CALENDARIO DEL ALMA -SEMANA 25

GA094 Leipzig, 9 de julio de 1906. -Los órganos de los chakras o flores de loto

 

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12ª conferencia



Leipzig, 9 de julio de 1906.
CAMINOS PARA EL ENTRENAMIENTO OCULTO

Pregunta: ¿En qué medida influye el entrenamiento en la alimentación (dieta)? O viceversa: ¿Influye alguna dieta en la vida del alma?

Rudolf Steiner: Efectivamente, depende en cierta medida de cómo se alimente una persona. Por ejemplo: hay un cierto estadio de desarrollo ocultista en el que una persona ya no considera la enseñanza de la reencarnación como una teoría, sino que la reconoce en sí misma. Lo ve clarividentemente en sí mismo y en otras personas. Ningún ser humano que todavía beba una gota de alcohol puede llegar a esta comprensión. Una persona puede adquirir otros poderes a través del entrenamiento, pero nunca éste. Este ejemplo muestra cómo la comida puede afectar a la mente y al alma. El desarrollo superior también está relacionado con otras cosas que una persona añade a su cuerpo. A través del propio entrenamiento puede darse cuenta de que la armonía interior puede promoverse mediante una alimentación adecuada. Uno también puede hacerse vegetariano por alguna razón moral, por ejemplo para no matar animales. Éste también es un punto de vista justificado. En cualquier caso, debe buscarse un equilibrio entre el espíritu, el alma y el cuerpo. Por encima de todo, el entrenamiento ocultista sólo debe tener lugar con plena conciencia.

Debe ser el libre albedrío de cada ser humano el que inicie el desarrollo superior oculto de los poderes del alma. Pero el que quiera pasar por el desarrollo espiritual superior debe también observar las condiciones necesarias y someterse a ellas. Para considerar el desarrollo de los sentidos espirituales, el sueño es el punto de partida. Los cuerpos físico y etérico del ser humano dormido están en la cama, el cuerpo astral y el ego están fuera del cuerpo físico. Cuando el ser humano comienza a ver en el sueño, entonces, durante un cierto tiempo, el cuerpo se ve privado de las fuerzas que hasta ahora han proporcionado la restauración de los cuerpos físico y etérico. Deben ser reemplazados de alguna otra manera si no se quiere que surja un gran peligro para los cuerpos físico y etérico. Si no lo hacen, sus poderes se verán muy reducidos y seres amorales se apoderarán de ellos. Por lo tanto, puede ocurrir que las personas desarrollen la clarividencia astral pero se conviertan en personas inmorales.
La duración de los ejercicios preliminares depende de cada persona. Depende enteramente de la etapa de desarrollo en la que se encuentra el ser humano cuando comienza su aprendizaje. Por eso, el maestro debe ver primero el estado interior del alma del alumno. Por lo tanto, el tiempo de preparación suele ser muy diferente.
La siguiente frase es importante: Cuanto más ritmo se le ha dado a un ser o a una cosa, más se le puede conceder. Así, el estudiante oculto también debe formar una cierta regularidad, un ritmo, en su mundo de pensamientos. Para ello es necesario:
  1. Primero: el control del pensar, es decir, el alumno debe permitir que entren en él sólo aquellos pensamientos que él mismo quiere tener. Estos ejercicios requieren mucha paciencia y perseverancia. Pero si los haces sólo cinco minutos al día, ya son importantes para tu vida interior.
  2. Segundo: Iniciativa en las acciones. Estos deben ser algo que originalmente sale de la propia alma.
  3. Tercero: Serenidad interior. A través de esto, uno desarrolla una compasión mucho más delicada.
  4. Cuarto: Buscar y encontrar el lado positivo en todas las cosas y procesos. Recuerdo la hermosa leyenda de Cristo y el perro muerto.
  5. Quinto: Imparcialidad y desprejuicio. Siempre hay que dejar abierta la posibilidad de reconocer nuevos hechos.
  6. Sexto: Equilibrio interior y armonía interior.
Si el hombre desarrolla todas estas cualidades en sí mismo, entonces llega un ritmo tal a su vida interior que el cuerpo astral ya no necesita realizar la regeneración durante el sueño.
Porque a través de estos ejercicios llega tal equilibrio al cuerpo etérico que puede protegerse y restaurarse a sí mismo. El que comienza el entrenamiento oculto sin el entrenamiento de estas seis cualidades corre el riesgo y se expone a las peores entidades de la noche. Pero quien ha practicado las seis cualidades durante un tiempo puede empezar a desarrollar sus sentidos astrales, y entonces empieza a dormir con conciencia. Sus sueños ya no son arbitrarios, sino que ganan en regularidad. El mundo astral se eleva ante él.  Ahora tiene la capacidad para percibir en imágenes todo lo espiritual de su entorno. Consigue una relación con la realidad espiritual. Esta conciencia de las imágenes se llama imaginación. Al principio el alumno adquiere la imaginación en el sueño, pero más tarde debe ser capaz de evocar este estado en cualquier momento del día. Aprende a transferir las experiencias del sueño a la conciencia de la vigilia. Pero sólo entonces esta habilidad es valiosa para el ocultista, cuando puede ver las auras de los seres vivos con plena conciencia.

