CALENDARIO DEL ALMA -SEMANA 25

GA173 Dornach 11 de diciembre de 1916 Las influencias rusas en Serbia "La Fraternidad de los diez"

   volver al ciclo

RUDOLF STEINER


 EL KARMA DE LA FALSEDAD

Dornach 11 de diciembre de 1916

4ª conferencia


La "Narodna Odbrana". Michael Obrenovich. Las influencias rusas en Serbia. "La Fraternidad de los Diez". El asesinato como medio de lucha política. Las familias rivales Obrenovich y Karageorvich. Draga Maschin.  El imperialismo inglés y francés. El estallido de la guerra.

Siguiendo con las reflexiones iniciadas hace ocho días, quiero comentar una vez más que para que no se produzcan malentendidos, lo que se ha dicho debe tomarse de tal manera que en ningún caso se debe afectar a uno u otro pueblo en su conjunto o al pueblo como tal, por un juicio que debe darse a partir de los hechos. No se entendería nada si se generalizara una y otra vez de tal manera que lo que se dice con referencia a los elementos reales y actuales, es decir, por ejemplo, las personalidades, se traslade a los pueblos. La mayoría de las personas ni siquiera saben, cuando se identifican con una u otra personalidad, que se erige o al menos parece que se erige de cierta manera representante de uno u otro pueblo, al decir: ¡Yo también pertenezco a este pueblo!  - que es en realidad de lo que están hablando.  Básicamente están hablando completamente en la oscuridad. Y qué va a ser de los juicios de los hombres cuando se hacen juicios sin que el juicio acierte realmente en nada más que en la mera frase de la palabra, mientras que en realidad no se puede acertar en nada, porque en tal juicio no se llega en absoluto a los hechos reales y actuales.

Pretendo, en la medida de lo posible, que dirijan su mirada espiritual a tres cosas. En primer lugar, a una cierta comprensión -por supuesto, sólo puede ser una cierta comprensión- de las grandes corrientes espirituales que subyacen a los acontecimientos de nuestro tiempo; en segundo lugar, a cómo estas corrientes están activas en un lugar u otro, cómo actúan a través de las personas con la ayuda de asociaciones, fraternidades, etc., ya sea más o menos conscientemente a través de las propias personas individuales. Y en tercer lugar, me gustaría mostrar cómo hay que fijarse en las cosas características, en las cosas importantes, si se quiere entender cómo se explica lo que ocurre en el plano físico a partir de los grandes  contextos.

Si se adopta primero un punto de vista elevado y se captan las grandes interrelaciones, muchas cosas se ven de manera diferente que si sólo se observan los hechos individuales que se presentan en el momento. Porque la historia de la humanidad, incluso en sus acontecimientos más dolorosos, ya está dirigida y guiada por impulsos espirituales. Pero estos impulsos espirituales también se contraponen, y los seres humanos se ven atrapados en corrientes que a menudo entran en conflicto entre sí. Los que siempre creen que el sabio orden del mundo se encargará de ello, se lo ponen demasiado fácil. Si así fuera, no existiría en el vasto mundo físico la libertad humana. Pero, por otra parte, hay ciertamente impulsos de necesidad, grandes impulsos kármicos, que actúan en todo, y es precisamente en estas consideraciones donde queremos tener en cuenta cómo actúan los impulsos kármicos. Sólo entonces debemos preocuparnos por los detalles, debemos dirigir nuestra atención a cómo se desarrollan las cosas cuando hay un cierto gran antagonismo que significa algo en el transcurso de la evolución de la humanidad. Esta oposición existe entre Occidente y Oriente de la cultura europea, y he caracterizado lo que surgió en Occidente y lo que vive en Oriente como pueblos futuros. Son fuerzas reales que existen. Ciertamente, la mayoría de la gente no sabe nada de estas fuerzas reales, pero las personas individuales siempre han llegado a saber algo de ellas. 

Ahora bien, son posibles dos cosas: o bien las personas no saben nada de estas fuerzas reales; entonces puede ocurrir muy fácilmente que se conviertan en herramientas inconscientes al dejarse utilizar, por desatención, sin poder hacer mucho al respecto en el sentido ordinario, por otros que han sido más o menos arrastrados por las corrientes y cuyo trabajo representa una especie de resultante entre las corrientes regulares y su propio egoísmo, su propia ambición. Estas personas tienen la capacidad de tener un efecto sugestivo en aquellos que no están atentos.

