CALENDARIO DEL ALMA -SEMANA 25

GA239 Praga, 31 de marzo de 1924 - El misterio del Gólgota y el Islam vol. V-

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Rudolf Steiner

Relaciones Kármicas
Conferencia III

Praga, 31 de marzo de 1924

En la conferencia de ayer hablé de ciertos aspectos del karma que operan a través de las vidas terrenales de los hombres, y de la formación del destino, y trataré hoy de darles una idea de cómo se forma realmente el destino.

Cuando una persona atraviesa la puerta de la muerte, entra en un mundo espiritual que no es mas pobre, por así decirlo, de acontecimientos y seres como nuestro mundo físico, sino que es infinitamente más rico. Y por muy comprensible que sea el hecho de que sólo se pueda describir una u otra parte de la amplia gama de este mundo espiritual, por otra parte también se desprenderá de las diversas descripciones que se dan, cuán infinitamente rica y variada es la vida que pasa el hombre entre la muerte y un nuevo nacimiento. Aquí en la Tierra, donde transcurre nuestra vida entre el nacimiento y la muerte, estamos rodeados por los diversos reinos de la naturaleza: por los minerales, las plantas y los animales, y por el reino físico humano. Aparte del reino humano, consideramos con razón que los seres comprendidos en estos otros reinos pertenecen a un rango inferior al del hombre. Por lo tanto, durante su existencia terrenal, el hombre se siente, -y con razón-, el ser más elevado dentro de estos reinos de la naturaleza. En el reino en el que entra después de la muerte, sucede exactamente lo contrario: el hombre se siente allí el más bajo entre los rangos de Seres que están por encima de él. Como ustedes saben, en la literatura antroposófica he adoptado para estos Seres los nombres utilizados antiguamente para designar a las Jerarquías superiores. La primera es la Jerarquía inmediatamente superior al hombre, vinculada con él desde arriba así como el reino animal de la Tierra está vinculado con él desde abajo. Es la Jerarquía de los Ángeles, Arcángeles y Archai. Luego, por encima de esta Jerarquía, viene la de los Exusiai, Dynamis, Kyriotetes, y luego la más alta Jerarquía de todas, los Tronos, Querubines y Serafines. Hay nueve rangos, tres veces tres rangos de Seres superiores al hombre. Entre cada grupo de tres rangos superiores (que van de abajo hacia arriba) existe un paralelismo con los tres estadios inferiores (que van de arriba hacia abajo): animal, vegetal, mineral. - Sólo incluyendo todos estos rangos tenemos una imagen completa del mundo al que pertenece el hombre.

La existencia humana también puede caracterizarse diciendo que, en el momento del nacimiento físico o de la concepción, el hombre pasa de una existencia puramente espiritual al reino de los órdenes naturales animal, vegetal y mineral; cuando atraviesa la puerta de la muerte, entra en el reino de los Seres situados por encima de él. Entre el nacimiento y la muerte vive en un cuerpo físico que le vincula con los reinos de la naturaleza; entre la muerte y un nuevo nacimiento vive en un "cuerpo espiritual" que le vincula con los Seres de las Jerarquías superiores. Aquí en la Tierra nuestra atención se dirige, ante todo, a nuestro entorno; nos sentimos en un nivel con este mundo y desde la Tierra miramos hacia arriba, hacia los Cielos, hacia el reino del espíritu, -cualquiera que sea la designación utilizada en las diferentes religiones. Desde la Tierra, el hombre mira hacia arriba con sus anhelos, con su piedad, con sus aspiraciones más elevadas en la existencia terrenal. Y al tratar de imaginar el reino espiritual que está por encima de él, utiliza imágenes tomadas del mundo terrenal, representa lo que está por encima de él con formas derivadas de la existencia terrenal. En la vida entre la muerte y el nuevo nacimiento ocurre lo contrario: su mirada se dirige hacia abajo, desde arriba. Puede que digan: "Pero esto significa que su mirada se dirige a un mundo inferior". No es así, pues el mundo terrenal presenta un aspecto muy diferente cuando se mira desde arriba. Y precisamente en el estudio del karma se nos aclarará cuán diferentes aparecen los acontecimientos en la Tierra cuando se ven desde arriba. 

,Habiendo entrado en el mundo espiritual a través de la puerta de la muerte, llegamos, en primer lugar, al reino de la Jerarquía más baja: Ángeles, Arcángeles, Arcai. Nos sentimos vinculados a esta Jerarquía inmediatamente superior y somos conscientes de que, así como en el reino terrenal todo lo que nos rodea significa algo para nuestros sentidos, lo que contiene el reino espiritual significa algo para el núcleo más íntimo de nuestra alma. Hablamos de minerales, de plantas, de animales, en la medida en que los vemos con nuestros ojos y los tocamos con nuestras manos, en la medida en que son perceptibles en un sentido material. Entre la muerte y un nuevo nacimiento hablamos de Ángeles, Arcángeles, Arcai, en la medida en que estos Seres tienen una conexión con el núcleo más íntimo del alma. Y yendo a través de la larga existencia que transcurre entre la muerte y un nuevo nacimiento, aprendemos gradualmente a formar parte de la vida de los Seres de la Jerarquía inmediatamente superior que se ocupan de nosotros y de los demás. Estos Seres son, por así decirlo, el vínculo que nos conecta con el mundo espiritual exterior. Durante el primer período de vida, entre la muerte y el nuevo nacimiento, también estamos profundamente ocupados con nosotros mismos, porque la Tercera Jerarquía tiene que ver con nuestra propia vida y ser interno. Pero luego, después de cierto tiempo, nuestra mirada se amplía: llegamos a conocer el mundo espiritual fuera de nosotros, el mundo espiritual objetivo. Aquí nuestros guías son los Exusiai, los Dynamis, los Kyriotetes. Ellos nos ponen en contacto con el mundo espiritual exterior. Así como aquí en la Tierra hablamos de lo que nos rodea, -montañas, ríos, bosques, campos, lo que sea-, en aquel mundo hablamos de aquello a lo que nos conducen los Seres de la Segunda Jerarquía. Ese es ahora nuestro entorno. Pero este entorno no es un mundo de objetos como la Tierra; allí todo vive y tiene ser, vive como realidad espiritual. Tampoco en esta vida entre la muerte y el nuevo nacimiento llegamos a conocer sólo a los Seres; llegamos a conocer también sus actos, sentimos que nosotros mismos participamos en estos actos.

Pero entonces llega un momento en que sentimos cómo los Seres de la Tercera Jerarquía, Ángeles, Arcángeles, Archai, y los Seres de la Segunda Jerarquía, Exusiai, Dynamis, Kyriotetes, están trabajando juntamente con nosotros en lo que nosotros mismos hemos de llegar a ser en la próxima vida terrenal. Se abre ante nosotros un panorama imponente y sobrecogedor. Contemplamos las actividades de los Ángeles, Arcángeles y Archai y percibimos cómo estos Seres actúan en relación unos con otros. Nos llegan imágenes de lo que está ocurriendo entre estos Seres de la Tercera Jerarquía; pero todas estas imágenes están relacionadas con nosotros mismos. Y al contemplar estas imágenes de los actos de la Tercera Jerarquía, nos damos cuenta de que representan la contraparte, la contraimagen de la actitud del alma, de la cualidad interna de la mente y del corazón que nos caracterizó en la última vida terrena. Ahora ya no decimos en términos de una idea abstracta de la conciencia: "Fuiste un hombre que actuó injustamente con esta o aquella persona, cuyos pensamientos eran injustos". No, en las majestuosas imágenes de los actos de los Ángeles, Arcángeles y Arcai, contemplamos los frutos de nuestra actitud de mente y corazón, de nuestra vida anímica, de nuestro modo de pensar, en la última vida terrena; percibimos imágenes de esto en lo que están haciendo los Seres de la Tercera Jerarquía. Nuestra actitud, nuestros sentimientos hacia otros individuos, hacia otras cosas terrenales, se extienden ahora en la esfera espiritual del Universo. Y nos hacemos conscientes de lo que significan nuestros pensamientos y nuestros sentimientos. Aquí en la Tierra esta actividad interior se manifiesta en Maya, como si estuviera encerrada dentro de nuestra piel. No es así en la vida entre la muerte y un nuevo nacimiento. La forma en que aparece entonces es tal que sabemos que cualesquiera que sean los pensamientos, sentimientos o sensaciones que despleguemos, forman parte del mundo entero, actúan en el mundo entero y lo afectan.

Haciéndose eco de Oriente, muchos hablan de Maya, de la ilusión del mundo exterior; pero sigue siendo un pensamiento abstracto. Estudios como los que hemos estado realizando nos hacen conscientes de la profunda importancia de las palabras: "El mundo que nos rodea es Maya, la gran ilusión". También nos damos cuenta de la visión ilusoria que prevalece sobre la vida anímica. Pensamos que es asunto nuestro y sólo nuestro, pues la verdad sólo se revela durante nuestra existencia entre la muerte y un nuevo nacimiento. Entonces percibimos que lo que parecía encerrado en nosotros forma el contenido de un vasto y majestuoso mundo espiritual. A medida que continúa nuestra vida después de la muerte, observamos cómo los Seres de la Segunda Jerarquía, los Exusiai, Dynamis y Kyriotetes, están conectados con las facultades que hemos adquirido en la vida terrena como frutos de la diligencia, la actividad, el interés por las cosas y los acontecimientos de la Tierra. Pues habiendo plasmado en poderosas imágenes nuestro interés y diligencia durante la última vida terrena, los Exusiai, Dynamis y Kyriotetes proceden entonces a formar imágenes de los talentos y facultades que poseeremos en nuestra siguiente vida terrena. En las imágenes y cuadros formados por los Seres de la Segunda Jerarquía contemplamos qué talentos y facultades poseeremos en la siguiente encarnación.

El curso de esta vida prosigue y, cuando está a punto de alcanzarse el punto medio entre la muerte y un nuevo nacimiento, tiene lugar algo de particular importancia. Desde nuestras moradas aquí en la Tierra -especialmente en aquellos momentos en los que, al mirar hacia el firmamento del cielo, las estrellas envían su resplandor, sentimos la sublimidad de los cielos sobre nosotros. Pero algo de mucho mayor esplendor se experimenta cuando miramos hacia abajo, desde los reinos del espíritu. Porque entonces contemplamos los actos de los Seres de la Primera Jerarquía, de los Serafines, Querubines y Tronos trabajando en interrelación mutua. Poderosas imágenes de acontecimientos espirituales nos son reveladas mientras miramos hacia abajo, -porque nuestro cielo ahora está abajo. Así como en la existencia física en la Tierra contemplamos la escritura estrellada por encima de nosotros, cuando miramos hacia abajo desde el reino del espíritu contemplamos los hechos de los Serafines, Querubines y Tronos. Y en esta existencia espiritual somos conscientes de que lo que está ocurriendo entre estos Seres, revelado en imágenes sublimes y majestuosas, tiene algo que ver con lo que nosotros mismos somos y llegaremos a ser. Pues ahora sentimos que lo que está ocurriendo allí entre los Serafines, Querubines y Tronos revela las consecuencias que nuestros actos de la vida terrena anterior tendrán en la vida terrena venidera. Percibimos cómo en la vida terrena nos comportamos de esta manera con un individuo, de aquella manera con otro individuo, cómo fuimos compasivos o despiadados, si nuestros actos fueron buenos o malos. Nuestra actitud y disposición son de la incumbencia de la Tercera Jerarquía, nuestros actos de la Primera Jerarquía, los Serafines, Querubines y Tronos. Entonces, en la memoria cósmica que ahora está viva en nosotros, surge un estremecedor y sobrecogedor conocimiento de nuestros actos y acciones entre el nacimiento y la muerte en la última vida terrenal. Abajo contemplamos los actos de los Seres espirituales, de los Serafines, Querubines y Tronos. ¿Qué hacen? Nos muestran, en imágenes, en qué tendrán que convertirse nuestras experiencias con individuos con los que tuvimos alguna relación en la encarnación anterior, en la nueva relación que se establecerá para que se produzca una compensación mutua por lo que ocurrió entre nosotros en la vida anterior. Y por la forma en que los Serafines, Querubines y Tronos trabajan en cooperación, nos damos cuenta de que el gran problema allí se está resolviendo. Cuando tengo tratos con un individuo en alguna vida terrena, yo mismo preparo el ajuste compensatorio; el trabajo realizado por los Serafines, Querubines y Tronos meramente asegura que la compensación se hará, que se convertirá en realidad. Y son estos Seres los que aseguran también que el otro individuo con el que volveré a entrar en contacto sea conducido hacia mí de la misma manera que yo soy conducido hacia él. Son las majestuosas experiencias que surgen de las imágenes de los hechos de las Jerarquías superiores las que son registradas por los Seres Lunares y posteriormente inscritas por ellos en nuestro cuerpo astral cuando llega el momento del descenso a otra existencia terrenal. Junto con nosotros, en la vida entre la muerte y un nuevo nacimiento, estos Seres Lunares son testigos de lo que sucede para que el ajuste de la vida terrenal anterior pueda tener lugar en una vida posterior. 

Esto, queridos amigos, les dará una idea de la majestad y grandeza de lo que aquí se revela, en comparación con el mundo de los sentidos. Pero también se darán cuenta de que las cosas del mundo de los sentidos ocultan mucho, mucho más de lo que realmente manifiestan.

Después de haber vivido en la región de los Serafines, Querubines y Tronos, el hombre pasa a otros reinos de existencia. Surgiendo en él, cada vez más, el anhelo de una nueva encarnación, en la que pueda resarcirse de lo que hizo y experimentó en su vida terrena anterior.