Así que la primera etapa es la imaginación. Esto está relacionado con la formación de las llamadas flores de loto, las ruedas sagradas o -en indio- los chakrams, que se sitúan en lugares muy concretos del cuerpo. Hay siete de estos órganos astrales.
  1. El primero, el loto de dos pétalos, está en la región de la raíz de la nariz; 
  2. el segundo, el de dieciséis pétalos, se encuentra a la altura de la laringe; 
  3. el tercero, el de doce pétalos, a la altura del corazón; 
  4. el cuarto, el de ocho a diez pétalos, cerca del ombligo; 
  5. el quinto, el de seis pétalos, un poco más abajo; 
  6. el sexto, el de cuatro pétalos, que está relacionado con todo lo que es la fecundación, está todavía más abajo; 
  7. del séptimo no se puede hablar fácilmente. 
Estos seis órganos tienen el mismo significado para el mundo del alma que los sentidos físicos para la percepción del mundo de los sentidos. Una imagen de esto es la llamada esvástica. A través de los ejercicios mencionados, primero se vuelven más brillantes y luego comienzan a moverse. En el hombre moderno son inmóviles, en el atlante todavía eran móviles, en el lemúrico todavía se movían muy vivamente. Pero entonces giraban en sentido contrario a como lo hacen hoy en día en el oculto desarrollado, donde giran en el sentido de las agujas del reloj. Una analogía con el estado de clarividencia onírica de los lemúricos es el hecho de que, incluso en los médiums de hoy con clarividencia atávica, los lotos siguen girando en la dirección en que lo hacían en los tiempos atlantes y lemúricos, es decir, en sentido contrario a las agujas del reloj. La clarividencia de los médiums es inconsciente, sin control del pensamiento, pero la del verdadero clarividente es consciente y controlada con precisión por el pensamiento. precisamente vigilado por los pensamientos. La mediumnidad es muy peligrosa, pero el sano entrenamiento secreto es completamente inofensivo. 
Traducido por J.Luelmo 2017

GA089 carta a Maria Von Sivers sobre la evolución de la tierra -tres transcripciones