O puede suceder lo otro, que es tan importante y significativo para las últimas décadas de la vida europea: que se encuentren personas individuales que, a través de las fraternidades ocultas, aprendan algo de lo que está disponible como fuerzas espirituales y abusen conscientemente de este conocimiento, lo utilicen conscientemente en algún sentido. Tal vez ni siquiera en un sentido en el que se pueda decir que hay que emitir un juicio moralmente condenatorio al respecto, pero, sin embargo, es como jugar con fuego cuando personas que no saben cómo manejar los impulsos espirituales dan a dichos impulsos una determinada dirección, especialmente cuando las cosas surgen, como ocurrió, por ejemplo, por el hecho de que en la segunda mitad del siglo XIX surgieron diversas fraternidades más o menos ocultas, fuertemente influenciadas por la periferia de Europa, que trabajaban en la misma medida con medios ocultos como, por ejemplo, la "Omladina", que, por los impulsos que vivía en ella, llevó a cabo muchas cosas. Ahora bien, la Omladina era una fraternidad que trabajaba con un cierto rito en sus adeptos, como por otra parte se usa en las fraternidades ocultas en los grados. La Omladina formaba fraternidades muy secretas en Europa Central, que se extendían por las más diversas regiones eslavas, incluidos los países balcánicos, y que funcionaban realmente con medios ocultos, ya que tenían un ceremonial. Trabajaron mucho hasta que un día, a través de lo que se llama una coincidencia, pero sólo se llama así, es decir, a través de un juicio que tuvo lugar en Bohemia, el asunto salió a la luz.  Estas sociedades, que mantenían conexiones entre sí, hurgaron en muchas cosas en la clandestinidad y a su vez, me gustaría decir, encontraron su continuación bajo máscaras. Una de esas máscaras fue la tan nombrada "Narodna Odbrana" de Serbia, que tanto se mencionó al principio de los dolorosos acontecimientos actuales. A través de esta corriente, que ya fluía por algo que funcionaba con medios ocultos, y en cuya esfera había tanto gente que sabía del asunto como quienes no sabían nada, se ha impulsado gran parte de lo que ha ocurrido en el sureste europeo en las últimas décadas. Y cuando, en las últimas décadas del siglo XIX, se hablaba de la gran guerra mundial que se avecinaba en las fraternidades occidentales, especialmente inglesas -y, como les he informado, siempre se hablaba de ella-, siempre se señalaba la importancia de lo que iba a ocurrir en los Balcanes. 

Permítanme decir algo al respecto a modo de introducción. Porque si la mirada se dirige sólo a lo que impregna las cosas como espiritual, no se tiene el fondo para hacer las preguntas correctas. Entonces no sabemos cómo se refleja en el plano físico lo que ocurre espiritualmente. Y es precisamente esta importante cuestión la que quiero desarrollar para ustedes en estas reflexiones, tras el llamamiento que les hice ayer para que piensen en el gran conflicto del Misterio del Gólgota. Y al hacerlo, quiero destacar especialmente, al caracterizar a modo de introducción lo que luego nos servirá de base para muchas cosas, que les pido que no crean que lo que voy a decir se refiere a ningún pueblo como tal. Nadie puede tener más simpatía que yo por el infeliz pueblo serbio, no sólo porque ha experimentado tanto dolor en los últimos tiempos, sino sobre todo porque este pueblo como tal ha sido durante décadas el juguete de las más diversas existencias, de los más diversos elementos que han utilizado lo que vive en este pueblo para cosas de las que sólo podemos decir: En el fondo, se trata de una puesta en marcha abusiva de lo que está presente en el quinto período postatlante como verdaderos impulsos evolutivos de la humanidad.