La Antroposofía ha fracasado en su propósito cuando se queda en una mera colección de ideas y concepciones, cuando se habla abstractamente de la existencia del karma, de la manera en que una encarnación se prolonga en otra. La Antroposofía sólo cumple su verdadero propósito cuando no sólo habla a la cabeza, sino que despierta en el corazón un sentimiento, un discernimiento, de las impresiones que pueden recibirse en el mundo suprasensible a través de los Seres de ese mundo. Me parece que nadie con una mente sin prejuicios y receptiva puede escuchar tales comunicaciones sobre el mundo suprasensible como las que estoy dando ahora, sin conmoverse interiormente. Deberíamos ser capaces de darnos cuenta de que, aunque aquí en la Tierra vivimos toda la gama de experiencias humanas, desde el sufrimiento más profundo hasta la felicidad suprema, lo que podemos experimentar del mundo espiritual debería afectarnos mucho más poderosamente que el sufrimiento más intenso o la felicidad más elevada. Sólo podemos tener una relación correcta con el mundo espiritual cuando admitimos: "En comparación con los sufrimientos terrenales o la felicidad terrenal, lo que somos capaces de experimentar de las verdades y los seres del mundo espiritual sigue estando en la sombra" - como, de hecho, lo está para aquellos que se limitan a escuchar información sobre la ciencia de la Iniciación. Pero para los propios Iniciados está lejos de ser una sombra. También deberíamos poder decir: "Puedo sentir cuán profundamente afectaría al alma lo que aquí se imparte sobre el mundo espiritual, si el alma sólo tuviera suficiente fuerza y energía". Un hombre debería atribuirlo a la debilidad terrenal si es incapaz de experimentar todos los grados de sentimiento, desde el ardiente entusiasmo hasta el más profundo sufrimiento, cuando oye hablar del mundo espiritual y de los Seres de ese mundo. Si atribuye a su propia debilidad el hecho de ser incapaz de sentir estas cosas con la debida intensidad, entonces el alma ha recorrido algún camino hacia el establecimiento de la verdadera y correcta relación con el mundo espiritual.

A este respecto, mis queridos amigos, hay algo en el destino de la Sociedad Antroposófica que tiene algo de trágico. Pero si se generaliza la necesaria comprensión de estas cosas, al menos entre los propios antropósofos, se justifica la esperanza de que de la tragedia pueda surgir algo bueno, de que de la Sociedad Antroposófica pueda surgir una revitalización de la civilización que tan evidentemente se encamina hacia el caos del materialismo. Pero para que esa revitalización sea una realidad, hay que comprender algo que al principio no se comprendía, y que hoy se comprende más fácilmente porque han transcurrido más de dos decenios de esfuerzos desde la fundación de la Obra Antroposófica.

Al principio, como ustedes saben, el Movimiento Antroposófico estaba dentro del Movimiento Teosófico. Cuando fundamos en Berlín la Sección de la que finalmente surgió la Sociedad Antroposófica, quise dar en nuestro primer encuentro una especie de pauta de lo que realmente debería haber seguido. Y ahora que en la reunión de Navidad en el Goetheanum hemos intentado reorganizar la Sociedad Antroposófica, puedo hablar de un hecho al que probablemente se ha prestado muy poca atención hasta ahora. No podía ser de otra manera, porque, que yo sepa, ninguno de nuestros amigos de Bohemia estuvo presente en aquella ocasión. Di una primera conferencia de carácter similar a las que daría más tarde a los Grupos. Esta primera conferencia tenía un título inusual, que en su momento podría haberse considerado bastante atrevido. El título era: "Estudios sobre el funcionamiento práctico del karma". (Mi intención era hablar abiertamente sobre el funcionamiento del karma.

Ahora bien, los líderes del Movimiento Teosófico, que en aquella época me consideraban una especie de intruso, estaban presentes en la reunión y estaban convencidos desde el principio de que yo no estaba cualificado para hablar de asuntos espirituales internos. En esa época, los líderes del antiguo Movimiento Teosófico siempre reiteraban: "Hay que defender la ciencia, hay que tener en cuenta la ciencia moderna. ..." Muy bien, pero no se hizo gran cosa. Ahora las cosas se han puesto en el camino correcto, pero sólo se han dado los primeros pasos; tampoco se habrá logrado nada esencial hasta que hayamos avanzado más allá de estos primeros pasos. Y así, lo que se pretendía en aquellos primeros tiempos se convirtió en algo más bien teórico. Se anunciaron "estudios sobre el funcionamiento práctico del karma", pero nadie en aquella época habría comprendido su importancia, y menos aún los dirigentes de la Sociedad Teosófica. Por lo tanto, seguía siendo una tarea que había que llevar a cabo bajo la superficie, por así decirlo, de la corriente antroposófica, realizada como una obligación para con el mundo espiritual. Pero hoy, -y cuántas veces ha sido así durante el desarrollo del Movimiento Antroposófico-, me viene a la memoria el título de la que iba a ser la primera conferencia del Grupo Antroposófico: "Estudios sobre el funcionamiento práctico del karma". Recuerdo también lo sorprendidos que estaban los líderes de la Sociedad Teosófica por un título tan presuntuoso.

Pero el tiempo avanza y desde entonces han transcurrido más de dos décadas: se ha preparado mucho, pero este trabajo preparatorio también debe tener sus resultados. Y hoy estos resultados deben hacerse realidad. Los "estudios sobre el funcionamiento práctico del karma" que uno deseaba, -con bastante audacia-, comenzar en aquel momento, deben llevarse a cabo realmente. Tal era, en efecto, el objetivo de nuestra reunión de Navidad: introducir un esoterismo real y vivo en el Movimiento Antroposófico. Hay que tomárselo en serio. El Movimiento Antroposófico no puede regenerar nuestra civilización sólo con formalismos. En el futuro no debemos retraernos de hablar abiertamente de las cosas del mundo espiritual.

Quiero comenzar hoy a hablar de las realidades espirituales que subyacen a los acontecimientos terrenales y a la vida de la humanidad en la Tierra. Dentro de todo el proceso de la evolución terrestre se encuentra el Misterio del Gólgota, el Acontecimiento que dio sentido a esta evolución. Para una observación más profunda, todo lo que precedió a este Acontecimiento tuvo carácter de preparación. Y aunque, debido a las deficiencias de los hombres y a la influencia de las Potencias Luciféricas y Ahrimánicas desde el lado espiritual, los impedimentos para el progreso son más evidentes que el progreso mismo, no es menos cierto que, desde el Misterio del Gólgota, todo lo que procede de los mundos físico y espiritual por igual ha tenido lugar con el fin de llevar al hombre más lejos en el camino de la evolución mundial en su conjunto. Los dones del cristianismo a la humanidad, -si los hombres demuestran ser dignos de recibirlos en su significado espiritual más profundo-, sólo serán revelados en tiempos venideros. Pero el impulso esencial, -y esto vale también para todo lo que la Antroposofía puede realizar-, reside en el Misterio del Gólgota.

Sabemos que la influencia del Misterio del Gólgota se abrió camino, inicialmente, en el sur de Europa y en Europa Central. Pero hoy no quiero hablar de eso. Quiero que piensen en cómo el cristianismo se extendió por el norte de África hasta la civilización europea. Ustedes saben que unos seiscientos años después de la fundación del cristianismo a través del Misterio del Gólgota, una corriente religiosa diferente, -la corriente del mahometanismo-, se extendió desde Asia. En contraste con el cristianismo, la vida espiritual que está conectada con el nombre de Mahoma se expresa más en abstracciones. En el cristianismo hay muchas más descripciones directas del mundo espiritual que en el mahometismo. Pero el destino del mahometismo ha sido absorber mucha ciencia antigua, mucha cultura antigua. Vemos cómo el mahometismo viene de Asia y se extiende siguiendo la estela del cristianismo. Es un espectáculo interesante. Vemos la corriente del cristianismo fluyendo hacia el norte, llegando a Europa Central; vemos también cómo el mahometismo se enrosca, por así decirlo, alrededor de esta corriente cristiana, a través del norte de África, España y Francia.

Ahora bien, es fácil darse cuenta de que si el cristianismo hubiera actuado por sí solo, la cultura europea habría adoptado una forma muy distinta. En un sentido exterior y político, es cierto que Europa rechazó las oleadas de mahometismo, o mejor dicho, de arabismo. Pero cualquiera que observe la vida espiritual de Europa se dará cuenta, por ejemplo, de que nuestra forma moderna de pensar, -el espíritu materialista por un lado y la ciencia con su lógica clara y arabesca por otro-, no se habría desarrollado si el arabismo no hubiera seguido adelante, a pesar de sus reveses. Desde España, desde Francia, desde Sicilia, desde el norte de África, poderosas y potentes influencias han ejercido su efecto sobre el pensamiento europeo, lo han moldeado en formas que no habría adoptado si sólo hubiera actuado el cristianismo. En nuestra ciencia moderna hay más arabismo que cristianismo.

Más tarde, como resultado de las Cruzadas, gran parte de la cultura oriental, -por entonces, por supuesto, en plena decadencia-, llegó directamente al conocimiento de los pueblos europeos. Muchos de los secretos de la cultura oriental llegaron a Europa por esta vía. En la civilización occidental, por encima del estrato del cristianismo, se encuentran los elementos de la vida espiritual oriental que fueron absorbidos por el arabismo. Pero, como ven, nada de esto es realmente comprensible cuando se percibe sólo desde fuera; todo debe percibirse desde dentro. Y desde dentro, el espectáculo que se nos presenta es que, aunque las guerras y las victorias provocaron la supresión del arabismo y de los portadores del mahometismo, los moros, etc., sin embargo, las almas de estos pueblos volvieron a nacer y continuaron trabajando. No se puede sacar nada en claro de los relatos abstractos de cómo el arabismo llegó a Europa desde España; la comprensión sólo puede surgir del conocimiento de los hechos internos y concretos.

Veamos uno de estos hechos. En la época de Carlo Magno en la historia europea, -fue a finales del siglo VIII y principios del IX-, Haroun al Raschid vivía en Asia, en Bagdad, en un séquito de brillantes eruditos orientales. En la corte de Haroun al Raschid se había reunido todo lo que existía entonces en el ámbito del saber asiático occidental y, en general, del saber asiático. Es cierto que todo estaba impregnado de mahometismo, pero todo lo relacionado con la cultura, -matemáticas, filosofía, arquitectura, comercio, industria, geografía, medicina, astronomía-, fue fomentado en esta corte por los hombres más ilustrados de Asia. La gente de hoy en día tiene poca idea de la grandeza y magnificencia de lo que se logró en la Corte de Haroun al Raschid. En primer lugar estaba el propio Harun al Raschid, que no era ni mucho menos un gobernante de inteligencia mediocre o alguien que simplemente para glorificarse llamaba a su corte a los mayores sabios de Asia occidental, sino una personalidad que, a pesar de su inquebrantable adhesión al mahometismo, estaba abierta y era receptiva a todo lo que la civilización oriental podía ofrecer. En la época en que Carlo Magno se esforzaba con dificultad por dominar los rudimentos de la lectura y la escritura, en la Corte de Bagdad florecían muchos conocimientos brillantes. Las condiciones en las que vivía Carlo Magno no son comparables en modo alguno con las que propició Haroun al Raschid.

Esto ocurría en una época en la que muchas regiones de Asia Occidental y amplios territorios de África ya habían adoptado el mahometismo, y el brillante saber cultivado en la Corte de Haroun al Raschid se había extendido por todas partes. Pero entre los sabios de esa Corte, -hombres profundamente versados en geografía, ciencias naturales, medicina, etc.-, había muchos que en encarnaciones anteriores habían pertenecido a antiguas Escuelas de Misterios. Pues los hombres que fueron Iniciados en una vida anterior no siempre dan pruebas directas de ello en otra encarnación. A pesar de haber sido un Iniciado en Misterios anteriores, sólo es posible para un hombre en una época dada absorber la espiritualidad y desarrollar la constitución del alma que el cuerpo de esa época particular permite. Vista en su naturaleza esencial, la vida del alma no concuerda con las ideas intelectuales de la psique en el hombre que prevalecen en la actualidad. El alma se encuentra en un nivel mucho más profundo de lo que se suele imaginar.

Permítanme darles un ejemplo. Piensen en una personalidad como Ernst Haeckel. La primera impresión que se tiene de él es que su visión del mundo está teñida de materialismo, que expone una especie de mecanismo por el que se determina la vida de la naturaleza y también la vida del alma, que en sus invectivas contra el catolicismo es a veces fascinante, a veces fanático, y a veces, también, falto de gusto. Quien conozca los hilos que unen las diferentes vidas terrenales de un ser humano prestará poca atención a estos rasgos; se fijará en las cualidades más profundas del alma. Nadie que al intentar observar las manifestaciones reales del karma se deje cegar por las características externas más llamativas de Haeckel podrá descubrir su encarnación anterior. Para encontrar la encarnación anterior de Haeckel hay que prestar atención al modo y manera en que expuso sus puntos de vista. El hecho de que la erudición de Haeckel llevara el sello del materialismo se debe a la época en que vivió; eso, sin embargo, carece de importancia; lo importante es la constitución interior y la actitud del alma. Si esto se percibe con la visión oculta, entonces en el caso de Haeckel la mirada se remonta al Papa Gregorio VII, el antiguo abad Hildebrand, -en realidad uno de los más apasionados defensores del catolicismo. Si se comparan los dos personajes, sabiendo que ambos entran aquí en escena, se percibirá que son lo mismo y también se aprenderá a reconocer lo no esencial y lo esencial con respecto a los grandes asuntos de la humanidad en su conjunto. Las ideas teóricas en sí no son en absoluto lo esencial; sólo son esenciales en esta época abstracta y materialista nuestra. Entre bastidores de la historia del mundo, lo importante es la cualidad, el modus operandi del alma. Y cuando se comprenda esto, sin duda será posible percibir la similitud entre Gregorio VII y su reencarnación en Haeckel.

Este tipo de conocimiento ha de adquirirse estudiando las realidades concretas del karma, y si ha de significar algo para nosotros que se nos diga que en la Corte de Haroun al Raschid, por ejemplo, había hombres que, aunque sus cuerpos físicos y su educación les hacen parecer exteriormente productos típicos de los siglos VIII y IX, eran sin embargo las reencarnaciones de Iniciados de los antiguos Misterios. Cuando la mirada espiritual se dirige a esta Corte, se destaca audazmente cierta personalidad, que fue un consejero influyente y de profundo discernimiento de Haroun al Raschid y, para aquella época, un hombre de gran universalidad. Tras él se escondía un destino extraordinario. En una encarnación muy anterior, y en la misma región gobernada después por Harun al Raschid, pero habitada entonces por pueblos muy diferentes, había participado en todas las Iniciaciones que allí habían tenido lugar, y en una encarnación posterior, como personalidad diferente, se había esforzado por alcanzar la Iniciación con profundo e intenso anhelo, pero no pudo lograrlo porque en aquel momento el destino se lo impidió. Tal personalidad vivió en la Corte de Haroun al Raschid, pero por esta razón se vio obligada a ocultar en lo más profundo de su vida interior lo que yacía en él como fruto de la encarnación anterior como Iniciado. La incapacidad de alcanzar la Iniciación se produjo en una encarnación posterior y después vino la encarnación en la Corte de Haroun al Raschid. Y en esta Corte, por la razón de que en aquellos tiempos ya no eran posibles las Iniciaciones en el sentido antiguo, esta personalidad fue la que, a partir de un fuerte impulso interior y con una imaginación poderosa y sólida, organizó y vitalizó todo lo que se cultivaba en esta Corte. Allí había eruditos, artistas, poetas y representantes de todas las ciencias; además, la propia Bagdad era entonces el centro de la amplia actividad científica y artística del imperio califal. La organización de todo ello fue obra de esta personalidad, dotada de un gran poder de iniciativa. Este tipo de personas siempre desempeñan un papel importante en el avance de la civilización.