 La evolución de la Tierra 

De una carta dirigida a Marie von Sivers el 6/7 de enero de 1906

La Tierra es el cuarto de los siete planetas en los que el hombre desarrolla sucesivamente sus siete estados de conciencia. Se ha demostrado que la luna es el escenario del despliegue de la conciencia en imágenes. Una "imagen" sólo es similar, no igual a su objeto. Pero la conciencia que se forma en la tierra produce ideas que son en cierto sentido "como" el objeto al que pertenecen. Por eso la conciencia en la Tierra también se llama "conciencia objetiva". Pero esta conciencia objetiva sólo se desarrolla durante el cuarto ciclo terrestre menor (ronda). Durante las tres primeras, se repiten brevemente los estados experimentados anteriormente en Saturno, el Sol y la Luna. Pero aquí también hay que decir que no se trata de una mera repetición, sino que durante esta repetición el cuerpo físico, el cuerpo etérico y el cuerpo astral se transforman de tal manera que pueden convertirse en portadores del yo, de cuyo desarrollo en la cuarta vuelta será la conciencia objetiva. 
Por consiguiente, cuando, después de la tercera ronda de repetición de la Tierra, se vuelve a pasar por una especie de estado latente -entre el globo llamado arquetípico y el arupico-, entonces, al comienzo de la cuarta ronda, surge todo -en un principio arupico- lo que debe considerarse como el resultado de la evolución de Saturno, el Sol y la Luna. Así pues, nos encontramos con los descendientes de los tres reinos lunares: el reino mineral, que sigue siendo vegetal en cierto sentido, con el reino vegetal, que tiene algo parecido a la vida animal, y con un reino animal, que está por encima del reino animal actual. Estos tres reinos juntos forman el planeta que emerge de nuevo del estado crepuscular: la Tierra. Pero hay que señalar que esta tierra todavía contiene el antiguo sol y la antigua luna. Cuando el manvantara lunar llegó a su fin, el sol y la luna se reunieron y pasaron al pralaya como un solo cuerpo. A continuación, vuelven a emerger aquí como un solo cuerpo, aunque la tendencia a dividirse ya era claramente evidente en la tercera ronda terrestre. Ahora la tierra -durante la cuarta ronda- pasa por el estado rupa y astral, y luego se prepara para volver a ser física.
La formación de este estado físico en los tres reinos mencionados es responsabilidad de los "espíritus de la forma". Especialmente en el reino superior, el reino animal-humano, transforman los anteriores "gérmenes sensoriales" en órganos sensoriales realmente formados. En todos los estados físicos anteriores por los que ha pasado el hombre, los órganos de los sentidos aún no tenían una forma fija.
Ahora bien, estos órganos, al recibir una forma fija, dejan de ser activos; pierden su productividad, se vuelven puramente pasivos, aptos para la mera percepción de lo que se presenta como objetos desde el exterior. El poder de producción se retira pues de los órganos de los sentidos; se dirige más hacia el interior; formando el órgano del entendimiento. - Pero este órgano no puede formarse sin que cierta parte de los congéneres humanos vuelva a ser empujada a un nivel inferior. Pero ahora el propio hombre empuja una parte de su ser hacia una región subordinada. Segrega una parte de su ser como su propia naturaleza inferior. Y esta naturaleza inferior conserva el poder de producción al que los órganos de los sentidos han tenido que renunciar.
Este poder de producción, empujado a una esfera inferior, se convierte en el poder sexual de la reproducción tal como aparece en la tierra. Los "espíritus de la forma" habrían congelado todo el poder productivo y, por tanto, toda la vida, endureciéndola hasta convertirla en mera forma, si no concentraran este poder en una parte del ser humano. Por lo tanto, los espíritus de la forma provocan la formación de los sexos. Sin esto, tendrían que surgir estatuas en lugar de seres humanos vivos.
Ahora todo el proceso está relacionado con una transformación completa de la tierra. Se dan tales condiciones que los seres descritos pueden vivir. Esto es posible gracias a que la Tierra -que ahora sigue unida a la Luna- se separa de lo que queda como Sol. De tal manera que el Sol se encuentra cara a cara con la Tierra como un cuerpo independiente. Esta es la condición física externa para el surgimiento de la percepción externa, de la conciencia objetiva y para el desarrollo de las disposiciones sexuales. Pero durante este tiempo el órgano del entendimiento, aunque presente, sigue completamente inactivo. Sólo podrá desplegar su actividad cuando la potencia reproductora sexual se haya reducido a la mitad, de modo que cada ser considere suya sólo la mitad de la potencia reproductora anterior.  Es entonces cuando se da la separación sexual. Exteriormente esto se efectúa por el surgimiento de aquellas fuerzas de la tierra que luego la orbitan como la luna actual. Si no se hubiera producido esta separación, toda la Tierra se habría convertido en una masa rígida, en una mera forma. Pero de este modo sólo se eliminó de ella lo que absolutamente tenía que volverse sólido, y esto se convirtió en la luna, en la cual la vida humana no podía desarrollarse.
Así, de la materia planetaria común, la Tierra ha salvado lo que podía ser productivo, aunque sólo fuera en la esfera inferior de la vida sexual. El representante de los "espíritus de la forma" es Jehová. De este modo provoca la formación de los órganos de los sentidos; pero también provocó, si ahora fuera más eficaz por sí solo, la solidificación completa en la mera forma.
Ahora dos acontecimientos cobran importancia para seguir avanzando. Una es la aparición de los dos sexos por la razón expuesta anteriormente. La forma de lo sexual procede de los espíritus de la forma. Pero esto no significa que los dos sexos ya se atraigan, que se inclinen el uno hacia el otro. Esto proviene del hecho de que en la vida de los dos sexos se encarnan seres especiales que descienden de un escenario ajeno: de Venus. A través de ellos, el amor en su forma más supeditada, como inclinación de los sexos [el uno hacia el otro], se incorpora ahora a la tierra. Este amor está llamado a ennoblecerse cada vez más y, más tarde, a asumir las formas más elevadas.
Así como los seres de Venus emanan el elemento [de inclinación] de los sexos separados [entre sí], por otro lado también hacen que el intelecto se vuelva fecundo. Éste recibe la mitad de la capacidad reproductora ahorrada en la fuerza sexual. Por esta razón, las mónadas -primero su parte maná-, que, como se ha demostrado, se han formado durante los ciclos de Saturno, Sol y Luna, pueden descender ahora al órgano del entendimiento. Pero la actividad de las mónadas habría permanecido fría y seca si el cuerpo astral no hubiera recibido una influencia tal que el hombre hubiera proseguido la actividad de su intelecto con cierta pasión superior. Este impacto llegó al hombre desde Marte. Y los que la impartieron son los Seres Luciféricos, que en la Luna habían progresado ciertamente más allá de la etapa de la existencia terrestre-humana posterior, pero aún no habían alcanzado tal etapa que pudieran haber concluido su evolución lunar con el Manvantara Lunar como los Pitris Lunares. Como iniciados, introducen ahora las fuerzas astrales marcianas en el cuerpo astral del hombre encendiendo así en él la pasión por la actividad del intelecto. De este modo avivan el conocimiento del hombre; le inspiran independencia. Esta es la ayuda en el desarrollo ulterior del ser humano que proporciona el principio luciférico. Sin embargo, con dicho conocimiento también asociaron el egoísmo. Porque lo encienden a través de la pasión, y esto provoca el egoísmo. Pero sólo así ha sido posible que el hombre haya puesto la tierra a su servicio, la haya utilizado. Jehová no habría proporcionado más que la forma del órgano del entendimiento, y los espíritus de Venus no tenían en esto más que un despertar pasional de los sentidos; porque lo que podía ser dado por ellos en este sentido fue entregado al poder de la procreación.