No quiero retroceder más allá de la segunda mitad del siglo XIX. Hay muy pocas reflexiones hoy en día que puedan ser verdaderamente esclarecedoras. Lo que estoy dando es sólo un boceto, y en el boceto, por supuesto, algunas cosas sólo se indican con líneas de contorno. Sé lo poco que uno se siente inclinado a entrar en los hechos reales, pero algunos de ellos deben ser conocidos. Y por eso me gustaría volver a Michael Obrenovich, que desempeñó un papel importante como gobernante en Serbia en la segunda mitad del siglo XIX, que era una personalidad simpática y de la que realmente no se puede decir que guiara de alguna manera los impulsos de forma malvada, que por supuesto ven sobre todo los que pertenecen a un determinado pueblo. Uno puede dirigir los impulsos de un pueblo de tal manera que los lleve lejos del egoísmo popular o individual, que no conduzca, por así decirlo, los impulsos populares individuales de tal manera que funcionen en armonía con los impulsos de la humanidad en su conjunto. En este sentido, es extraordinariamente difícil hacer lo correcto. En el caso de Michael Obrenovich, sus ideas estaban esencialmente -permítanme usar esta palabra, aunque quizás sea un poco unilateral- en el espíritu de los buenos impulsos europeos. Pero sólo necesitaba estos buenos impulsos europeos hasta donde podía llegar como verdadero patriota serbio. Hay que ser capaz de situarse en el punto de vista serbio para entender cierta unilateralidad en Michael. Pero eso no hace nada. Se puede decir que si un hombre como Michael Obrenovich vive su patriotismo de tal manera, entonces esta vivencia es ciertamente comprensible para cualquiera que deba tener un patriotismo diferente por nacimiento, descendencia y crianza. Sólo tengo que decirles en palabras lo que alguien que le conocía bien tenía que decir sobre el ideal de Michael Obrenovich. Milan Pirotsanatz dice:

"Su objetivo político final no era la creación de la Gran Serbia, sino la formación de una confederación eslava del sur bajo la hegemonía de Serbia".

Así pues, Michael pensaba en una confederación balcánica.También los ocultistas de Europa Occidental, que fueron enseñados y trabajaban en el mejor sentido de la palabra, hablaban de esta confederación en los buenos tiempos del ocultismo europeo occidental. Y aunque este ideal puede haber sido repugnante para algunos otros, hay que decir que era un ideal que estaba conectado con ciertos impulsos reales del quinto período postatlante. Sin embargo, lo que se puede llamar una gran parte de la intelectualidad serbia, concretamente bajo el liderazgo de Jovan Ristitsch, se levantó contra este ideal de Michael Obrenovich. Esta inteligencia serbia permitió que fluyera un elemento diferente al que emanaba de Michael. Mientras que Michael quería crear una federación balcánica a partir de la fuerza eslava de los Balcanes sin la ayuda de Austria ni Rusia, para aquellos entre cuyos líderes se encontraba Jovan Ristitsch, se trataba de poner a Serbia bajo cualquier circunstancia al servicio de la que emana de Rusia, para, a través de la sugerencia de la mente eslava con la ayuda de la voluntad de Pedro el Grande, crear un marco para el rusismo.

De este último elemento, influenciado por la Omladina, surgió entonces la consigna de que había que poner en marcha un movimiento para contrarrestar las aspiraciones de Michael, y que Rusia debía desempeñar en cualquier circunstancia el mismo papel para Serbia que Francia había desempeñado para el Piamonte en la creación de la nueva Italia. Al igual que Francia había prestado sus servicios para que el Piamonte se convirtiera en la Italia moderna, Rusia debía servir a Serbia, para que ésta se convirtiera en algo en los Balcanes, al otro lado del mar Adriático, pero sólo bajo la dirección de la que debía incluirse en los misteriosos impulsos del testamento de Pedro el Grande. 

 Ahora bien, hay unos seis millones de serbios en total. De ellos, sólo tres millones y medio viven en Serbia y Montenegro; dos millones y medio emigraron a Austria en épocas anteriores. Todo ello rodeado y entremezclado con cuatro millones de eslavos meridionales católicos y medio millón de mahometanos. Se puede ver que debe haber colisiones. Háganse una idea del caos espiritual que vive en cada uno, y lo que significa liderar un determinado movimiento en este caos, como el de la Omladina. Puedes hacer cosas diferentes, si usas las cosas de la manera correcta. Y esos que trabajan con esos medios, como fue el caso de la Omladina, siempre ponen una corriente en contra de la otra, para que algo resulte. 