Pensemos en el propio Haroun al Raschid. Si con la visión oculta se disciernen las cualidades anímicas que poseía y luego se intenta descubrir si se ha reencarnado desde entonces, se descubre que Haroun al Raschid continuó asociado y llevando adelante lo que había instituido en la Tierra; habiendo atravesado la puerta de la muerte participó, espiritualmente, en la evolución terrestre de la humanidad; desde el mundo espiritual su influencia fue considerable, pero él mismo asimiló mucho. Y entonces, en la forma apropiada a la época, esta personalidad vino de nuevo como Lord Bacon de Verulam, el fundador de la ciencia moderna. Desde Inglaterra, Bacon de Verulam dio un fuerte impulso al pensamiento europeo. Ustedes dirán: ¡pero qué personalidad tan diferente de Haroun al Raschid! ... Sin embargo, se trata de la misma individualidad. Las diferencias externas son sólo cuestión del mundo exterior. Vemos el alma de Haroun al Raschid después de la muerte moviéndose a través de Asia y luego, desde Occidente, influyendo en la civilización posterior de Europa, haciendo mucho para sentar las bases del materialismo moderno.

La otra personalidad, -la que había sido no sólo la mano derecha sino el alma misma de la Corte de Haroun al Raschid y había tenido ese extraño destino espiritual-, esta personalidad tomó un camino diferente. Lejos de buscar una vida de brillo exterior, el impulso de esta alma tras la muerte era desplegar una rica vida interior, una vida de profunda interioridad. Por ello, no podía tomar el camino de Occidente. Pensemos de nuevo en Haroun al Raschid y su corte: brillo y magnificencia exteriores, consolidación interior de los frutos de la civilización, pero al mismo tiempo el impulso de exteriorizar todo lo que contenía el mahometismo. Todo ello se expresaría en una encarnación posterior. La aplicación amplia y generalizada del método científico tenía que pasar a primer plano, y así fue. La brillantez exterior que había caracterizado a la corte de Harun al Raschid se expresó claramente en el propio Bacon.

La otra personalidad que había sido el alma misma de la Corte de Bagdad era de una naturaleza profundamente interior, estrechamente relacionada con lo que se había cultivado en los antiguos Misterios. Esto no podía expresarse, salvo en todo caso hasta nuestros días, cuando, puesto que Kali Yuga ha terminado y la Era de Micael ha comenzado, sea posible de nuevo hablar abiertamente de lo espiritual. Sin embargo, se encontró que era posible verter lo que se había recibido de los Misterios en tal volumen y con tal poder vital en la civilización que su influencia fue profunda. Algo parecido puede decirse en relación con la otra personalidad cuyo desarrollo en el mundo espiritual después de la muerte fue tal que finalmente, cuando llegó el momento de una nueva encarnación, no pudo aterrizar, por así decirlo, en el mundo occidental donde el materialismo había tenido su auge; fue conducido, inevitablemente, a la Europa Media y allí pudo dar expresión al impulso derivado de los antiguos Misterios, pero conforme a las condiciones alteradas de los tiempos. Esta personalidad vivió como Amos Comenius. Y así, en el curso posterior de la historia del mundo, estas dos almas que habían vivido juntas en la Corte de Bagdad tomaron caminos diferentes: la una, por así decirlo, rodeando el sur de Europa para, desde Occidente, como Bacon de Verulam, convertirse en el genio organizador de la literatura, la filosofía y las ciencias modernas; la otra, tomando el camino por tierra, -como hicieron las Cruzadas-, hacia Europa Central. Él también fue un gran y talentoso organizador, pero los efectos de lo que logró fueron de un carácter totalmente diferente. Es un espectáculo maravilloso y profundamente impresionante: allí estaban, Amos Comenius y Bacon de Verulam, habiendo tomado caminos diferentes. El hecho de que el periodo de sus vidas no coincidiera exactamente está relacionado con el karma mundial, pero en última instancia, -si se me permite expresarlo de forma trivial-, se encontraron en la Europa Media. Y mucho de lo que necesita la civilización se haría realidad si las influencias esotéricas contenidas en la obra de Amos Comenius se unieran al poder alcanzado por las ciencias técnicas fundadas a través de Bacon de Verulam. Este resultado de los caminos tomados por dos almas que en los siglos VIII y IX trabajaron en la Corte de Haroun al Raschid es una de las ilustraciones más maravillosas de cómo la historia del mundo sigue su curso. Harun al Raschid atraviesa África y el sur de Europa hasta llegar a Inglaterra, desde donde su influencia se extiende a Europa Central; Amos Comenius toma el camino que le lleva a Europa Central, y en lo que allí se desarrolla a partir de sus logros se encuentra con la otra alma.

Sólo cuando se estudia la historia de este modo se convierte en realidad. Lo que pasa de una época de la historia del mundo a otra no consiste en conceptos abstractos; son las propias almas humanas las que llevan adelante los frutos de cada época. Sólo podemos comprender cómo lo que hace su aparición en una época posterior proviene de una época anterior, cuando percibimos cómo las propias almas se desarrollan de una época a la siguiente. La distinción entre lo que se llama "Maya" y la realidad interior debe ser tomada en serio en todas partes. Percibida sólo en su aspecto exterior, la historia es en sí misma Maya; sólo puede ser correctamente comprendida alejándose de Maya y penetrando en la verdad.

Continuaremos estos estudios en la próxima conferencia a los Miembros. Que la comprensión sea la adecuada para proseguir con la tarea iniciada en la Reunión de Fundación de Navidad: hacer realidad lo que al principio se anunció, quizá con cierta ingenuidad, como "Estudios sobre el funcionamiento práctico del karma". Tras una preparación que dura ya decenios, en la Sociedad Antroposófica será ciertamente posible un auténtico estudio del karma y de sus manifestaciones, sin causar malentendidos ni aprensiones.

Traducido por J.Luelmo abr,2019


GA240 Arnhem, 20 de julio de 1924 La Escuela súprasensible de Michael desde el siglo XV hasta el siglo XVIII.

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Rudolf Steiner

Relaciones kármicas
Conferencia IX

Arnhem, 20 de julio de 1924

La regencia de Michael en su aspecto cósmico y espiritual nos muestra, como habrán deducido de lo que ya les he dicho, que él ocupa una posición especial entre los Seres espirituales a quienes llamamos Archangeloi. Y precisamente por su relación con el tema central de estas conferencias, apreciaremos la importancia del hecho de que en los siglos anteriores a la fundación del cristianismo, Michael envió sus impulsos, -impulsos cosmopolitas-, del Sol a la Tierra. Con el paso del tiempo, estos impulsos cosmopolitas desaparecieron: la Inteligencia Cósmica se alejó de Michael y en el siglo VIII a. C. llegó a la Tierra. En la evolución terrenal, encontramos a hombres cuyos pensamientos serían producidos a partir de ellos mismos, que son, por así decirlo, pensadores "hechos a sí mismos". Este pensar personal, autogenerado, fue cultivado en preparación para la próximo regencia de Michael. Como hemos visto, los sabios Maestros de la Escuela de Chartres trabajaron al unísono hacia este fin con aquellas almas que habían estado conectadas con la regencia anterior de Michael y que estaban predestinadas a desarrollar la que entonces era cósmica, pero que ahora era la inteligencia terrenal. Estaban predestinados a llevar su trabajo al siglo diecinueve cuando, -al principio en el mundo espiritual-, se hiciese posible, a través del Culto Imaginativo que les describí, prepararse para lo que el Movimiento Antroposófico tenía la intención de lograr.

Desde el último tercio del siglo XIX vivimos en la etapa inicial de la nueva regencia de Michael; a lo largo de este tiempo, y sobre todo en nuestros días, debe prepararse para lo que debe suceder en el siglo XX. Antes de que finalice el presente siglo, un número considerable de seres humanos que desplegado una comprensión real de la antroposofía pasarán por un período más breve de lo habitual entre la muerte y el nuevo nacimiento y volverán a unirse en la Tierra bajo la dirección de aquellos que eran los Maestros de Chartres y con aquellos que han permanecido en conexión directa con la regencia de Michael. Esto tendrá lugar para que, bajo la guía espiritual de estos dos grupos de seres, se pueda dar el sagrado impulso final para el desarrollo de la vida espiritual en la Tierra. La antroposofía solo puede tener un significado real para aquellos que quieren aliarse con ella, cuando con cierto fervor y reverencia interior se vuelven conscientes de que pueden tener su lugar dentro de una esfera de acontecimientos como los descritos ayer. Esta comprensión no solo encenderá el entusiasmo interior sino que también será una fuente de fortaleza, dándonos el conocimiento de que nuestra tarea es ser los continuadores de lo que una vez estuvo vivo en los Misterios antiguos.

Pero esta conciencia debe ser, y de hecho puede ser, profundizada en todas las direcciones. Porque a la luz de lo que se dijo ayer, miramos atrás hacia el tiempo cuando, unido a una hueste de Seres supraterreales en el reino espiritual del Sol, Michael envió sobre la Tierra los impulsos y signos que inspiraron las hazañas de Alejandro por un lado y la filosofía aristotélica por el otro. A partir de estos impulsos surgió la última fase de la Inteligencia inspirada en la Tierra. Luego, junto con las almas humanas que en su representación llevaron a cabo este trabajo en la Tierra, junto con sus huestes espirituales y las huestes de almas humanas alrededor de estos espíritus dirigentes, Michael fue testigo del Misterio del Gólgota desde su morada en el Sol. Verdaderamente nuestras almas pueden conmoverse imaginando ese momento en el que Michael, junto con una hueste de Angeloi, Archangeloi y almas humanas, presenciaron al Cristo partiendo del Sol para entrar en las envolturas corporales de un hombre y, a través de lo que Él pudo experimentar en un cuerpo humano en la Tierra, unirse con la evolución posterior de la humanidad. Pero para Michael mismo, esto era al mismo tiempo la señal de que de ahora en adelante debe permitir que la Inteligencia celestial, hasta ahora bajo su cuidado, fluya como lluvia sagrada sobre la Tierra, para alejarse gradualmente del Sol. Y cuando llegó el siglo IX de la era cristiana, los que estaban alrededor de Michael percibieron: El contenido de lo que había estado bajo custodia hasta el momento bajo Michael, ahora está abajo, sobre la Tierra.

Lo que importaba ahora era que, en completa armonía con la regencia de Michael, surgiera todo los que llegaban al mundo a través de los Maestros de Chartres y también a través de ciertas almas elegidas en la Orden de los Dominicos. En resumen, surgiera la fase de la evolución que desde el comienzo del siglo XV inauguró la época del Alma Consciente: esta es la fase de la evolución en la que nosotros mismos estamos viviendo. Aproximadamente en el primer tercio de la época anterior, es decir, durante el primer tercio de la época del Alma Intelectual o Mental, como resultado del alejandrismo, la inteligencia supraterrenal se había extendido en Asia, África y partes de Europa. . Después de esto, llegó el tiempo en que Michael, el principal Espíritu Arcangélico del Sol, sabía que la Inteligencia Cósmica se estaba alejando de este reino, lejos de su administración: ahora se estaban estableciendo las condiciones para el desarrollo de la Inteligencia en la Tierra. Una fase más de desarrollo en la Tierra comenzó en los siglos XVI y XVII de la era cristiana, cuando Gabriel se convirtió en el administrador, como expliqué en mi conferencia anterior, mientras que Michael estaba libre de sus obligaciones anteriores en el Cosmos.

Michael estaba pues en una posición inusual. En otras circunstancias, cuando un Arcángel no es él, propiamente, el Espíritu regente en los asuntos de la Tierra, deja, sin embargo, que sus impulsos se viertan en lo que los otros Arcángeles están llevando a cabo. Los impulsos de las siete regencias arcangélicas consecutivas fluyen constantemente: es simplemente que una regencia predomina en una edad particular. Cuando, por ejemplo, en épocas de evolución anteriores, Gabriel era el Espíritu guía, eran primordialmente aquellos impulsos de los cuales él era el verdadero regente, los que fluían en la evolución terrenal; pero los otros Arcángeles también estaban trabajando. Ahora, sin embargo, cuando Gabriel estaba ejerciendo su regencia, Michael estaba en la inusual posición de no poder participar desde el Sol en los asuntos de la Tierra. En verdad, es una posición extraña para un arcángel gobernante percibir que la actividad que ha estado ejerciendo a través de las largas edades ha llegado, por el momento, a su fin. Y así fue como Michael le dijo a aquellos que estaban bajo su administración: en el tiempo durante el cual no podemos enviar impulsos a la Tierra (es el período que finalizó alrededor del año 1879) debemos comenzar una tarea especial, una tarea dentro del reino del sol. La de hacer posible para aquellas almas que han sido guiadas por su karma hacia el Movimiento Antroposófico, contemplar en el reino del Sol los actos realizados por Michael y sus huestes mientras Gabriel ejercía su regencia en la Tierra.

Esto se destaca de la secuencia de hechos, por lo demás regular, que tienen lugar entre dioses y hombres. Las almas conectadas con Michael, -las almas principales de la época de Alejandro, las principales de entre los dominicos con las de menor relevancia que se habían reunido a su alrededor, y un gran número de almas humanas aspirantes en asociación con los espíritus principales-, estas almas se sentían apartadas de la conexión que durante siglos habían tenido con el mundo espiritual. Allí, en los mundos suprasensibles, esas almas humanas predestinadas a convertirse en antropósofos experimentaron algo nunca antes experimentado por las almas humanas entre la muerte y el nuevo nacimiento en el reino supraterrenal. En tiempos anteriores, durante el período entre la muerte y un nuevo nacimiento, el karma para la futura existencia terrenal había sido elaborado por almas humanas en conexión con los Seres espirituales principales. Pero ningún karma había sido previamente elaborado de la misma manera que el karma de aquellos predestinados a convertirse en antropósofos. Nunca antes en el reino del Sol, entre la muerte y el renacimiento, se había llevado a cabo el trabajo que fue posible bajo el liderazgo de Michael cuando, como ahora era el caso, estaba libre de las tareas de la Tierra.