La esencia de Cristo como el reverso del hombre macrocósmico. 

De una carta dirigida a Marie von Sivers el 13 de enero de 1906

Hay que imaginar al "ser" de Cristo como el reverso macrocósmico del ser humano, que, sin embargo, es igual al segundo aspecto de la Divinidad, o el Logos. - Pensemos en el tiempo que precede al descenso de la llamada "mónada" (la totalidad de las mónadas) para encarnarse en los cuerpos de los hombres-animales preparados hasta entonces. El reino animal hasta ese momento, en la medida en que había surgido, es decir, con excepción de los mamíferos, había esparcido físicamente todo lo que tenía que reunirse en un solo ser para el ser humano inferior. En estos hombres animales lemúricos desciende el mundo monádico, en el que Manas se separa primero de Budhi. En el hombre lemúrico se encarna así Manas, que se une con Kama para formar Kama-Manas, y Budhi-Atma sólo permanece ligado a Manas como un anexo. Cristo es el ser que primero despierta al "Budhi" como primera chispa. Para ello es necesario que el ser Crístico tome posesión de un Chela en tercer grado (Jesús). Así pues, tenemos que considerar el acontecimiento de Cristo en la tierra como la inversión del proceso dentro del mundo de las mónadas, de lo que tuvo lugar con "Adán". Pablo lo expresa muy claramente cuando llama al "Cristo" el "Adán a la inversa El proceso histórico exterior es sólo el símbolo real del proceso espiritual interior. Por lo tanto, el asunto debe entenderse según el siguiente esquema:



Los nombres de los días de la semana y la evolución de los humanos 

De una carta dirigida a Marie von Sivers el 25 de noviembre de 1905.

La evolución de nuestro sistema planetario se expresa en el orden de los días de la semana. Hay que tener muy claro que esotéricamente la tierra va a ser sustituida por los dos planetas Marte y Mercurio. La primera mitad de la evolución terrestre, desde el principio hasta la mitad de la era atlante (1ª, 2ª, 3ª y mitad de la 4ª raza) está relacionada esotéricamente con Marte, la segunda mitad (mitad de las razas 4ª, 5ª, 6ª y 7ª) con Mercurio. Cuando los seres que se habían desarrollado en la Luna salieron de las tinieblas de Pralaya (1ª ronda de la Tierra), el hombre había desarrollado en el sistema: 1. El cuerpo físico (procedente de Saturno). 2. el doble cuerpo etérico (del Sol). 3. el cuerpo sensible (de la luna). Después de todo lo que se predispuso desde la luna, el alma sensible pudo desarrollarse ahora -sin influencia externa- en la primera mitad de la tierra (1ª, 2ª, 3ª ronda), que a su vez se fusiona con el cuerpo sensible. El ser humano estaba así predispuesto, en virtud de la tendencia que subyace en la línea recta de la evolución, a concretarse como un ser que se habría construido según el esquema siguiente:
Si el hombre quería seguir desarrollándose, era necesario un nuevo impacto. Tuvieron que implantarse en la tierra durante la primera mitad de su evolución nuevas fuerzas que aún no estaban presentes en los tres cuerpos planetarios precedentes. Durante la primera mitad de esta evolución, los seres dirigentes de la evolución de la Tierra tomaron tales fuerzas de Marte; durante la segunda, las toman de Mercurio. A través de las fuerzas de Marte, el alma sensible (cuerpo astral) experimenta una renovación. Se convierte en lo que en mi "Teosofía" se llama el alma racional. A través de las fuerzas traídas por Mercurio, esta alma racional se renueva de tal manera que no se detiene en su propia etapa de evolución, sino que se abre al alma consciente. Y dentro del alma consciente nace el "yo espiritual" (Manas). En Júpiter éste será el principio dominante del hombre. Lo mismo ocurrirá con el espíritu vital (Budhi) en Venus y con Atma en Vulcano. Si establecemos así un paralelismo entre los miembros del ser humano y los planetas y sus fuerzas, en la medida en que estos últimos participan en la formación de dichos miembros, obtenemos el siguiente esquema.


