Charla
Preliminar a la Conferencia 16
Décimo sexta conferencia
Rudolf
Steiner: Habéis pedido discutir sobre algo antes de la
conferencia.
(Habla
Johannes Werner Klein) [No registrado]
Rudolf
Steiner: Bien, veréis, quería formular mi respuesta a vuestra
pregunta para concordar con la forma en que la pregunta fue
planteada, y había ciertamente una conexión íntima con lo que
escribisteis sobre el deterioro de las fuerzas físicas y anímicas,
que parecíais estar cuadrando con si deberíais hacer más en el
trabajo exterior de difusión o trabajar más extensamente con el
aspecto interno. Habría sido difícil para mí llegar a una
conclusión diferente que la de que vuestra consciencia del deterioro
de las fuerzas estaba conduciendo –en la forma en que planteáis la
cuestión- a la sugerencia de que podríais trabajar menos con lo
exterior este invierno y, en vez de ello, retiraros hacia un trabajo
más interno. He comprendido la cuestión como una sugerencia de
elección entre si debiera continuar el trabajo externo como fue
inaugurado o si, en consideración a las fuerzas físicas y anímicas,
durante un tiempo debería continuar el trabajo entre los sacerdotes
mismos. ¿Quizás malinterpreté la pregunta?
(Johannes
Werner Klein habló sobre esto) [No registrado]
Rudolf
Steiner: Bien, habréis deducido de mi respuesta que el trabajo
externo de difusión es necesario en la actualidad. Pero esto no
significa que, si las cosas son como decís, no podamos hablar
también sobre el deterioro de las fuerzas anímicas. El deterioro de
las fuerzas físicas es un asunto médico, pero el deterioro de las
fuerzas anímicas es por supuesto algo que debería discutirse de la
forma en que es comprendido. Antes de que continuemos, ¿alguien más
quiere hablar sobre ello?.
(Emil
Bock habló sobre relaciones kármicas. Después habló Friedrich
Doldinger.)
[Ninguna de las intervenciones fue registrada]
Rudolf
Steiner: El único problema para mí personalmente es que estáis
hablando sobre dificultades a nivel anímico. Uno no habla sobre
dificultades a nivel anímico si está convencido de que no existen.
Hay una cosa que debemos incluir en nuestras consideraciones, y es
esta: La manera en que el movimiento para la renovación religiosa se
ha estado desarrollando desde el primer Acto de Consagración del
Hombre hace dos años debería llenar seguramente a todos de
satisfacción –teniendo en cuenta todos los factores que tienen una
relación con este desarrollo-. Naturalmente siempre hay errores o
inhibiciones provenientes del exterior, o quizás surgidas del hecho
de que no todo el mundo es inmediatamente capaz de realizar su tarea
de una forma absolutamente ideal. Pero si no tenemos en cuenta estos
detalles –la mayoría de los cuales pueden superarse de todos modos
si continúa el desarrollo del trabajo, y que la dirección principal
en el desarrollo del movimiento para la renovación religiosa
ciertamente promete que será superado- y consideramos una visión
más amplia, entonces tenemos que decir: las inhibiciones al nivel
anímico, si se consideran como inhibiciones del movimiento mismo,
son un tipo de ilusión, pues dentro del movimiento estas
inhibiciones no se manifiestan como tales. El movimiento se está
desarrollando bastante bien, por decirlo claramente. Así pues las
inhibiciones existentes son, de hecho, más o menos las
preocupaciones privadas de los individuos. Al menos así es como
aparecen. No es como si algo en el movimiento mismo pudiera ser
influido por ellas. Sin embargo, hay algunos puntos dentro del
movimiento mismo que podrían quizás ser considerados aún como
factores inhibidores, y estos deberían probablemente discutirse. La
cuestión es cómo perfilar esta discusión. Quizás será posible
que hable sobre algunos puntos, y uno en particular, con los Lenkers
primero, antes de embarcarme en una discusión general. O quizás no
sea factible extender la discusión más allá del círculo de los
Lenkers; en ese caso dependería de ellos... decidir cómo
compartirlo con el círculo de sacerdotes. Estas son cuestiones que
simplemente se extienden a lo largo del camino de desarrollo. Pero si
hay inhibiciones psicológicas que son consideradas como inhibiciones
del movimiento mismo, no hay necesidad realmente de considerarlas
como tales si miráis la manera en que la Comunidad de Cristianos se
ha estado desarrollando. O, expresándolo de una forma distinta, no
hay necesidad de contemplarlas como una realidad, pues hay una cierta
parte de ilusión jugando un papel en el asunto.