Algo sucedió en los mundos suprsensibles. Era algo que yace implantado en lo mas profundo del corazón de la mayoría de los antropósofos hoy, aunque en el inconsciente, envuelto en sueños o adormecido. Y el Antropósofo habla verdaderamente cuando se dice a sí mismo: Dentro de mi corazón yace un secreto, aunque todavía no lo conozco. Es un misterioso secreto en el que se reflejan los hechos de Michael en los reinos de más allá de la Tierra cuando, antes de mi encarnación actual, lo estaba sirviendo. En los siglos XVI, XVII y XVIII, Michael, libre de las tareas habituales, pudo trabajar de una manera especial, y yo trabajaba bajo su mando.

Michael reunió a sus huestes, reunió a los Seres suprasensibles que le pertenecían de entre los reinos de los Ángeles y los Arcángeles, pero también reunió a las almas humanas que de una forma u otra habían estado relacionadas con él. Y de este modo, surgió una especie de Escuela, una gran y siempre creciente Escuela suprasensible. De la misma manera que había tenido lugar una especie de Conferencia celestial a principios del siglo XIII entre aquellos que trabajaban juntos como platónicos y aristotélicos, ahora se llevaba a cabo una enseñanza suprasensible, a partir del siglo XV hasta el siglo XVIII, bajo la dirección directa de Michael: una educación suprasensible en la cual el gran Maestro, ordenado por decreto cósmico, era Michael mismo. Así pues, antes del culto suprasensible que siguió su curso durante la primera mitad del siglo XIX en poderosas Imaginaciones, como ya les dije, numerosas almas humanas ya habían recibido una educación suprasensible cuyos resultados ahora llevan inconscientemente dentro de ellos. Estos resultados se expresan en el impulso que sienten tales personas por llegar a la antroposofía. El impulso que los lleva a la Antroposofía es de hecho el resultado de esta educación. Y realmente se puede decir: a fines del siglo XV, Michael reunió a sus huestes de dioses y de almas humanas en el reino del Sol y les dio enseñanzas que se extendieron durante largos períodos de tiempo. Esta enseñanza tuvo de alguna manera el siguiente efecto. -

Desde que la raza humana ha poblado la Tierra en forma humana, los Misterios han existido en la Tierra: Misterios del Sol, Misterios de Mercurio, Misterios de Venus, Misterios de Marte, Misterios de Júpiter, Misterios de Saturno. En estos Misterios, los dioses derramaban sus secretos; en estos Misterios, los hombres eran iniciados cuando estaban aptos para la Iniciación. Por lo tanto, ha sido posible para el ser humano en la Tierra saber lo que procede en Saturno, en Júpiter, en Marte, etc., saber también cómo los sucesos en estas esferas influyen en la evolución de la humanidad en la Tierra. Siempre ha habido Iniciados en los Misterios, que comulgaban con los Dioses. Con una clarividencia antigua e instintiva, estos Iniciados recibían los impulsos que les llegaban de los Misterios. Pero incluso las tradiciones escasas (así hablaba Michael a los que le pertenecían) incluso las escasas tradiciones de esto casi han desaparecido de la Tierra.

Los impulsos ya no pueden fluir hacia la Tierra. Es solo en la región más baja, la de la procreación física, donde Gabriel y únicamente él, tiene el poder de permitir que las influencias de la Luna fluyan en la evolución de la humanidad. Las tradiciones antiguas casi han desaparecido de la Tierra y, con ellas, la posibilidad de nutrir y cultivar los impulsos que fluyen hacia la vida subconsciente y hacia las naturalezas corporales de los hombres, constituidas de manera diferente. Sin embargo, volvemos nuestra mirada a todo lo que alguna vez fue presentado en los Misterios como un regalo de los Cielos a los hombres; revisamos este maravilloso cuadro. Y también miramos hacia abajo a través del flujo de las edades. Y allí encontramos los lugares de los Misterios, vemos cómo la sabiduría celestial fluía en estos Misterios, cómo se iniciaban los hombres, cómo desde nuestro reino sagrado en el Sol la Inteligencia Cósmica se derramaba a los hombres de tal manera que los grandes Maestros de la humanidad recibían ideas, pensamientos y conceptos verdaderamente espirituales. Estas ideas y pensamientos se inspiraban en ellos desde nuestro reino sagrado en el sol. Estas inspiraciones han desaparecido de la Tierra. Las vemos solo cuando miramos hacia atrás en épocas de la antigüedad ... etapa por etapa las vemos desaparecer de la evolución terrenal durante el tiempo de Alejandro y sus repercusiones, y abajo vemos la Inteligencia que ahora se ha vuelto terrenal, extendiéndose gradualmente entre los hombres. Pero la visión se ha quedado con nosotros. Todavía contemplamos los secretos que una vez fueron divulgados a los Iniciados de los Misterios. ¡Dejemos que esto llene completamente nuestra conciencia! Tomemos conciencia de aquellos Seres espirituales que están a mi alrededor, esos Seres que nunca aparecen en cuerpos terrenales sino que tienen su existencia solo en forma etérica. Pero seamos conscientes también de aquellas almas que a menudo han vivido en la Tierra en cuerpos físicos, aquellas que están realmente allí ahora, y que pertenecen a la comunidad de Michael: Tomemos conciencia de estas almas humanas. Imaginemos la gran enseñanza iniciática que una vez se transmitió a la manera antigua, a través de los Misterios, a la Tierra. Presentemos esto a las almas de aquellos que en su vida de Inteligencia estaban vinculados con Michael. -

Y luego,- si puedo usar una expresión terrenal, y en ese contexto, casi trivial - la antigua Sabiduría Iniciática fue "elaborada". En una gran y abarcante Escuela celestial, Michael enseñó el contenido de lo que ahora no estaba en disposición de administrar él mismo. Fue una acción contundente, algo que en los siglos XV, XVI, XVII y hasta el XVIII causó tanta inquietud y alarma a los demonios Ahrimánicos en la Tierra que sucedió algo notable. En este tiempo, entre las acciones celestiales y las acciones terrenales se estableció una polarización. En las alturas, en el mundo espiritual, estaba esta Escuela sublime, reuniendo la antigua Sabiduría Iniciática en una nueva forma, llamando a la conciencia llena de Inteligencia, al Alma Consciente de los seres humanos predestinados entre la muerte y el nuevo nacimiento, que en tiempos anteriores había sido el tesoro de sabiduría del hombre en el Alma Intelectual, el Alma Sensible, y demás. En palabras interiores, aparentemente severas en muchos aspectos cuando fueron pronunciadas, Michael colocó ante todos ellos, la imagen de las relaciones cósmicas, las relaciones antroposóficas. Estas almas recibieron enseñanzas que revelabann los secretos de los mundos. Abajo, en la Tierra, los espíritus ahrimánicos estaban trabajando. - Y aquí es necesario señalar sin reserva un secreto. Considerado exteriormente, parecerá inaceptable frente a la cultura moderna, pero, no obstante, es un secreto divino y de los cuales los antropósofos deben ser conscientes para poder dirigir la civilización de la manera correcta hasta fines del siglo XX.

Mientras que Michael arriba estaba enseñando a sus huestes, se fundaba en el reino subyacente inmediatamente por debajo de la superficie de la Tierra, una especie de escuela subterrenal, Ahrimánica. La escuela de Michael estaba en el mundo supraterrenal; y en la región por debajo de nuestros pies, -porque lo espiritual también está trabajando activamente en la región subterrenal-, se fundó la escuela Ahrimánica oponente. Y en ese período particular, cuando no fluían impulsos desde Michael que trajesen la inspiración celestial a la Inteligencia, cuando la Inteligencia en la Tierra estaba, por el momento, abandonada a sí misma, las huestes ahrimánicas se esforzaban mucho más por enviar sus impulsos desde abajo en el desarrollo de la Inteligencia en la humanidad. Es una imagen realmente abrumadora. La superficie de la Tierra - Michael arriba, enseñando a sus huestes, revelándoles en poderoso lenguaje cósmico la antigua Sabiduría Iniciática, y debajo, la escuela Ahrimánica en los substratos de la Tierra. Sobre la Tierra, la Inteligencia que había caído de los Cielos se está desplegando. Por el momento, Michael mantiene su escuela en aislamiento celestial del mundo terrenal - no hay impulsos que fluyan hacia abajo desde arriba - y allí abajo están los poderes ahrimánicos, que envían sus impulsos con toda la fuerza.

Siempre ha habido almas encarnadas en la Tierra que conocían esta siniestra situación. Cualquiera que esté familiarizado con la historia espiritual de esta época, especialmente con la historia espiritual de Europa, encontrará en todas partes evidencias de que hubo individuos aquí y allá -a menudo hombres bastante simples- que tenían una sospecha de esta siniestra situación: el abandono de la humanidad por la regencia de Michael, y los impulsos que se elevan desde abajo como vapores demoníacos, tratando de conquistar la Inteligencia.

Es remarcable cuán estrechamente ligadas están las revelaciones de la sabiduría con el ser humano, si todo lo que brota de tales revelaciones debe ser beneficioso. Este es el secreto que se debe tocar aquí. - Un ser humano cuya tarea es proclamar la sabiduría de Michael siente que en cierto sentido está siguiendo el curso correcto cuando trata de poner en palabras, cuando lucha para encontrar la terminología que exprese, lo que es, en verdad, la sabiduría de Michael. Tal persona siente, también, que está aún más justificado cuando con su propia mano escribe esta sabiduría; porque entonces el flujo de lo espiritual está directamente conectado con él y fluye, por así decirlo, en las formas de lo que está escribiendo, en lo que está haciendo. Por lo tanto, voluntariamente comunica esta sabiduría a otros en forma de material de lectura cuando es escrito por él con su propia mano. Pero cuando a través de medios mecánicos, a través del libro impreso, ve duplicada su obra, tiene una sensación de inquietud. Esto tiene que ser sobrellevado, ya que el método está en consonancia con nuestra época. Sin embargo, la sensación de inquietud nunca falta en quien se posiciona dentro de la vida del Espíritu, a la vez que con lo que tiene que proclamar.

En relación con la conferencia de ayer, alguien me ha preguntado si, como lo ha insinuado Swedenborg, lo escrito (Buchstabe) no es, después de todo, la "última salida" de la vida espiritual. Eso de hecho es así! Es la última salida de la vida espiritual en tanto fluya a través de un hombre en una corriente continua del Espíritu. Pero cuando se fija por medios mecánicos como si dijéramos desde el polo opuesto, cuando aparece ante los ojos de los hombres como letras impresas, se convierte en un poder espiritual ahrimánico. Porque, es extraño decirlo, es esa escuela Ahrimánica la que trabajó en oposición a la Escuela de Michael en los siglos XV, XVI, XVII y XVIII. Es esa escuela Ahrimánica la que trajo el arte de la imprenta, con todas sus consecuencias, a Europa. La impresión puede ser la capa del suelo del que pueden brotar poderes demoníacos, bien adaptados para combatir la regencia de Michael.

Un antropósofo debe ser capaz de percibir la importancia y el significado de las realidades en la vida; debe reconocer que imprimir es un poder espiritual, pero precisamente ese poder espiritual que Ahriman ha colocado en oposición a Michael. Por lo tanto, para aquellos que en su Escuela en ese tiempo estaban siendo enseñados por él, Michael constantemente les daba esta advertencia: Cuando vuelvan a descender a la Tierra para que surta efecto lo que se ha preparado aquí, reúnan personas a su alrededor, den a conocer lo esencial de boca en boca, y no consideren los efectos "literarios" producidos en el mundo a través del libro impreso, como si fuera de la mayor importancia. - Por lo tanto, el método más íntimo de trabajar de hombre a hombre está más de acuerdo con la manera de Michael. Si, en lugar de trabajar meramente a través de libros, nos encontramos unos y otros, dejando que los impulsos fluyan entre nosotros en la esfera de lo humano y personal, y por tanto, solo usando los libros como ayudas para la memoria, estaremos en condiciones de inaugurar le corriente que, -imponderablemente al principio-, está destinada a fluir a través de la Sociedad Antroposófica. Es inevitable que hagamos uso de los libros porque también debemos convertirnos en maestros de este arte de Ahriman; de lo contrario, deberíamos dejarlo en sus manos. Debemos poder contar verdaderamente con el espíritu Ahrimánico de los tiempos, de lo contrario se le otorgaría un tremendo poder. Por lo tanto, no se trata simplemente de rechazar el libro impreso, sino de ponerlo en relación con lo que obra de una manera directamente humana. Así que no sería correcto, como resultado de lo que acabo de poner delante de ustedes, que se dijera: '¡Fuera con todos los libros antroposóficos!' Por lo tanto,

deberíamos entregar el arte de imprimir a los enemigos más poderosos de la sabiduría de Michael; deberíamos hacer que sea imposible para nuestro trabajo antroposófico prosperar, como debe prosperar, hasta que se llegue al final del siglo. Lo que debemos hacer es ennoblecer el arte de la impresión a través de nuestra reverencia por la sabiduría de Michael. Porque, ¿Qué es lo que, Ahriman intenta alcanzar a través del arte de imprimir, en oposición a Michael? Ahriman tiene la intención de conquistar la Inteligencia. Hay evidencia de ello en todas partes hoy. Conquista de la inteligencia, que se hace efectiva donde las condiciones son favorables. ¿Y cuándo encontramos a los espíritus ahrimánicos más potentes en sus ataques contra la próxima edad de Michael? Los encontramos en aquellos tiempos en que se produce una reducción o disminución de la conciencia en los seres humanos. Estos espíritus Ahrimánicos toman posesión de la conciencia humana, se atrincheran en ella. Por ejemplo, en el año 1914, muchas personas en un estado de conciencia reducida se enredaron en eventos que condujeron al estallido de la terrible Guerra Mundial. Y dentro de esa conciencia disminuida de tales hombres, las huestes de Ahriman promovieron la Guerra Mundial, la promovieron por medio de seres humanos. Las causas reales de esa Guerra nunca serán sacadas a la luz por los documentos contenidos en los archivos. No, uno debe mirar más profundamente en la historia y percibir que, en algún punto particular, había una personalidad influyente, en este punto otra, y otra más en otro, etc., y estos hombres estaban en un estado de conciencia reducido. Esa fue la oportunidad para Ahriman de tomar posesión de ellos. Y si quieren darse cuenta de lo fácil que es en nuestra época que los hombres sean poseídos por Ahriman, solo necesitan pensar en este ejemplo.