El hombre no ha estado en Marte; pero su alma racional está tan relacionada (esotéricamente) con ese planeta que de él extrae sus poderes.  Espacialmente, hay que imaginar que la Tierra, antes de convertirse en su cuarta ronda, en etérea (es decir, física), pasó por Marte, que era etéreo en aquel momento. Esquemáticamente imagínenselo así:
Este pasaje duró incluso hasta el tiempo físico terrestre; y mientras esto ocurría, los seres gobernantes tomaron de Marte la kamamateria necesaria para el alma racional, y como ésta tiene su vehículo físico en la sangre caliente (en la sangre Ares del hombre luchador), así se insertó entonces el hierro de la tierra, que es un constituyente de la sangre. -El hombre tampoco habitará nunca realmente en Mercurio, pero desde mediados del mundo atlante ha estado en contacto con la Kamamateria (en realidad Kama-Manas-Materia) de Mercurio, y a partir de ella los seres guías han dotado de poderes al alma consciente humana. Como vehículo físico, el mercurio (sustancia) vino a la tierra a través de esta influencia de Mercurio (planeta). Tras el desarrollo de la Tierra en estado plástico, ésta atravesará espacialmente Mercurio. La propia Tierra será entonces astral, pero Mercurio será etéreo. - Esquemáticamente es así:
Toda esta trayectoria evolutiva de la tierra ha sido ahora establecida por los iniciados en el orden de los días de la semana:
1. Saturntag=Sonnabend = día de Saturno: sábado
2. Sonntag=Domingo Dia del Sol
3 Montag=lunes Dia de la Luna
4 Aforstag = martes = diustag (diu es el Ares alemán, Marsod. dios de la guerra)
5 Merkurtag=día de Mercurio = mercredi = Wotanstag (Wotan es el Mercurio alemán; véase Tacitus Germania)
6 día de Júpiter = jeudi = Donarstag día de Donar (donar es el Júpiter alemán)
7 día de Venus = vendredi = Frejatag día de Freja (freja es la Venus alemana)
8. Vulkantag=el día del volcán no se forma por repetición, como octavo es la repetición del primero.
Ahora bien, en las escuelas ocultas se enseña otra ley de los días de la semana, <que no contradice a la primera, sino que es enteramente compatible con ella>. Se basa en el hecho de que un día se divide en 4 partes y se asigna un planeta a cada parte. El conjunto se basa entonces en la secuencia de los planetas a distancia de la Tierra, a saber.

Por lo tanto:
Así que escribe los planetas para los cuartos del día en la secuencia Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, y vuelta a empezar: Luna, Mercurio, etc., Una vez que se hayan dado tantas vueltas que se vuelva a tener a la Luna en primer lugar, entonces se habrán agotado los 7 días.
Esta división se basa en la relación entre 4 (tetragrama) y 7. El significado de esto es que en la primera parte del día una de las partes básicas se asigna al planeta al que pertenece según sus poderes:
A través de tal regularidad se ve cómo el hombre se construye a partir del macrocosmos y por ello tiene las más múltiples relaciones con las constelaciones de los cuerpos del macrocosmos.



Traducido por J.Luelmo dic.2022






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GA094 Leipzig, 29 de junio de 1906. -El ascenso del hombre al mundo suprasensible

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2ª conferencia

No hay separación espacial entre el mundo físico y los mundos superiores. La esencia del plano astral. La actividad del cuerpo astral en la conciencia de vigilia y durante el sueño Cambios en la vida de los sueños a través del entrenamiento espiritual. El mundo espiritual se revela al oído interno.

Leipzig, 29 de junio de 1906.