Debo
decir que el punto de vuestra pregunta que se refiere a trabajar
internamente o externamente no es importante ahora mismo. En muchas
formas, lo que vuestra pregunta contiene, simplemente no existe,
especialmente si consideráis los hechos, pues lo que es esencial
para el movimiento es la intensidad en su sustancia, ciertamente el
hecho mismo de que el movimiento existe. Debo decir que en lo que
respecta a la intensidad en su sustancia considero que el movimiento
está esencialmente orientado en la dirección correcta y también
creo que en la actualidad tiene la característica de acompañar a lo
espiritual. Podría daros varios ejemplos externos sobre esto que
encontré cuando ojeaba el último número de vuestro periódico,
donde discutíais ciertos puntos del Libro del Apocalipsis mostrando
cómo puede aplicarse al momento actual.
No es un asunto de si esto es o no correcto, sino que el mismo hecho
de que se plantee la cuestión y se trate de la manera que se hace
–basando lo que está escrito en lo esencial que puede ser
vinculado con lo espiritual- muestra que el movimiento realmente se
está moviendo en la dirección correcta.
Se
podrían mencionar muchos logros, y quiero decir logros verdaderos,
intensamente internos. Dejadme que lo exprese así: Seguramente puede
considerarse un logro que seáis ciertamente capaces de discutir
estos puntos –con la seriedad que emana obviamente de esta
comunidad- especialmente cuando sabéis que vuestro periódico ya
tiene una tirada de 6000 ejemplares. Debéis incluir las cosas
positivas en vuestros cálculos, y seguramente este es un logro muy
positivo. Cuando miro todas las cosas que van en esta dirección no
puedo evitar decirme a mí mismo qué extraordinario es que haya sido
posible hacer tanto en la religión de una manera tan distinta que lo
que había antes. ¿Donde, hasta ahora, ha sido posible hablar a 6000
personas sobre tales cosas a través de un periódico? Y por supuesto
hay más lectores que esos. En sectas, grandes o pequeñas, sucedía
que nadie se lo tomaba realmente en serio; y si la teología más
moderna lo hizo, el asunto se trató en un sentido muy incrédulo y
racional. El tono mismo en que se discute el Libro del Apocalipsis en
vuestro periódico es un logro cuando consideráis que tiene una
difusión de 6000 ejemplares. Estas son cosas que deben incluirse en
el lado positivo de vuestros cálculos. El valor que les concedo es
completamente objetivo. A la luz de estas cosas no podéis hablar de
que el movimiento tenga inhibiciones que merezcan tal nombre. Debéis
también considerar cuán inmensa y poderosamente actúa el culto
dondequiera que se celebre. Si el progreso continúa como hasta
ahora, entonces en diez años el movimiento será verdaderamente lo
que pretendía ser para la humanidad. Así que si os estáis
preguntando si la dirección que habéis seguido hasta ahora debiera
mantenerse –y no puedo interpretar vuestra pregunta de otra forma-
entonces todo lo que puedo decir es: No hay la más mínima razón
para pensar en hacer las cosas de modo distinto. Esto es lo que
pienso en lo que concierne al movimiento para la renovación
religiosa.