¿Qué pasó cuando, con los volúmenes impresos que llevaron consigo, los europeos llegaron a América del Norte en tiempos en que aún se encontraban indios en la parte oriental de aquella tierra? Cuando los indios vieron estos volúmenes con sus extraños caracteres de escritura, tomaron las letras por pequeños demonios. Tenían la percepción correcta para estas cosas. Estaban terriblemente asustados cuando miraban todas estas pequeñas entidades demoníacas, a, b, y el resto, tal como aparecen impresas. Porque estas letras, reproducidas de una manera tan diferente, contienen algo que fascina, algo que lanza un hechizo sobre la mente moderna; y solo la buena perspectiva de Michael, con los ojos abiertos al elemento humano en la proclamación de la sabiduría, puede llevar a los hombres más allá del peligro de esta atracción. Pero cosas malas pueden suceder en este dominio.

En este punto déjenme decir lo siguiente. - Hay ciertos secretos relacionados con la visión de la existencia del mundo que no pueden ser penetrados antes de una edad algo avanzada en la vida. Cada período particular de la vida le permite a uno que esté en posesión de la ciencia Iniciática, contemplar los secretos individuales de la existencia. Así pues, entre el vigésimo primer y el cuarenta y dos años de vida -no antes- ese hombre es capaz de contemplar la existencia del Sol; entre los cuarenta y dos y cuarenta y nueve años, en los secretos de Marte; entre los cuarenta y nueve y cincuenta y seis años en los secretos de Júpiter. Pero para contemplar los secretos de los mundos en sus interconexiones, uno debe haber pasado la edad de sesenta y tres. [Ver caminos verdaderos y falsos en las investigaciones espirituales. Conferencia 6. (Rudolf Steiner Press.)] Por lo tanto, antes de que yo mismo estuviera en esta posición, no hubiera podido hablar de ciertas cosas de las que ahora hablo sin ninguna reserva. Antes de que la visión pueda penetrar en cualquier cosa relacionada con los Misterios de Michael, con las influencias que operan desde el reino espiritual del Sol, uno debe mirar hacia arriba desde la Tierra a través de la existencia de Saturno hasta los secretos de los mundos. Uno debe ser capaz de experimentar, de vivir dentro de ese ocaso del mundo espiritual que procede del regente de Saturno, de Oriphiel, el cuál era el principal Arcángel en el momento del Misterio del Gólgota y que volverá a asumir la regencia cuando la era de Michael haya cumplido su curso.

A dicha visión, sin embargo, se revelan verdades desgarradoras y abrumadoras relacionadas con la era actual. Como hemos visto, el arte de la impresión se extendió por la Tierra a través de la escuela Ahrimánica, trabajando en oposición a la Escuela de Michael, y debido a esto, la "profesión literaria" a gran escala ha surgido en la Tierra. Entonces, ¿Quiénes eran 'autores' en épocas anteriores, antes de que existiera la imprenta? Eran hombres cuyos escritos solo podían conocerse en los círculos más restringidos, en círculos que ademas, estaban preparados adecuadamente. ¿Por cuántas manos pasaba un libro, antes de que comenzara a usarse la imprenta? Piensen en ello, y podrán juzgar cómo fueron las cosas. Una especie de sustituto del arte posterior de la imprenta ya existía en la antigua civilización china y había alcanzado un alto nivel de perfección. Se había establecido allí una especie de arte de imprimir, también en una Era en la que Michael gobernaba arriba; y cuando abajo había una anti-regencia ahrimánica. Pero nada más fuera de eso. En aquellos tiempos, el poder de Ahriman aún no era tan poderoso y aún no era capaz de hacer intentos realmente efectivos para arrebatarle a Michael el reinado de la Inteligencia. Se intento de nuevo en la época de Alejandro, pero nuevamente fracasó.

La influencia de Ahriman en el arte de la impresión de la era moderna, sin embargo, ha adquirido un profundo significado. La profesión literaria ha sido, por así decirlo, popularizada. Y algo ha llegado a ser posible, algo que de una manera maravillosa, es tan grande brillante y deslumbrante como, por otro lado, es grande la necesidad de recibirlo con absoluta ecuanimidad de alma y de apreciarlo según su verdadero significado. Se han hecho los primeros intentos, intentos que desde el reino de Michael pueden caracterizarse diciendo: Ahriman ha aparecido como autor. Para Michael y su círculo, este es un acontecimiento profundamente significativo hoy en día. Ahriman como autor! No solo han poseído a los hombres como señalé en el caso del estallido de la Guerra, sino en que se ha manifestado en la Tierra a través de las almas humanas, él mismo ha aparecido como un autor. Que sea el autor más brillante, no debe causarnos asombro; porque Ahriman es un poderoso espíritu que todo lo abarca. Es cierto que él no está capacitado por naturaleza para promover la evolución de la humanidad en la Tierra de acuerdo con las intenciones de los dioses buenos; él se opone. Sin embargo, en su propia esfera no solo es un poder útil sino benéfico: para los seres que en un plano de sucesos mundiales son benefactores, son extremadamente perjudiciales para otro. No es necesario suponer, por lo tanto, que al caracterizar las obras de Ahriman deban ser desaprobadas sin condiciones. Siempre que uno sea conscienste de lo que son, incluso puede admirárselas. ¡Pero debe ser reconocido el carácter ahrimánico!

Michael enseña cómo puede reconocerse hoy si los hombres están dispuestos a escucharlo. Para Michael la educación escolar ha funcionado y aún hoy es posible que los hombres se acerquen a ella. Luego enseña cómo Ahriman mismo ha hecho intentos como autor, primeros intentos de un carácter profundamente trágico y profundamente devastador, trabajando, por supuesto, a través de un ser humano. El Anticristo de Nietzsche, su Ecce Homo, su autobiografía y las anotaciones en La voluntad de poder -los capítulos más brillantes de la autoría moderna con su contenido a menudo diabólico- Ahriman fue su escritor, ejerciendo su soberanía sobre lo que en letras sobre la Tierra ¡puede ser sujeto de su dominio a través del arte de la impresión! Ahriman ya comenzado a aparecer como autor y su trabajo continuará. En la Tierra en el futuro, será necesaria la vigilancia para que no todas las producciones de autor se consideren del mismo calibre. Aparecerán obras escritas por hombres, pero al menos algunos individuos deben saber que un Ser se está entrenando para convertirse en uno de los autores más brillantes en el futuro inmediato: ¡ese Ser es Ahriman! Las manos humanas escribirán las obras, pero Ahriman será el autor. Igual que una vez los evangelistas de la antigüedad fueron inspirados por Seres suprasensibles y escribieron sus obras a través de esta inspiración, así también las obras de Ahriman serán escritas por hombres.

La historia posterior de la evolución de la humanidad se presentará en dos aspectos. Se deben hacer esfuerzos para propagar en el ámbito terrenal, en la mayor medida posible, lo que una vez fue enseñado por Michael en las escuelas suprasensibles a las almas predestinadas a recibirlo; se deben hacer esfuerzos en la Sociedad Antroposófica para ser reverentemente conscientes de este conocimiento y para impartirlo a aquellos que se encarnarán en los tiempos venideros, hasta que llegue el final del siglo. Y luego, muchos de los que por primera vez están aprendiendo de estas cosas volverán a la Tierra de nuevo. El tiempo será corto. Pero mientras tanto en la Tierra, mucho de lo que ha escrito Ahriman aparecerá.

Una tarea de los antropósofos es esta: cultivar firmemente la Sabiduría Micaélica, atrayendo corazones valientes a esta Sabiduría Micaélica, y darse cuenta de que la primera penetración de la Inteligencia terrenal mediante la espada espiritual de Michael, consiste en que esta espada sea empuñada por aquellos en cuyos corazones, la sabiduría de Michael ha encontrado su camino. Y así, la imagen de Michael en una nueva forma pueda inspirar a cada Antropósofo individualmente: permaneciendo Michael en el corazón de los hombres, bajo sus pies la producción de la autoría ahrimánica. Tal cuadro no necesita ser pintado en esa forma externa en la cual durante el tiempo de los dominicos la imagen a menudo se fijaba - arriba, los Maestros dominicos con sus libros, abajo, aplastados bajo sus pies, la sabiduría pagana representada por Averröes, Avicenna y el resto. Cada vez que se trataba de retratar la batalla librada por la escolástica cristiana contra el paganismo, se encuentran estas imágenes. Pero en el espíritu debe haber esta otra imagen: la devoción a Michael cuando entra al mundo, apoderándose de la inteligencia sobre la Tierra; y- para que uno no pueda ser deslumbrado- estar alerta con respecto a la brillante obra de Ahriman como autor a lo largo de todo el siglo XX. Ahriman escribirá sus obras en los lugares más extraños, -pero de hecho estarán allí-, y está preparando alumnos para sus propósitos. Incluso en nuestros días, mucho en el subconsciente está siendo instruido de tal manera que las almas podrán encarnarse de nuevo rápidamente y convertirse en instrumentos para Ahriman como autor. Él escribirá en todos los dominios: en la filosofía, en la poesía, en la esfera del drama y la épica; en medicina, derecho, sociología. ¡Ahriman escribirá en todos estos dominios!

Esta será la situación a la que se encontrará la humanidad cuando se llegue al final del siglo. Y aquellos que todavía son jóvenes serán testigos de muchas muestras de cómo Ahriman aparece como autor. En cada esfera se necesitará vigilancia y reverente entusiasmo por la Sabiduría Micaelica.

Si podemos impregnarnos de estas cosas, si podemos sentirnos dentro de la vida espiritual en el sentido de las indicaciones aquí dadas, entonces, mis queridos amigos, nos colocaremos como verdaderos antropósofos en la civilización del tiempo presente. Entonces, tal vez, nos daremos cuenta cada vez más de que un nuevo Impulso está saliendo de la Christmas Foundation en el Goetheanum, que en verdad solo ahora se presentan a la Sociedad Antroposófica cosas por las cuales esta Sociedad puede verse a sí misma como en un gran espejo cósmico, en el cual el individuo, junto con el karma que lo conduce a la Sociedad Antroposófica, puede verse reflejado a sí mismo.

Eso es lo que quería poner en sus corazones en estas conferencias. Porque es para los corazones para lo que se pronuncian principalmente las palabras. Los corazones de los hombres deben convertirse en los ayudantes de Michael en la conquista de la Inteligencia que ha caído en la Tierra. Al igual que una vez la antigua Serpiente estaba destinada a ser aplastada por Michael, así debe la Inteligencia (que ahora se ha convertido en la Serpiente) ser conquistada por Michael, ser espiritualizada por Michael. Y cada vez que la Serpiente aparece en su estado no espiritualizado, ahrimanizado, debe ser reconocida a través de la vigilancia, la vigilancia que pertenece al espíritu antroposófico y se desarrolla a través del sentido de alma parecido a Michael.


GA240 Arnhem, 19 de julio de 1924 La era de Gabriel y la era de Michael.

 

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Rudolf Steiner

Relaciones kármicas 
Conferencia VIII

Arnhem, 19 de julio de 1924

Ayer hablé del karma de la Sociedad Antroposófica. Hoy propongo hablar de ciertos asuntos afines, y de tal manera que la presente conferencia será comprensible en sí misma.

Todo lo que tendrá que lograrse en la presente época de la evolución como preparación para los acontecimientos espirituales en el futuro cercano y más lejano, está conectado con lo que, entre los antropósofos, he llamado el Evento de Michael. Y en relación con este Evento de Michael, quiero hablar hoy sobre algo que concierne al Movimiento Antroposófico.

Al hablar de un acontecimiento como este Evento de Michael, siempre debe recordarse que el mundo se desarrolla por etapas. Cuando estudiamos la evolución del mundo con las facultades que la vida terrenal del hombre entre el nacimiento y la muerte le permite poseer hoy, vemos que la humanidad está evolucionando en la Tierra, vemos pueblos antiguos surgidos de pueblos aún más primitivos; vemos que desde el fondo de civilizaciones orientales muy antiguas, de los pueblos indios, chinos, árabes y caldeos egipcios, emergen gradualmente los griegos y los romanos; luego llegamos a la Edad Media y finalmente a nuestra propia era, nuestra era moderna con todas sus aberraciones pero también con sus grandes logros técnicos. Sin embargo, no solo existe este desarrollo externo de los pueblos, sino que detrás de él, la evolución también está teniendo lugar. Podemos percibir que la evolución se transmite no solo por la humanidad sino también por Seres espirituales que están conectados de cierta manera con la evolución de la humanidad. Entre los cuales están esos Seres llamados Angeloi, los Ángeles en terminología cristiana. Están directamente conectados con el ser humano individual. Lo guían, o conducen en la medida en que necesita orientación, de una vida terrenal a otra y son sus guardianes, sus protectores, cuando y donde sea que se necesite su protección. Por lo tanto, aunque son suprasensibles e imperceptibles para la mirada terrenal, los angeloi están directamente conectados con la evolución de la humanidad.

En el inmediatamente adyacente reino espiritual próximo, los Seres a quienes llamamos la Jerarquía de los Archangeloi, los Arcángeles, despliegan su actividad. Los Archangeloi tienen que ver con muchas cosas que también juegan un papel en la evolución de la humanidad. Tienen que ver, no con el ser humano individual, sino con grupos de seres humanos. Por lo tanto, como he dicho en muchas conferencias antroposóficas, la evolución de los pueblos está bajo el gobierno de los Seres Arcangélicos. Pero también es cierto que ciertas épocas en la evolución de la Tierra reciben sus impulsos esenciales del Archangeloi individual. Por ejemplo, durante los tres siglos anteriores al último tercio del siglo XIX, es decir, durante los siglos XIX, XVIII, XVII y parte del XVI, debemos pensar que el mundo civilizado estuvo esencialmente bajo el dominio del Arcángel conocido por los cristianos, como Gabriel. Este período fue, por lo tanto, la Era de Gabriel.