De este modo, Michael Obrenovich encontró una formidable oposición y esta oposición adquirió la posibilidad de trabajar eficazmente contra él organizando fuera de Serbia, en Hungría, un movimiento opositor con una prensa opuesta. Si se entiende que la Omladina no sólo estaba en Serbia, sino que tenía conexiones en todos los estados de Europa Central, se comprenderá que, por supuesto, cuando fue necesario, la Omladina fue silenciada en Serbia y, en cambio, organizan todo tipo de cosas desde el exterior. De este modo, mantenían abierta la posibilidad de decir, en caso de que el asunto saliera a la luz, que el Estado extranjero lo había organizado. -Esta posibilidad siempre tuvo que estar abierta.

Además de todo esto, Michael Obrenovich era muy popular entre la gente, y eso era realmente un amor elemental. Eso también es una fuerza oculta. Este amor al pueblo debía ser contrarrestado o bien por un amor del mismo tipo -pero, por supuesto, esto no podía hacerse tan fácilmente- o bien por algo que revolucionara. Así sucedió que la oposición dinástica de los Obrenovich y los Karageorvich repercutió en los diversos esfuerzos relacionados con la Omladina. Los Karageorvich tenían su sede en Ginebra, tenían deudas en varias partes de Europa y aspiraban al trono serbio para ellos. Tuvieron la oportunidad de conocer las sociedades más diversas de Europa, que eran muchas, y los impulsos que operaban en ellas. Trabajando de la mano hasta cierto punto, sobre todo si se dispone de los medios que he indicado, se pueden hacer varias cosas. Entonces, uno dispone las condiciones de tal manera que puede lograr las cosas más diversas desde diferentes lugares, que tienen que estar en diferentes estados. Así, Alexander Karageorvich estableció una administración en Szegedin, en Hungría. Este gestor de activos era, bueno, un banquero. No tenía nada especial que manejar, pero un día influyó en una serie de convictos -se hace eso con convictos o elementos similares- y estos convictos asesinaron a Michael el 10 de junio de 1868. Esa fue la primera etapa para avanzar en una determinada dirección.  Así, el 10 de junio de 1868, Michael Obrenovich fue asesinado.

El único sucesor masculino de Michael, un sobrino, era un tipo muy pobre, además casi un niño, y toda la influencia pasó a manos del mencionado Jovan Ristitsch, que era todo un tipo de político, un gran político desde cierto punto de vista. Dado que Ristitsch también representó todas estas cosas en sus obras, se pueden rastrear las formas externas en las que quería llevar a cabo sus intenciones internas. Sobre todo, estableció como principio supremo que Serbia debía seguir siempre los impulsos de Rusia, pero que no era necesario hacerlo siempre abiertamente. Si los impulsos rusos estaban mejor servidos haciendo algunas concesiones y buscando un acuerdo amistoso de vecindad con la monarquía de los Habsburgo, entonces se debería emprender tranquilamente esto o aquello junto con Austria contra Rusia. Porque se trataba, en realidad, de hacer todo al servicio de Rusia. Para ello, había que acompañar a los demás de vez en cuando, sólo para guardar las apariencias. Ese era el principio más elevado para él.

La principal preocupación de Ristitsch ahora era establecerse y ganar adeptos. Esto era difícil, porque los serbios no querían a Milan Obrenovich y, por supuesto, a nadie se le permitía siquiera sospechar los hilos secretos a través de los cuales el propio Ristich estaba relacionado con el asesinato de Michael Obrenovich. Uno puede estar muy alejado de esas cosas y, sin embargo, estar cerca de ellas. Entonces hay que difuminar los hilos. En cierto modo, pudo hacerlo difundiendo en Serbia que el asesinato de Michael Obrenovich había sido instigado en Hungría, que en realidad era culpa de los magiares. Esto también se creía en los círculos que importaban.

Ahora bien, a la corriente a la que me refiero aquí se unió otra, que fue fundada por diez personas en 1880. Debía trabajar en armonía con otros movimientos europeos, por lo que se fundó en Zúrich. Uno de los diez redactó el programa de esta " Fraternidad de los Diez ", a la que también pertenecía Nikola Paschitsch. Este programa establece:

"La unificación de todos los serbios presupone la destrucción de Turquía y la destrucción de Austria-Hungría, la eliminación de la estatalidad de Montenegro y la libertad del pueblo en Serbia".