Aunque
sí es cierto que en algunos aspectos algunos individuos no han
estado funcionando al nivel del movimiento como un todo. Por favor
disculpadme por expresar esto tan rotundamente. Pero esto debería
ser una razón para una considerable satisfacción, y no para el
desagrado, ya que ofrece la garantía de que los individuos crecerán
gradualmente en el movimiento que está tan lleno de sustancia
espiritual. Son cosas que fortalecen las almas. Y hay otra cosa
positiva que merece mencionarse, que es la forma en que varios
aspectos del Libro del Apocalipsis están siendo revelados aquí con
vosotros. Me temo que hay una gran cantidad de ilusión involucrada
en la forma en que las inhibiciones particulares existentes están
siendo transferidas al movimiento. Estas cosas que están siendo
transferidas al movimiento son personales, y serán definitivamente
eliminadas una vez más con el tiempo. Así es como lo veo yo, pero
no estoy seguro de si coincide con la dirección de vuestra pregunta.
No
debéis evitar preguntaros a vosotros mismos cómo podéis eliminar
de vuestra alma cualquier resto de teología protestante que pueda
estar ahí al acecho. Eso debe ser arrancado de raíz, pues
representa un extremo, igual que la práctica católica es otro
extremo en la dirección opuesta. La iglesia Católica dice: No
necesitamos preocuparnos del sacerdote individual; el sacerdote
individual es completamente insignificante, pues lo que importa es la
sustancia representada por la iglesia. Tan pronto como lleva la
estola el sacerdote individual es considerado un representante de la
iglesia, pero nunca he conocido a nadie con autoridad que esté
preocupado por las depresiones que asaltan a los sacerdotes
individuales, y mucho menos otras cosas distintas a la depresión. No
les importan estas cosas porque cuentan con el liderazgo espiritual
que –aunque es bastante cuestionable en estos días- apunta después
de todo hacia el espíritu. El protestantismo, por otra parte,
habiendo puesto todo el énfasis en la personalidad, se ha separado
casi completamente del espíritu. Ese es el extremo opuesto, y esto
es lo que debe ser eliminado de vuestros corazones y almas. Debéis
realmente mirar hacia la realidad de la vida espiritual, pues ella
existe realmente. Cualquiera que pueda ser el problema con el
individuo, lo que quiera que pueda estar agitándose en su propia
alma, debe darse cuenta de que la vida espiritual continúa en la
realidad objetiva. Si tenéis en cuenta que ciertas actitudes
protestantes podrían quedar aún en algunas almas como consecuencia
de sus estudios universitarios o su educación, etc., entonces seréis
capaces de curaros vosotros mismos de las dificultades que podáis
estar teniendo en relación con el movimiento. No me refiero a almas
individuales con sus sentimientos privados propios, pues esto
pertenece a otro ámbito. Sucede lo mismo con la iglesia Católica,
ya que por supuesto alguien en dificultades siempre puede acudir a un
colega en busca de consejo, etc. Pero hacia la congregación del
pueblo llano y los creyentes la iglesia presenta un frente unido. El
factor añadido con la iglesia católica es que ha sucumbido
gradualmente a un liderazgo espiritual que es ahrimánico. Se puede
probar que esto es así.
Al
comienzo de este siglo el Papa publicó una Encíclica contra el
modernismo.
Sabéis que estas cosas están siempre formuladas en frases tales
como: Nosotros prohibimos, o vetamos y tal y cual. Y después se
hacen las aserciones positivas. Esta es la forma en que el Syllabus
de los años 1860 está escrito, y también la Bula sobre el
modernismo.
He hecho algunas investigaciones sobre esto y he descubierto que la
Encíclica papal fue de hecho una revelación espiritual, sólo que
cuando la revelación fue puesta por escrito, toda aserción positiva
del original espiritual fue transformada en una aserción negativa,
de tal forma que la Bula decía justo lo contrario de lo que había
sido revelado espiritualmente. Esto demuestra que la Iglesia Católica
recibe sus revelaciones espirituales falsificadas por Ahriman. No
obstante, esto no significa que no haya nada espiritual sobre ello.
Este elemento espiritual está presente en la Comunidad de Cristianos
de la forma más adecuada para la etapa que la evolución de la
humanidad ha alcanzado hoy. La Comunidad de Cristianos está fundada
sobre terreno espiritual por seres espirituales en la realidad.
Cuando esto sea aceptado con plena seriedad curará cualquier
debilidad del alma. Y ahora tenemos otras cosas de las que hablar.