Esta particular Era de Gabriel es de gran importancia para el conjunto de la evolución de la humanidad en los tiempos modernos, por la siguiente razón. Desde que tuvo lugar el Misterio del Gólgota, los hombres en la Tierra pudieron darse cuenta de esto: a través del Misterio del Gólgota, Cristo, el Ser sublime del Sol, descendió a la Tierra. Él descendió desde el Sol a la Tierra, entrando en el cuerpo de Jesús y uniéndose con el destino de la Tierra. Pero aunque el Ser de Cristo había permanecido unido con la Tierra, no había sido posible a través de las regencias subsiguientes de los Arcángeles desde el tiempo del Misterio del Gólgota hasta la regencia de Gabriel, que el propio Impulso Crístico realmente se aferrase a las fuerzas internas físicas y etéricas de la humanidad. Esto fue posible por primera vez bajo el impulso de Gabriel, que comenzó a obrar unos trescientos años antes del último tercio del siglo XIX. Por lo tanto, en realidad, fue solo a partir de ese tiempo que, por medio de las fuerzas de la herencia, el Impulso de Cristo ha sido capaz de penetrar a la humanidad interiormente. Hasta ahora esto no se había logrado. Gabriel rige por completo sobre el reino de las fuerzas físicas de la herencia dentro de la humanidad. Él es el Espíritu suprasensible que está conectado esencialmente con la secuencia de las generaciones, que es, si puedo decirlo así, el gran Espíritu guardián de las madres que traen niños al mundo. Gabriel tiene que ver con los nacimientos, con el desarrollo embrionario del ser humano. Las fuerzas de Gabriel trabajan en los procesos espirituales subyacentes al proceso físico de propagación. Y por consiguiente, es solo a partir de esta reciente regencia de Gabriel que la propagación física de la humanidad en la Tierra se ha conectado en el sentido real con el Impulso de Cristo.

Desde finales de la década de los setenta, comienza la regencia de Michael. Es una regencia de un carácter completamente diferente al de Gabriel. Mientras que la regencia del Arcángel en los tres siglos anteriores se expresaba en impulsos espirituales que actuaban en lo físico, Michael es el Arcángel cuya regencia tiene fundamentalmente que ver con los poderes de la inteligencia en la humanidad, por lo tanto, con todo lo que concierne al intelecto, la evolución espiritual y la cultura de la humanidad. En cualquier estudio acerca de las circunstancias terrenales de la humanidad es extremadamente importante darse cuenta de que la regencia de Gabriel, que en la esfera espiritual tiene un efecto sobre lo que es más profundamente físico, siempre es seguido por la regencia de Michael, que tiene que ver con el elemento espiritual en la cultura. El Arcángel Gabriel, por lo tanto, es el Guardián Divino del proceso de propagación física. El Arcángel conocido en el cristianismo como Michael, es el espíritu que tiene que ver con el desarrollo de las ciencias, de las artes, del elemento cultural de la época.En todas las épocas, han tenido lugar siete sucesivas regencias de Arcángeles, sobre las civilizaciones predominantes.A la actual regencia de Michael, la han precedido otras seis regencias de este tipo. Y si retrocedemos, comenzando con Gabriel, a través de estas regencias, llegamos a una época en la que Michael ejerció su influencia nuevamente. Cada regencia así, por lo tanto, siempre es la repetición de regencias anteriores idénticas, y la propia evolución de los Arcángeles tiene lugar a través de este progreso cíclico. Después de un período de unos dos mil años, el mismo Arcángel siempre asume la regencia de nuevo dentro de la civilización predominante.

Pero estos períodos de regencia, cada uno de los cuales dura un poco más de trescientos años, son esencialmente diferentes entre sí. La diferencia no siempre es tan grande como entre la regencia de Michael y la regencia de Gabriel, pero las regencias son, sin embargo, esencialmente diferentes. Y aquí podemos decir: cada regencia de Gabriel es preparatoria para una época en la que los pueblos más se separan entre sí y más se diferencian. En la era posterior a su regencia, la tendencia nacionalista también se acentúa. Se preguntarán por qué entonces se está afirmando ese fuerte sentimiento nacionalista hoy bajo la regencia de Michael, que ahora ha comenzado, la respuesta es que tal preparación tuvo lugar espiritualmente hace mucho tiempo; la influencia actuó y luego comenzó a disminuir, pero las secuelas, a menudo peores que el evento mismo, continúan. Solo gradualmente puede abrirse camino el impulso de Michael a través de lo que es, en gran medida, un legado de la pasada regencia de Gabriel. Pero cuando una era de Michael amanece, siempre comienza a surgir en la humanidad, un anhelo por superar las diferencias raciales y para difundir a través de todos los pueblos que viven en la Tierra, la más alta y más espiritual forma de cultura producida por esa época en particular. La regencia de Michael se caracteriza siempre por el crecimiento del cosmopolitanismo, por la difusión de un impulso espiritual entre los pueblos que están dispuestos a recibirlo, sin importar el idioma que hablen. De los siete Arcángeles que envían sus impulsos a la evolución de la humanidad, Michael es siempre quien da el impulso cosmopolita y, al mismo tiempo, el impulso para la difusión de lo que sea de mayor valor intrínseco en una época particular.

Si nos volvemos ahora a los tiempos pasados en la evolución de la humanidad, preguntándonos en qué período tuvo lugar la anterior Era de Michael, llegamos a la época que culminó en aquellas obras cosmopolitas que surgieron del impulso de la elevada cultura espiritual Griega, cuyos frutos fueron trasladados a Asia a través de las campañas de Alejandro. Allí, desarrollándose a partir de los fundamentos de la cultura antigua, vemos el impulso de llevar la cultura espiritual Griega, desde la pequeña tierra de Grecia, a los pueblos orientales, a Egipto; existe un afan por difundir de esta manera, un impulso cosmopolita entre todos los pueblos que pueden recibirlo. Este impulso cosmopolita, este afan de la Era de Michael anterior, de extender por todo el mundo todo lo que la cultura griega había logrado para la humanidad, fue de la mayor importancia posible. El triunfo supremo de esa Era estuvo representado, en cierto sentido, por la ciudad de Alejandría en su apogeo, situada en el norte de África.

Estas cosas sucedieron en la anterior Era de Michael. A partir de entonces, los otros seis Arcángeles asumieron a su debido tiempo, sus respectivas regencias. Y en el último tercio del siglo XIX, a fines de los años setenta, comienza una nueva Era de Michael. Pero todavía nunca, en toda la evolución terrenal, la diferencia entre dos Eras de Michael, ha sido tan grande como la existente entre la Era de Michael en la época de Alejandro y la que vivimos desde finales de los años setenta del siglo pasado. Porque entre estas dos regencias de Michael tuvo lugar el Evento que da a la evolución de la Tierra su verdadero significado: el Misterio del Gólgota.

Consideremos ahora qué es lo que Michael tiene que administrar en el Cosmos espiritual. La tarea de Michael es administrar un poder que es esencialmente espiritual, alcanzando su cenit en la facultad de comprensión intelectual del hombre. Michael no es, por decirlo así, el Espíritu que cultive la intelectualidad per se; la espiritualidad que nos brinda se esfuerza por traer la iluminación a la humanidad en forma de ideas, de pensamientos, pero ideas y pensamientos que captan lo espiritual. Su deseo es que el hombre sea un ser libre, pero que en sus conceptos, en sus pensamientos, sepa reconocer lo que le viene como revelación de los mundos espirituales.

Y ahora piensen en la Era de Michael, en el tiempo de Alejandro. Como he dicho muy a menudo, los seres humanos en nuestros días son extremadamente inteligentes, es decir, forman conceptos, tienen ideas; son intelectuales, poseen como si dijéramos, una intelectualidad hecha a sí misma. En los tiempos de Alejandro, la gente también era inteligente. Solo que si en aquellos tiempos se les hubiera preguntado: ¿De dónde derivan vuestros conceptos, vuestras ideas? - No nos habrían dicho: los hemos producido a partir de nosotros mismos. ... No, ellos recibían las revelaciones espirituales dentro de su ser, y junto con estas revelaciones, las ideas. No consideraban las ideas como algo que el hombre desarrolla a partir de sí mismo, sino como algo que se le revela en su naturaleza espiritual. La tarea de Michael en aquel tiempo fue administrar esta Intelectualidad celestial, en contraste con la Intelectualidad terrenal. Michael era el más grande de los Arcángeles que tienen su residencia en el Sol. Él fue el Espíritu que envió desde allí a la Tierra no solo los rayos físico-etéricos del Sol sino también, dentro de ellos, la Intelectualidad inspirada. Y en aquellos días del pasado, los hombres lo sabían: el poder de la Inteligencia en la Tierra es un don de los Cielos, del Sol; enviado desde el Sol. Y quien realmente envía la Intelectualidad espiritual a la Tierra, es Michael. En los antiguos Misterios del Sol se daba esta maravillosa enseñanza Iniciática: Michael mora en el Sol; allí él administra la Inteligencia Cósmica. Esta Inteligencia Cósmica, inspirada en los seres humanos, es un regalo de Michael.


Luego llegó la época en que el hombre debía prepararse para desplegar el intelecto con su propia fuerza individual de alma; no era solo recibir la Inteligencia Cósmica mediante la revelación, sino desarrollar la Inteligencia a partir de sus fuerzas internas. La preparación para esto fue llevada a cabo por el Aristotelismo - aquella filosofía notable que surgió en el período crepuscular de la cultura griega y era el impulso subyacente de las campañas de Alejandro Magno en África y Asia.

Por medio del aristotelismo, la inteligencia terrenal emergió como si procediera de los confines de la Inteligencia Cósmica. Y de lo que llegó a conocerse como Lógica Aristotélica surgió ese marco intelectual en el que se basó el pensamiento de todos los siglos posteriores; que condicionó la inteligencia humana.

Y ahora deben concebir que a través de esta única acción culminaron los Impulsos de Michael: se estableció la inteligencia terrenal-humana, mientras que, como resultado de las campañas de Alejandro, la cultura de Grecia quedó impresa en aquellos pueblos que en aquél tiempo estaban listos para recibir el impulso cosmopolita.

La era de Michael fue seguida por la de Oriphiel. El Arcángel Oriphiel asumió la regencia. Tuvo lugar el Misterio del Gólgota. Al comienzo de la era cristiana, aquellas almas humanas que habían sido conscientes del liderazgo del Arcángel Michael en la época de Alejandro y que habían participado en las obras de las que acabo de hablar, estaban congregados entorno a Michael en el reino del sol. Michael había renunciado por el momento a su regencia Oriphiel y en el reino del Sol, junto con las almas humanas que iban a ser sus sirvientes, Michael fue testigo de la partida de Cristo desde el Sol. Esto también es algo que debemos tener presente. - Esas almas humanas que están conectadas con el Movimiento Antroposófico pueden decirse a sí mismas: Estábamos unidos con Michael en el reino del Sol. ¡Cristo, que hasta entonces había enviado sus impulsos hacia la Tierra desde el Sol, partió del Sol para unirse con la evolución terrenal! Traten de representar ante ustedes mismos este estupendo evento cósmico que tuvo lugar en los reinos de más allá de la Tierra: esto subyace dentro de la poderosa visión abierta a aquellas almas humanas que en ese momento estaban reunidas alrededor de Michael como sirvientes de los Angeloi, después de haber terminado su regencia en la Tierra. En el reino del Sol, fueron testigos de la partida de Cristo del Sol. "¡Él se va!" ... tal fue su gran y abrumadora experiencia cuando se fue con el fin de unir Su destino con el destino de la humanidad terrenal.

Verdaderamente no es solo en la Tierra, sino en la vida entre la muerte y el nuevo nacimiento, como las almas de los seres humanos reciben el impulso para emprender sus caminos. Sobre todo así fue en el caso de aquellos que vivieron en los tiempos de Alejandro. Un gran y poderoso impulso surgió, desde ese momento en la historia cósmica en el cual, estas almas fueron testigos desde el Sol, de la partida de Cristo. Vieron claramente: ¡la Inteligencia Cósmica está descendiendo gradualmente desde el Cosmos a la Tierra! Y Michael, junto con los que estaban a su alrededor, vieron que toda la Inteligencia que una vez fluía a través del Cosmos ahora se estaba hundiendo, paulatinamente, sobre la Tierra.

Michael y los que le pertenecían, no importa si estaban en el mundo espiritual o encarnados para una breve vida terrenal, fueron capaces de visualizar los rayos de la inteligencia llegando, en el siglo VIII de la era cristiana, al reino terrenal mismo. Y sabían que aqui abajo sobre la Tierra la Inteligencia se desplegaría y desarrollaría aún más. Por fin, sobre la Tierra, se pudo observar la aparición de los primeros pensadores "hechos a sí mismos". Hasta ahora, los grandes seres humanos que eran "pensadores" habían recibido sus pensamientos a través de la Inspiración; en ellos, los pensamientos habían sido inspirados. Solo ahora, a partir del siglo VIII D.C. existían aquellos que podrían llamarse pensadores "hechos a sí mismos", aquellos que producían sus propios pensamientos a partir de si mismos. Y dentro de las huestes Arcangélicas en el reino del Sol, resonó la poderosa proclama de Michael: El poder que perteneciente a mi reino y bajo mi administración ya no está aquí; fluye hacia abajo a la Tierra y debe surgir hacia adelante!

Desde el siglo VIII en adelante, este fue el espectáculo de la Tierra, tal como lo presenciaron desde el Sol. Y dentro de él estaba el gran misterio: las fuerzas que son preeminentemente las fuerzas de Michael han descendido de los Cielos y ahora están sobre la Tierra. Este fue el profundo secreto que era conocido por los Iniciados en Escuelas, tales como las que mencioné ayer, por ejemplo, la famosa Escuela de Chartres. En tiempos anteriores, cuando los hombres deseaban descubrir la verdadera naturaleza de la Inteligencia, se veian obligados a mirar hacia arriba hacia el Sol, en los Centros de Misterio. Ahora la Inteligencia estaba sobre la Tierra, aunque todavía no era muy claramente perceptible. Pero gradualmente se reconoció que los seres humanos estaban evolucionando y poseían una inteligencia individual propia. Una de las personas de la civilización europea en la que aparecieron las primeras chispas del pensamiento personal fue Johannes Scotus Erigena. A menudo he hablado de él. Pero hubo algunos otros, incluso antes que él, cuyos pensamientos no fueron meramente inspirados, quienes ya no recibieron revelaciones, sino que podrían llamarse pensadores hechos a sí mismos. Y ahora este pensamiento individual se hizo cada vez más extendido.

Había una posibilidad en la evolución de la Tierra de hacer que este pensar autónomo sirviera para un fin particular. Consideren lo que representaba: en realidad fue la suma total de esos impulsos del reino de Michael en los Cielos que habían encontrado su camino hacia la Tierra. Y por el momento, se le pidió a Michael que permitiera que la Inteligencia se desarrollara sin su participación. No fue sino hasta el año 1879 que volvió a asumir su regencia. Mientras tanto, la Inteligencia se desarrollaba de tal manera que en las primeras etapas no pudo haber ejercido su papel. Sus influencias no podían ejercerse sobre los hombres que estaban desarrollando sus propios pensamientos individuales. Su tiempo aún no había llegado.