EL ASCENSO DEL HOMBRE AL MUNDO SUPRASENSIBLE
Ayer nos esforzamos por explicar el ser del hombre en lo que respecta a los tres cuerpos y el núcleo de su ser. Consideremos ahora el ascenso del hombre a los mundos suprasensibles. Para este propósito, debemos echar un vistazo a lo que llamamos los tres mundos y solo cuando hayamos descrito las características de estos tres mundos será posible discutir la naturaleza de los otros miembros del ser del hombre.
El primer mundo es el mundo físico que percibimos a través de nuestros sentidos: es el que habita el hombre. Después tenemos un segundo mundo, el mundo astral, y un tercero, el mundo espiritual o Devacán. Deva significa Dios y Can significa campo o habitación. Devacán, por lo tanto, significa el espíritu de Dios. En la medida en que el hombre es un ser espiritual, participa en el mundo espiritual. El mundo físico no necesita ser descrito, ya que es claramente conocido por todos. Trataré de hablar de los mundos astral y devacánico manteniéndome lo más lejos posible de las meras descripciones.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que los mundos exteriores no se encuentran en otros lugares, sino que estamos rodeados de ellos de la misma manera en que estamos rodeados por el mundo físico y ellos impregnan el mundo físico. Después de la muerte, el hombre en consecuencia no viaja a otros lugares, sino que simplemente cambia su forma de ver las cosas, cambia su conciencia. Cuando morimos o somos iniciados, sucede lo mismo que en el caso de una persona ciega que de repente adquiere el poder de la vista; él tampoco se ha trasladado a otro mundo, sino que simplemente ha adquirido un nuevo sentido. Después de la muerte, no es que estemos rodeados de un mundo nuevo y completamente diferente, sino que los sentidos para la percepción del mundo físico han sido eliminados y percibimos en cambio cosas que antes se nos escapaban y que hasta entonces esos sentidos nos las habían ocultado.
Consideremos ahora el mundo astral: es el mundo en el que vivimos todas las noches y, en principio, también después de la muerte. Cuando ya no abrimos nuestros sentidos al mundo físico, entonces se revelan los sentidos del mundo astral. Cuando nos volvemos clarividentes, vivimos primero en el mundo astral y percibimos lo que se ha descrito como el cuerpo etérico y el cuerpo astral.
El mundo astral difiere mucho del mundo físico. Quienes entran, se enfrentan a una confusa masa de fenómenos. Lo que primero perciben es tan diferente de lo que estaban acostumbrados a ver, que primero deben acostumbrarse a la vista. Leerán cosas mal si comienzan a leerlas como en el mundo físico. Porque en el mundo astral todo aparece como una imagen reflejada, al revés o en el orden inverso. En el mundo astral, el número 365 sería 563. Especialmente al principio, esto es muy confuso. En el mundo físico, cuando se trata de circunstancias relacionadas con el tiempo, calculamos todo desde el principio hasta el final. En el mundo astral es todo lo contrario. En el mundo astral, una vida humana, por ejemplo, no se rastrea desde el nacimiento hasta la muerte, sino desde el último momento de la vida hacia atrás. Aquí, en el mundo físico, primero vemos el huevo y luego el pollo que sale de él; pero en el mundo astral primero vemos el pollo y luego el huevo.
Sin embargo, lo más importante a tener en cuenta es que en el mundo astral todas las imágenes de nuestras cualidades morales, como el placer y el disgusto, el dolor y la alegría, el odio y el amor, parecen venir a nuestro encuentro. Un clarividente ve como si corrieran hacia él. Para una persona sin experiencia esto es muy confuso. Puede ver todo tipo de formas animales, incluso formas humanas terribles, y cosas por el estilo, corriendo hacia él. Hay personas que nos cuentan esas experiencias. Realmente debemos compadecerles, cuando a través de alguna enfermedad logran una visión tan anormal del mundo astral. Pero cuando comenzamos a meditar de manera seria, cuando nos auto educamos, entonces el poder clarividente se desarrolla de manera normal y regular, y entonces sabemos lo que está sucediendo en el mundo astral. Pero cuando las personas obtienen una visión anormal e irregular del mundo astral a través de alguna enfermedad del cerebro u otra causa, perciben formas terribles que se abalanzan hacia ellos y se arrojan sobre ellos. En realidad, estas formas son sus propias pasiones que salen de ellos y aparecen en el mundo astral como una imagen reflejada. Entonces todo parece apresurarse hacia ellos, porque en el mundo astral todo se invierte y no pueden leer sus fenómenos. Todo aparece en forma de imágenes. Una furia explosiva, por ejemplo, puede aparecer en forma de un tigre que los ataca. Así es como se deben explicar todas estas formas salvajes. Cada lujuria, cada pasión, se convierte en un demonio. Y una persona no capacitada no puede hacerles frente y piensa que son ilusiones, fantasías. Sin embargo, esto no es cierto, porque lo que ve es una imagen, una imagen reflejada.
¿Por qué algunas personas deben pasar por tales experiencias hoy en día? La causa de esto debe buscarse en nuestra era materialista. Echemos un vistazo al siglo XIII o XIV y imaginemos una ciudad alemana de la época. Allí todo fue formado a partir del sentido de la belleza de la época. Cada casa, cada cerradura, cada llave tenía su propia cualidad característica: todo tenía su carácter especial y se formó con amor. Quienes formaron estos objetos se inspiraron en un sentimiento que todavía ejerce una influencia sobre nosotros, incluso hoy en día. En la actualidad es bastante diferente. En una ciudad moderna, las cosas que vemos ya no atraen nuestros sentimientos, nada nos toca; a lo sumo, las cosas en escaparates, por ejemplo, libros, etc. pueden atraer nuestra atención. Nada sagrado, nada que tenga un carácter religioso se extiende ahora ante nosotros en el mundo externo. En el pasado, había pocos libros, pero en esos pocos libros uno podía encontrar algo para el alma. Pero piensen en todas las cosas que las personas leen hoy: cosas sensacionales que excitan los sentidos. ...
Aunque el alma ya no recibe nada del exterior, lleva dentro de sí el anhelo de cosas religiosas; Este sentimiento yace profundamente enterrado en ella. ¡Por supuesto, eso no implica que debamos anhelar las cosas que existían en la Edad Media! El anhelo religioso puede estallar repentinamente en personas que ya no escuchan nada de los mundos superiores, por lo que aparece como una pasión religiosa en una imagen reflejada, como se ha indicado anteriormente. Porque todo lo que existe en el mundo físico como una denominada realidad verdadera, aparece en el mundo astral en forma de imagen. En el mundo astral no se percibe el dolor o la alegría de forma inmediata y directa, sino que el dolor se percibe como una forma en colores oscuros, mientras que la alegría aparece como una forma amable en un color amarillo claro. Poco a poco habrán aprendido a entender estas imágenes. No hay nada arbitrario o incierto, del porque percibían que el dolor o la alegría de cierto tipo siempre aparecen como imágenes de cierto tiempo. Por lo tanto, el alumno aprende gradualmente a leer en el plano astral y aprende a reconocer las diferentes imágenes. Las imágenes de colores claros siempre indican algo relacionado con el lado simpático de la vida, así como las imágenes de colores oscuros siempre indican cosas relacionadas con el lado antipático. Lo esencial en el mundo astral es la visión imaginativa. Goethe, quien indudablemente tenía el poder astral de la visión, describe muy bellamente esta cualidad del mundo astral al final de su &quot;Fausto&quot;: &quot;Alles Vergängliche ist nur ein Gleichnis&quot;. (Todo lo transitorio no es más que un símbolo).