Este profundo secreto del descenso de la Inteligencia en la evolución de la humanidad era conocido en algunos Centros de Misterio en el Este. Y así, dentro de estos concretos Misterios orientales, algunos discípulos elegidos podrían ser iniciados en este secreto por ciertos hombres profundamente espirituales y altamente desarrollados. Mediante dispensaciones de una naturaleza que es difícil de comprender para el intelecto terrenal, la ilustre Corte de la que he hablado en el Goetheanum y en otros lugares, entró en contacto con este secreto del que ciertos Misterios orientales estaban plenamente al corriente. En el siglo VIII y al principio del siglo IX, bajo el mandato de Haroun al Raschid, esta Corte ejerció un gran poder en Asia. Haroun al Raschid era un producto de la cultura árabe, una cultura teñida de mahometanismo. El secreto del que he hablado encontró su camino en algunos de los consejeros iniciados de Haroun al Raschid, o en aquellos que poseían al menos cierto grado de conocimiento, y la brillantez de su corte se debió al hecho de que había entrado en contacto con este secreto En esta corte se concentraron todos los tesoros de la sabiduría, del arte, de las verdades de la vida religiosa que se encuentran en Oriente, coloreadas, por supuesto, por el mahometanismo. En los días en que, en Europa, en la corte de Carlomagno, que era contemporáneo de Haroun al Raschid, los hombres estaban ocupados en reunir los primeros rudimentos de la gramática y todo estaba todavía en un estado de semi barbarie, floreció en Bagdad ese brillante centro de la vida espiritual oriental, de Asia occidental. Haroun al Raschid reunió a su alrededor a hombres que conocían las grandes tradiciones de los Misterios orientales. Y tenía a su lado a un Consejero particular que había sido un Iniciado en épocas anteriores y cuyas fuerzas motrices espirituales aún estaban influenciadas por las encarnaciones anteriores. Fue el organizador de todo lo que se cultivó en la Corte de Haroun al Raschid en los dominios de la geometría, la química, la física, la música, la arquitectura y otras artes, sobre todo, un distinguido arte de la poesía. En esta renombrada y brillante asamblea de sabios, se sintió, más o menos conscientemente: ¡la inteligencia terrenal que descendió de los Cielos sobre la Tierra debe ser puesta al servicio de la vida espiritual mahometana!

Y ahora consideren esto: desde la época de Mahoma, a partir de los primeros califas en adelante, la cultura árabe fue llevada desde Asia a través del norte de África hasta Europa, donde se extendió como resultado de campañas bélicas. Pero con el despertar de aquellos que mediante de estas campañas difundieron el arabismo hasta España, (Francia se vió afectada, y también espiritualmente toda Europa occidental), también llegaron personalidades sobresalientes. Las guerras libradas por los reyes francos contra los moros, contra el arabismo, son conocidas por todos ustedes ... pero ese es el aspecto externo, eso es lo que sucede en la historia externa ... mucho más importante es saber cómo lo las corrientes espirituales fluyen perpetuamente dentro de la evolución de la humanidad.

Haroun al Raschid y su sabio consejero pasaron por el umbral de la muerte. Pero después de su vida entre la muerte y el nuevo nacimiento continuaron persiguiendo sus objetivos terrenales de manera notable. Su objetivo era introducir los modos de pensamiento árabes en el mundo europeo con la ayuda de los rudimentos de la inteligencia que ahora se estaba extendiendo en Europa. Y así, después de que Haroun al Raschid cruzase el umbral de la muerte, mientras su alma atravesaba mundos espirituales y estelares, vemos su mirada dirigida desde Bagdad a través de Asia Menor, a Grecia, Roma, España, Francia y luego hacia el norte hasta Inglaterra. A lo largo de esta vida entre la muerte y el nuevo nacimiento su atención se dirigió al sur y al oeste de Europa. Y luego Haroun al Raschid apareció nuevamente en una nueva encarnación, convirtiéndose en Lord Bacon de Verulam. El propio Bacon es la reencarnción de Haroun al Raschid que en el tiempo transcurrido entre la muerte y un nuevo nacimiento había obrado como acabo de describir.

Pero el otro, el que había sido su sabio consejero, eligió una dirección diferente: desde Bagdad al otro lado del Mar Negro, a través de Rusia y luego a Europa Central. Ambas individualidades tomaron diferentes caminos y direcciones. Haroun al Raschid pasó a su siguiente objetivo terrenal como Lord Bacon de Verulam; y el sabio Consejero que durante su vida entre la muerte y un nuevo nacimiento no había desviado su mirada de la esfera donde las influencias de Oriente podían ser cada vez más potentes, y apareció de nuevo como Amos Comenius (Komenski), el gran reformador educativo y autor de "Pan -Sophia ". Y del trabajo conjunto de estas dos individualidades que una vez estuvieron juntas en la Corte de Bagdad, surgió en Europa algo que se desplegó, -más o menos a una distancia del cristianismo-, en forma de arabismo derivado de influencias de ese tiempo pasado, cuando la Inteligencia se había alejado por primera vez de Michael en el Sol. Lo que externa y físicamente tuvo su expresión en las guerras que fueron, como sabemos, repelidas por los reyes francos y los otros pueblos europeos. Vemos pues, cómo las campañas árabes que con tan poderoso ímpetu inicial fueron responsables de la difusión de la cultura mahometana, se rompieron y se detuvieron en Occidente; desapareciendo del oeste de Europa. Sin embargo, aunque despojado de las formas externas que había asumido y de la cultura externa que había fundado, este arabismo tardío se convirtió en la ciencia natural moderna, y también pasó a ser la base de lo que Amos Comenius logró para el mundo en el dominio de la pedagogía. Y de esta manera, la inteligencia terrenal, "parapetada" tras el arabismo, continuó extendiéndose hasta el siglo diecisiete.

Aquí hemos indicado algo que subyace como los substratos del suelo en el que hoy tenemos que sembrar las semillas de la antroposofía. Debemos reflexionar profundamente sobre la realidad interna y espiritual que hay detrás de estas cosas. En Europa, mientras desde Asia fluía esta corriente, como la continuación espiritual de esa Ilustre Corte de Bagdad, también el cristianismo se estaba desarrollando y extendiendo. Pero la difusión del aristotelismo en Europa estuvo llena de grandes dificultades. La ciencia natural de Aristóteles había sido llevada a Asia por las poderosas hazañas de Alejandro y los impulsos que fluían de la vida espiritual helenística, pero allí había sido aprovechada por el arabismo. En Europa, dentro de la cultura cristiana en expansión, el aristotelismo fue conocido al principio solo en forma diluida. Luego, de la manera que ya he indicado, el aristotelismo se unió con el platonismo, el platonismo, que se basaba directamente en las antiguas enseñanzas de los misterios griegos. Pero desde buen principio, el aristotelismo se extendió lentamente por Europa, mientras que el platonismo tomaba la delantera y propiciaba el establecimiento de escuelas, una de las más importantes fue la Escuela de Chartres. En Chartres, los estudiosos de los que ayer hablé - Bernardo Sylvestris, Bernardo de Chartres, Juan de Salisbury y por encima de todos ellos, Alanus ab Insulis - todos estaban trabajando en el siglo XII. En esta Escuela, los hombres hablaban de manera muy diferente de aquellos otros, cuyas enseñanzas no eran más que un eco del arabismo. Las enseñanzas impartidas en la Escuela de Chartres eran cristianismo puro y genuino, iluminadas por la antigua sabiduría de los misterios que aún permanecían al alcance de los hombres. Y entonces tuvo lugar algo de inmenso significado. Los principales maestros de Chartres, quienes con su platonismo habían penetrado profundamente en los secretos del cristianismo y no tomaban parte del arabismo, pasaron por el umbral de la muerte. Luego, durante un breve período a comienzos del siglo XIII, tuvo lugar una gran "conferencia celestial". Y cuando los maestros más sobresalientes -de entre ellos sobre todo Alanus ab Insulis- habían pasado por la muerte y estaban en el mundo espiritual, se reunieron en un acto cósmico trascendental con aquellos que en ese momento estaban con ellos, pero, que en un futuro muy cercano, estaban destinados a venir a la existencia terrenal con el propósito de cultivar el aristotelismo de una nueva manera. Entre los que se preparaban para descender se encontraban las individualidades que habían participado con profunda intensidad de alma en la obra del Impulso de Michael durante la época de Alejandro. Y a comienzos del siglo XII podemos imaginarnos, porque está en conformidad con la verdad, un encuentro de almas que acababan de llegar al mundo espiritual desde lugares de Iniciación Cristiana, de los cuales la Escuela de Chartres era una, con otras almas que estaban a punto de descender a la Tierra. En los reinos espirituales, estas almas posteriores habían preservado, no el platonismo, sino el aristotelismo, el impulso interno de la Inteligencia derivada de la Era de Michael en la antigüedad. Así pues, en el mundo espiritual, Tales almas reunidas ... entre ellas, también, había almas que podían decir: estábamos con Michael y junto con él fuimos testigos de cómo la Inteligencia descendía desde los Cielos sobre la Tierra; también estábamos unidos a él en la poderosa Ley cosmopolita promulgada en épocas anteriores, cuando la Inteligencia todavía se administraba desde el Cosmos, cuando todavía era el regente y administrador de la Inteligencia.

Y ahora, por el momento, los maestros de Chartres entregaron a los aristotélicos la administración y el ordenamiento de los asuntos de la vida espiritual en la Tierra. Aquellos que ahora debían descender y estaban por naturaleza preparados para dirigir la Inteligencia terrenal y personal, asumieron la guía de la vida espiritual en la Tierra de parte de los platónicos, que solo podían trabajar verdaderamente cuando la Inteligencia estaba siendo administrada "desde los Cielos".

Fue en la Orden dominica, sobre todo, donde encontraron su camino aquellas individualidades en cuyas almas todavía resonaba el eco del Impulso de Michael de la anterior Era de Michael. Y a partir de la orden dominica se puso en marcha esa escolástica que luchó en muchas batallas amargas pero gloriosas para dominar la verdadera naturaleza y el manejo de la inteligencia en la mente humana. Profundamente arraigada en las almas de los fundadores de la escolástica dominica en el siglo XIII estaba esta gran pregunta: ¿Qué está sucediendo en los dominios de Michael?

Hubo hombres, más tarde conocidos como Nominalistas, que decían: Los conceptos y las ideas son meramente nombres, no tienen realidad. Los Nominalistas estaban bajo una influencia Ahrimánica, ya que su objetivo real era desterrar el dominio de Michael de la Tierra. Al afirmar que las ideas son solo nombres y que no tienen realidad, su objetivo real era evitar que prevaleciera el dominio de Michael en la Tierra. Y en ese tiempo los espíritus Ahrimánicos susurraban a aquellos que prestaban sus oídos: La Inteligencia Cósmica se ha alejado de Michael y está aquí, en la Tierra: ¡no permitiremos que Michael reanude su regencia sobre la Inteligencia! ... Pero en aquella conferencia celestial, y precisamente aquí radica su importancia, los platónicos y los aristotélicos juntos formaron un plan para promover los Impulsos de Michael. - En oposición a los Nominalistas, los Realistas de la Orden Dominicana fueron quienes sostuvieron: Las ideas y los pensamientos son realidades espirituales contenidas dentro de los fenómenos del mundo, no son meramente nombres.

Si uno entiende estas cosas, uno se acuerda de ello a menudo de una manera realmente notable. Durante mis últimos años en Viena, uno de mis conocidos entre otros sacerdotes ordenados fue Vincenz Knauer, el autor de la obra, 'Hauptprobleme der Philosophie' (Principales problemas de la Filosofía), que a menudo he recomendado a los antropósofos. Quien en el siglo XIX, todavía estaba involucrado en este conflicto entre el nominalismo y el realismo. Intentaba dejar en claro que el nominalismo es falaz y que había elegido un ejemplo muy apropiado para ilustrar sus argumentos. También se ofrece en sus libros. Pero recuerdo con profunda satisfacción una cierta ocasión cuando estaba caminando con él a lo largo de la Wahringstrasse en Viena. Estábamos hablando de nominalismo y realismo. Con todo su autocontrolado entusiasmo, que tenía algo notable al respecto, algo de la cualidad de la filosofía genuina en contraste con la filosofía de otros que más o menos habían perdido esta cualidad - dijo Knauer en esa ocasión: siempre les dejo claro a mis estudiantes que las Ideas puestas de manifiesto en las cosas del mundo tienen realidad, y les digo que piensen en un cordero y un lobo. Los nominalistas dirían: un cordero es músculo, hueso, materia; un lobo es músculo, hueso, materia. Lo que recibe la existencia objetiva en la carne del cordero como la forma, la idea del cordero, eso es solo un nombre. "Cordero" es un nombre allí y como tal idea, no es una realidad. Del mismo modo, como idea, "lobo" tampoco es nada real, sino solo un nombre. Pero es fácil refutar, -proseguía Knauer-, a los nominalistas porque basta con decirles: durante un tiempo no alimenten ustedes a un lobo con nada más que carne de cordero y ninguna otra comida. Si la idea "cordero" no contiene realidad, que solo es un nombre, y si el cordero no es más que materia, el lobo se convertirá gradualmente en un cordero. ¡Pero no lo hace! Por el contrario, continúa siendo la realidad "lobo". En lo que se presenta ante nosotros como el cordero, la idea de "cordero", como si dijéramos, ha reunido la materia y ha producido la forma. De manera similar con el lobo: la idea "lobo" ha reunido la materia y la ha moldeado.

Este fue el tema fundamental en el conflicto entre los Nominalistas y los Realistas: la realidad de lo es perceptible solo por el intelecto.

Por lo tanto, vemos que la tarea de los dominicos fue anticipar el trabajo, en el tiempo apropiado, para la siguiente regencia de Michael. Y mientras que de acuerdo con las decisiones de esa conferencia celestial a principios del siglo XIII, los platónicos, -como por ejemplo, los maestros de Chartres-, permanecieron en el mundo espiritual y no tuvieron encarnaciones de importancia, los aristotélicos debieron trabajar en ese tiempo en el cultivo de la Inteligencia, en la Tierra. Y de la escolástica, -que mucho más tarde, en la era moderna, fue distorsionada, caricaturizada y convertida en Ahrimánica por Roma-, de la escolástica han procedido todos los esfuerzos intelectuales en la medida en que se ha mantenido libre de la influencia del arabismo.