Pero el mundo astral no solo contiene imágenes reflejadas del mundo físico; También contiene seres que nunca podemos aprender a conocer en el plano físico. El espíritu del hombre descendió hasta el mundo físico y se vistió, por así decirlo, en la carne. Pero en el plano astral también nos encontramos con Seres que nunca se han vestido en la carne. Continuamente se mueven de un lado a otro entre las formas físicas, pero permanecen invisibles para la capacidad ordinaria de visión. Pero no son invenciones ni personajes de cuentos de hadas: cualquiera que pueda mirar el mundo astral puede percibirlos.
Además, hay otros seres que rodean al hombre: a saber, sus propios pensamientos. Solo hace falta que imaginen la influencia de un pensamiento. Por ejemplo, primero tenemos en nuestra alma el pensamiento: "Este hombre es un mal tipo". En el mundo astral este pensamiento toma forma; cada pensamiento que sale de nosotros toma forma en el mundo astral. Sobre el plano astral, los pensamientos son realidades. Cada pensamiento que establecemos en el mundo adquiere sustancia astral, así como el niño en el útero de la madre adquiere sustancia física. Cada vez que tenemos un pensamiento, se viste de sustancia natural y se condensa en ciertas formas. Hay Seres para quienes los pensamientos del hombre ofrecen una grata ocasión para encarnarse, para formar un cuerpo astral; Estos seres tienen un deseo real de materializarse astralmente.
Este importante hecho indica nuestra responsabilidad en la vida. Imaginen una habitación donde los hombres se sientan a disfrutar de su cerveza o vino. ¿Cuáles son sus pensamientos? Hablan por hablar, los pensamientos no tienen ningún valor. Para un clarividente, esa habitación, a fin de cuentas, está poblada de manera muy extraña. El disfrute de hablar por chismorrear, un hablar que no nace de la intención de transmitir pensamientos nobles a otros. Ese hablar, le brinda a ciertos Seres muy malvados la oportunidad de incorporarse, y estos Seres hacen todo tipo de cosas horribles, justamente porque se incorporan en tan grandes cantidades.
En ocultismo decimos: en el plano físico, una mentira es una mentira, pero en el plano astral es un asesinato. Las cuestiones son las siguientes: cada vez que ustedes relatan algo, produce la correspondiente forma de pensamiento; pero también está el hecho de que con el relato ustedes irradian una forma de pensamiento. Si su forma de pensamiento se corresponde con lo relatado y está de acuerdo con él, entonces las dos formas fluyen juntas en el plano astral y se refuerzan mutuamente. De este modo fortalecen la vida del ser del que están hablando. Pero en el caso de una falsedad, la forma de pensamiento que sale de sus palabras no se corresponde con lo que se desprende de la cosa misma; las formas chocan y se destruyen entre sí. Una mentira, una falsedad, tiene un efecto asesino y destructor de vidas. Hablar de moralidad en el sentido oculto no significa predicar moralidad, sino establecerla mediante hechos pertenecientes a los mundos superiores. Schopenhauer decía con razón: es fácil predicar la moral, pero es difícil establecer la moral.
El hombre pasa un corto período en el mundo astral cuando está dormido. ¿Qué sucede con él cuando está dormido? Su cuerpo físico y etérico permanece sobre la cama, mientras que su cuerpo astral y su Ego se van. Un clarividente ve que por la noche el cuerpo astral es muy activo. Durante el día, el hombre gasta sus fuerzas físicas trabajando, etc. Se cansa, sus fuerzas deben reponerse. Este es el trabajo que realiza el cuerpo astral durante la noche. ¿Pero qué hace durante el día? Él percibe el mundo físico. Cuando está dormido, el cuerpo astral sale de los cuerpos etérico y físico y desde es momento no vemos ni escuchamos nada, porque las percepciones las tenemos a través del cuerpo astral. Nuestros ojos y oídos, todos nuestros órganos sensoriales, son simplemente instrumentos que utiliza el cuerpo astral cuando tiene percepciones. El cuerpo astral transforma todas las vibraciones del aire, etc. en sensaciones de sonido. Pero en la noche, el cuerpo astral ya no necesita hacer este trabajo; entonces puede producir nuevas fuerzas para el cuerpo físico y, sobre todo, para el cuerpo etérico. Para hacer este trabajo de restablecer el equilibrio, debe salir del cuerpo físico. Cuando soñamos mucho, este trabajo es, por así decirlo, interrumpido. Por lo tanto, los sueños agitados son malos para nuestra salud.
¿Qué cambios se producen en la persona durante el sueño cuando gradualmente se vuelve clarividente? La noche cambia por completo para esa persona. La gente común pierde la consciencia cuando se duerme y la recupera cuando se despierta; pero son incapaces de percibir lo que ocurre astralmente porque no tienen los órganos adecuados que les permitan ver esto. Pero para un clarividente, la noche es bastante diferente. No pierde la conciencia como la gente común. Una persona no entrenada experimenta el mundo astral caóticamente, en forma de sueños. Pero una persona entrenada ve el mundo astral en formas regulares. Al principio, estas serán realidades transitorias que surgen de arriba abajo, pero que surgen de manera regular.
Supongamos que una persona se duerme y ve una forma de color marrón rojizo que se alza ante él, con una cara humana, pero distorsionada, que gradualmente comienza a parecerse a la de un amigo. ¿El que está soñando se despierta y se pregunta? ¿Qué puede significar esto? - Mi amigo - piensa - está en Nueva York, y considera su sueño como una ilusión. Después de un tiempo, oye que su amigo ha estado en grave peligro, por algún accidente del que resultó ileso. Investiga los asuntos y descubre que la impresión de esa noche llegó en el mismo momento en que su amigo estaba en peligro. Este evento se había presentado ante su alma en forma de una imagen.
Tales experiencias marcan el comienzo de la clarividencia; las formas regulares que se vuelven cada vez más frecuentes y este nuevo mundo adquiere una forma cada vez más definida. Para un clarividente, la vida interior de un hombre no está oculta. Cuando se adquiere la clarividencia, se puede ver el aura de una persona, la imagen de su vida anímica, suspendida en torno suyo. Las almas de los hombres restan abiertas ante los ojos. Incluso así como ves la tez y la mano de una persona, así ves ante ti las imágenes de su vida anímica.
Hasta ahora, solo he hablado de cuadros, de imágenes. ¿Acaso solo las imágenes aparecen y desaparecen? ¿Es mudo el mundo astral? En efecto, al principio es mudo para el clarividente. Para empezar, el mundo astral es silencioso. Pero llega el momento en que estas imágenes comienzan a resonar; Se pueden escuchar voces del mundo espiritual. Pitágoras hablaba de la música de las esferas; Eso no fue un invento fantástico, porque para un clarividente la órbita de una estrella se convierte en un sonido. Goethe también lo sabía. En "Fausto" dice:

"El sol resuena de la manera acostumbrada.
En el concierto de canto de las esferas de hermanos,
y termina su viaje prescrito
 con un paso de trueno".
y más adelante.

"Sonando para experiencias espirituales
Ya nació el nuevo día ... "
 Por supuesto, los hombres sabios dicen que Goethe quiso decir esto simbólicamente. Pero después de cierto desarrollo, el clarividente comienza a escuchar sonidos. Goethe hablaba del ser espiritual del Sol. Y cuando los hombres de la antigüedad designaban las estrellas, los nombres que les daban estaban destinados a los Espíritus de los Planetas. El sol que vemos no es más que el cuerpo físico del sol y Goethe sabía muy bien que existe un Espíritu del Sol.
Cuando después de cierto tiempo un clarividente oye sonidos, más tarde puede escuchar la "Palabra interna". El don de escuchar la "Palabra Interior" se llama Inspiración, así como el don de percibir imágenes en el mundo Astral se llama Imaginación. Por lo tanto, la imaginación permite ver, mientras que la inspiración permite escuchar. Cuando Jakob Böhme y Paracelsus hablaban de Imaginación, se referían a este regalo.
En este encuentro también podemos decir que los documentos religiosos han sido inspirados. Los que los escribieron se inspiraban, es decir, eran iniciados que poseían la Palabra interna. Cuando una persona desarrolla el poder de la visión, el mundo astral se abre ante él; El poder interno de la audición revela el mundo devachanico, el mundo espiritual.

Traduccion de Julio Luelmo junio 2017