Por consiguiente, en ese tiempo es cuando deben ser percibidas estas dos corrientes de vida espiritual en Europa Central y Occidental: por un lado, la corriente con la cual Bacon y Amos Comenius estaban conectados; por el otro lado, la corriente escolástica que fue y es el aristotelismo cristiano, ocupa su lugar en la evolución de la civilización para preparar, como era su tarea, la nueva Era de Michael. Cuando, durante la regencia de los Arcángeles precedentes, los escolásticos miraban hacia los reinos espirituales se decían a sí mismos: Michael está allá en las alturas; su regencia debe ser esperada. Pero debemos hacer los preparativos para el momento en que vuelva a ser el Regente de todo lo que se alejó de él en el Cosmos, mediante la dispensa de la evolución cósmica. ¡Debemos estar preparados para ese tiempo! ... Y así comenzó a fluir una corriente que, aunque desviada a un canal falso a través del ultramontanismo, continuó y llevó consigo el impulso de preparación que procedía del siglo XIII.

Fue, por tanto, una corriente cuya fuente es aristotélica y cuya influencia trabajó directamente en el ordenamiento de la Inteligencia que ahora estaba en el ámbito terrenal. Con esta corriente está conectado eso de lo que les hablé ayer, diciendo que aquel que había permanecido un poco más con Alanus ab Insulis en el mundo espiritual, descendió como dominico y trajo un mensaje de Alanus ab Insulis a un dominico mayor que había descendido a la tierra antes que a él

Estaba presente una intensa voluntad en la vida espiritual de Europa, de tener una fuerte sostenimiento de los pensamientos. Y en los reinos por encima de la Tierra, estos acontecimientos llevaron, a principios del siglo XIX, a un gran Acto y de largo alcance en el mundo espiritual, en el cual se vertieron poderosas Imaginaciones de lo que más tarde se convertiría en Antroposofía en la Tierra. En la primera mitad del siglo XIX, e incluso durante un corto período a fines del XVIII, aquellos que habían sido platónicos bajo los maestros de Chartres, que ahora vivían entre la muerte y el renacimiento, y aquellos que habían establecido el aristotelismo en la Tierra y que hacía mucho tiempo habían pasado por el umbral de la muerte, -todos ellos estuvieron unidos en los reinos celestiales en un gran Culto o Ritual supraterrenal. A través de este Acto, todo lo que en el siglo XX había de establecerse espiritualmente como el nuevo cristianismo después del comienzo de la nueva Era de Michael en el último tercio del siglo XIX-, todo esto fue vertido en poderosas Imaginaciones.

Muchas gotas fueron filtrándose a través de la Tierra. Arriba, en el mundo espiritual, en poderosas imaginaciones cósmicas, se preparaba la creación de la Inteligencia, -una creación enteramente espiritual-, que luego surgió como Antroposofía. Aquél goteo le causó una impresión muy definida a Goethe, llegándole en la forma, por así decirlo, de pequeñas miniaturas reflejadas. Las poderosas imágenes de arriba no estaban dentro del conocimiento de Goethe; él elaboró estas pequeñas imágenes en miniatura en su cuento de hadas 'la serpiente verde y el hermoso lirio'. Verdaderamente, ¡abre una visión maravillosa! Las corrientes que he descrito fluyen de tal manera que conducen a aquellas imponentes imaginaciones que toman forma en el mundo espiritual bajo la guía de Alanus ab Insulis y los demás. Las gotas se filtran, y en el cambio de siglo XVIII Goethe es inspirado para escribir su cuento de hadas. Podríamos decir que fue una primera presentación de lo que se había proyectado en poderosas imaginaciones en el mundo espiritual a principios del siglo XIX, de hecho a fines del siglo XVIII. En vista de este gran Culto suprasensible durante la primera mitad del siglo XIX, no les sorprenderá que mi primer Drama Misterio, El Portal de la Iniciación, que en cierto sentido tuvo como objetivo dar forma dramática a lo que se había promulgado. a principios del siglo XIX - se volvió semejante en la estructura externa a lo que Goethe retrató en su cuento de hadas. Por haber vivido en los reinos supraterrenales en forma Imaginativa, la Antroposofía debía descender a la Tierra. Algo sucedió en los reinos supraterrenales en ese tiempo. Numerosas almas que en muchas épocas diferentes habían estado conectadas con el cristianismo se juntaron con almas que habían recibido sus influencias menos directamente. Había aquellas que habían vivido en la Tierra en la Era en que tuvo lugar el Misterio del Gólgota y también aquellas que habían vivido en la Tierra antes de dicho evento. Los dos grupos de almas se unieron para que la Antroposofía pudiera estar preparada en las regiones de más allá de la Tierra. Las individualidades que, como he dicho, estaban en el entorno de Alanus ab Insulis, las cuales habían establecido el aristotelismo en Europa dentro de la corriente dominica, también estaban unidas con Brunetto Latini, el gran maestro de Dante. Y en esta multitud de almas había muchas que, habiendo descendido nuevamente a la Tierra, ahora se están uniendo en la Sociedad Antroposófica. Aquellos que sienten el impulso de unirse hoy en la Sociedad Antroposófica estuvieron juntos en regiones suprasensibles a comienzos del siglo diecinueve para participar en aquél poderoso Culto Imaginativo del cual he hablado. Esto también está relacionado con el karma del Movimiento Antroposófico. Es algo que uno descubre, no partiendo de una observación racionalista de este Movimiento Antroposófico en su forma externa y terrenal solamente, sino de la observación de los hilos que conducen hacia los reinos espirituales. Entonces uno percibe cómo desciende este Movimiento Antroposófico. A fines del siglo XVIII y comienzos del XIX es, en verdad, el Movimiento Antroposófico "celestial". Lo que Goethe transformó en pequeñas imágenes en miniatura en el cuento de hadas de la serpiente verde y el hermoso lirio fueron gotas que se filtraron. Pero iba a descender en el sentido real en el último tercio del siglo XIX, desde entonces Michael se ha esforzado por apoderarse de la inteligencia terrenal de los hombres, pero ahora moviéndose hacia abajo desde el Sol a la Tierra.

Sabemos que desde el Misterio del Gólgota, Cristo se ha unido con la Tierra, con la humanidad en la Tierra. Pero, para empezar, no fue comprendido externamente por los seres humanos. También hemos visto que en la época de Alejandro tuvo lugar la última fase de la regencia de Michael sobre la Inteligencia Cósmica. Para el siglo VIII A.D., la Inteligencia Cósmica había descendido a la Tierra. De conformidad con los acuerdos alcanzados con los platónicos, aquellos que estaban conectados con Michael se comprometieron a preparar esta inteligencia terrenal en el realismo escolástico de tal manera que Michael pudiera unirse nuevamente con él cuando, en el transcurso de la civilización, volviese a asumir su regencia a finales de los años setenta del siglo XIX. Lo que ahora importa es que la Sociedad Antroposófica deberá asumir esto, su tarea interna, esta tarea que es: ¡no cuestionar la regencia de Michael del pensar humano! Aquí no puede haber ninguna cuestión de fatalismo. Aquí solo se puede decir que los hombres deben trabajar juntos con los Dioses. Michael inspira a los hombres con su propio ser para que pueda aparecer en la Tierra una espiritualidad en consonancia con la Inteligencia personal de los hombres, para que los hombres puedan ser pensadores y, al mismo tiempo, verdaderamente espirituales. Porque esto y solo esto es lo que significa la regencia de Michael. Esto es lo que se debe perseguir en el Movimiento Antroposófico. Y luego aquellos que están trabajando hoy para el Movimiento Antroposófico aparecerán nuevamente en la Tierra a fines del siglo XX y se unirán con los grandes maestros de Chartres. Según el acuerdo alcanzado en esa conferencia celestial a comienzos del siglo XIII, los aristotélicos y los platónicos tuvieron que aparecer juntos, trabajando para la creciente prosperidad del Movimiento Antroposófico en el siglo XX, para que al final de este siglo, con platónicos y aristotélicos al unísono, la antroposofía puede alcanzar una cierta culminación en la civilización terrenal. Si es posible trabajar de esta manera, en la forma predestinada por Michael, entonces Europa y la civilización moderna emergerán del declive. ¡Sino en verdad de ninguna otra manera! La salida de la civilización de la decadencia está ligada a la comprensión de Michael.

Ahora los he guiado hacia una comprensión del Misterio de Michael que reina sobre el pensar y los esfuerzos espirituales de la humanidad. Esto significa, como se puede ver, que a través de la Antroposofía debe ser introducido algo en la evolución espiritual de la Tierra, ya que todo tipo de poderes demoníacos y ahrimánicos se apoderan de los hombres. Los poderes Ahrimanicos en muchos cuerpos humanos estaban eufóricos en su confianza de que ya no sería posible para Michael asumir su regencia de la Inteligencia Cósmica que había caído a la Tierra. Y esta euforia fue particularmente fuerte a mediados del siglo diecinueve, cuando Ahriman ya creía: Michael no recuperará nuevamente su Inteligencia Cósmica que hizo su camino desde los cielos a la Tierra. ¡En verdad, grandes y poderosos problemas están en juego!

Por esta razón, no es de extrañar que aquellos que están en medio de esta batalla tengan que pasar por muchas experiencias extraordinarias.

Sobre el Movimiento Antroposófico se han dicho más cosas extrañas que sobre cualquier otro Movimiento espiritual. Las curiosas declaraciones hechas indican en sí mismas que con su espiritualidad y su relación con el Misterio del Gólgota, está más allá de la comprensión incluso de algunas de las mentes más iluminadas del presente. - ¿Alguna vez alguien les dice que ha visto a un hombre que es blanco y negro al mismo tiempo? No creo que lo considerasen cuerdo si les dijera algo así. Pero la gente de hoy en día es bastante capaz de escribir con una deformación similar sobre el Movimiento Antroposófico. En su libro, El gran secreto [Le Grand Secret. Bibliothèque Charpentier, 1921. Los pasajes en cuestión han sido traducidos de la versión alemana del libro de Maeterlinck del que el Dr. Steiner estaba citando. El francés original de estos pasajes se encontrará en la página 182 del presente volumen.], Maurice Maeterlinck, por ejemplo, considerándome el pilar del Movimiento Antroposófico, aplica con respecto a mí una clase de lógica completamente similar a la utilizada por alguien que dice haber visto a un hombre que es blanco y negro, un europeo y un moro al mismo tiempo. ¡Ahora bien, un hombre puede ser uno de los dos, pero ciertamente no ambos simultáneamente! Sin embargo, Maeterlinck dice: "Lo que leemos en los Vedas", dice Rudolf Steiner, uno de los ocultistas contemporáneos más eruditos y también uno de los más confusos ... "Si alguien dijera que había visto a un hombre que era europeo y moro al mismo tiempo, sería considerado loco; pero Maeterlinck usa las palabras "erudito" y "confuso" en yuxtaposición. También dice: "Rudolf Steiner que, cuando no se pierde en visiones - plausibles, tal vez, pero imposibles de verificar - de las edades prehistóricas, y en la jerga astral con respecto a la vida en otros planetas, es un pensador claro y astuto que ha arrojado una luz notable sobre el significado de este juicio "(se está refiriendo a la Osirificación)" y de la identificación del alma con Dios ". En otras palabras, por lo tanto: cuando Rudolf Steiner no está hablando de antroposofía, es un hombre claro y astuto pensador. Maeterlinck se permite a sí mismo decir estas y otras cosas notables también, por ejemplo lo siguiente: "Steiner ha aplicado sus métodos intuitivos, que equivalen a una especie de psicometría trascendental, para reconstruir la historia de los atlantes y revelarnos qué tuvo lugar en el sol, la luna y en otros mundos. Describe las sucesivas transformaciones de las entidades que se convierten en hombres, y lo hace con tanta seguridad que nos preguntamos, habiéndolo seguido con interés a través de las introducciones que denotan una mente extremadamente equilibrada, lógica y comprensiva, si él se ha vuelto repentinamente loco o si estamos tratando con un falsificador o con un verdadero vidente. "... Ahora piensen nada mas en lo que esto significa. - Maeterlinck afirma que cuando escribo libros, las presentaciones son sin duda el producto de una "mente extremadamente equilibrada, lógica e integral". Pero cuando sigue leyendo no sabe si de repente me he vuelto loco o si soy un embaucador o un verdadero vidente ¡Bueno, después de todo, no he escrito solo libros! Siempre es mi costumbre escribir una introducción a cada libro primero. Muy bien, entonces ... escribo un libro. Maeterlinck lee la introducción y le parece que tengo una mente "extremadamente equilibrada, lógica y comprensiva". Luego sigue leyendo y me convierto en alguien que le hace decir: "No sé si Rudolf Steiner se ha vuelto repentinamente". loco o si es un engañador o un vidente. Luego sucede otra vez ... Escribo un segundo libro: cuando lee la introducción, Maeterlinck nuevamente me acepta como poseedor de una "mente extremadamente equilibrada, lógica e integral". Luego lee los contenidos adicionales y nuevamente no sabe si soy un lunático o un embaucador o un vidente. Y así continúa ...

Pero supongamos que todo el mundo dijera: cuando leo tus libros pareces, al principio, ser muy inteligente, equilibrado y lógico, ¡pero luego de repente te vuelves loco! ¡Las personas que son lógicas cuando comienzan a escribir y luego, mientras escriben, de repente se vuelven locas, deben ser realmente criaturas extraordinarias! ¡En el próximo libro cambian, son lógicos al principio y más tarde lunáticos! Parece que hay una secuencia rítmica ... ¡bueno, después de todo, hay ritmos en el mundo!

Tales ejemplos indican, cómo las mentes más iluminadas de la época actual reciben lo que debe establecerse como la Época de Michael en el mundo y lo que debe hacerse para que la Inteligencia Cósmica que de acuerdo con el Orden Mundial se alejó de Michael en el mundo en el Siglo VIII dC, pueda encontrarse de nuevo dentro de la humanidad terrenal. Toda la tradición de Michael debe ser renovada. Michael con sus pies sobre el Dragón - es correcto contemplar esta imagen que retrata a Michael el Guerrero, defendiendo el Espíritu Cósmico contra los Poderes Ahrimánicos bajo sus pies.

Esta batalla, más que cualquier otra, se desarrolla en el corazón humano. Allí, dentro de los corazones de los hombres, se libra y se ha librado desde el último tercio del siglo XIX. Decisivo será lo que hagan los corazones humanos con este Impulso de Michael en el mundo en el transcurso del siglo veinte. Y en el transcurso del siglo XX , cuando haya transcurrido el primer siglo después del final de Kaliyuga, la humanidad se mantendrá en la oscuridad de toda la civilización, o al comienzo de esa Era cuando en las almas de los hombres que en sus corazones alíen Inteligencia con Espiritualidad, la batalla de Michael se hará con la victoria.

Traducido por J.Luelmo