Así que este fue un programa muy específico de estos diez que se elaboró en 1880. Se trataba entonces de trabajar este programa cada vez más en la corriente radical de Ristitsch, que era ahora la personalidad adecuada en el lugar adecuado: con el Milan menor, él, Ristitsch, era el gobernante. Así que funcionó muy bien en conjunto. Para ciertas corrientes, siempre se trata de conseguir el hombre adecuado en el lugar adecuado para lograr las cosas más diversas a través de él.

El profesor universitario Jovan Skerlitsch, también relacionado con esta dirección radical, escribió por ejemplo: "La libertad del pueblo serbio y la existencia de Austria-Hungría se excluyen mutuamente". Sólo quiero relatar los hechos, no negar que para un serbio, desde su punto de vista, ese programa es muy posible. Cuando Milan Obrenovich alcanzó la mayoría de edad, las circunstancias le hicieron querer liberarse de esta corriente radical. Quería perseguir el patriotismo serbio, pero de acuerdo con Austria-Hungría. En el período siguiente, los débiles pero no obstante existentes impulsos que emanaban de Milan Obrenovich siempre interactuaban con todo lo relacionado con las pretensiones de los Karageorvich. Es extraño que nadie de la dinastía Obrenovich fuera invitado a la coronación de Alejandro III de Rusia, salvo Peter Karageorgevich, el pretendiente que más tarde llegó al trono serbio.

Los lazos entre Rusia y los Balcanes debían hacerse aún más íntimos casando a Pedro Karageorvich, en su momento, con la hija mayor de Nikita de Montenegro, lo que no agradaba en absoluto a este último, pues hubiera preferido que el Obrenovich ascendiera al trono serbio. Sin embargo, la parte rusa dio un millón como dote, que el viejo Nikita naturalmente se embolsó; tenía cierta comprensión para tales artes. No quiero molestarles más con la historia externa aquí, sólo mencionar -durante este tiempo tuvo lugar la desafortunada guerra de Serbia contra Bulgaria- que después de que Serbia perdiera esta guerra, sólo el apoyo decisivo de Austria-Hungría a Serbia significó que ésta pudo preservar su estatus territorial. Pero todo esto era indiferente para el partido de Omladina; para ellos sólo se trataba de apoyar la corriente que debía introducir el eslavismo en el rusismo. Este partido podría funcionar bien. Los serbios, y no los extranjeros, han elaborado una extraña estadística, que sí es una "estadística", se puede deducir mucho; pero aunque sólo la mitad sea cierta, sigue siendo lo suficientemente significativa. Se afirma que este partido radical de omladinistas pudo extenderse muy ampliamente de 1883 a 1887 porque cometió trescientos sesenta y cuatro asesinatos políticos durante este período, para no tener como alborotadores a los que no debían estar en el plan físico si este partido se extendía más. Como he dicho, esto no lo dicen los extranjeros, sino los propios serbios: ¡trescientos sesenta y cuatro asesinatos políticos de 1883 a 1887! Aunque sólo la mitad de ellas sean ciertas, sigue siendo suficiente.

Este partido tuvo otro gran auge en los años noventa del siglo XIX.  Hubo una fuerte sacudida, tras un largo periodo de trabajo sistemático, cuando un día de los años noventa todas las ciudades serbias se llenaron de banderas. Esto causó un gran revuelo en Austria.  ¿Qué ha pasado? Fue el día en que la alianza entre Rusia y Francia se hizo perfecta. Esa misma semana, a espaldas de la dinastía Obrenovich, se habían encargado en Francia cien mil fusiles para el partido radical. 

 Al mismo tiempo, apareció en escena una personalidad a través de la cual funcionaban muchas cosas, pero para cuya posición era extremadamente difícil obtener la aprobación de los círculos de autoridad. Esta personalidad fue prevista desde Rusia para ciertos fines. Sin embargo, el partido que continuó con Omladina se avergonzó de convertir a una personalidad en un instrumento importante. Esto fue demasiado para los serbios. La persona en cuestión era Draga Maschin, a la que Alexander Obrenovich se permitió elevar a la posición de su amante en 1886. En ese momento, pues, esta personalidad entró en el plan de los acontecimientos, y un amigo de la dinastía Obrenovich, Viadan Georgevich, escribió un libro muy significativo y hermoso del que se puede aprender mucho: "El fin de los Obrenovich". Les recomiendo especialmente el capítulo de este libro en el que se puede ver, aunque sólo sea cautelosa e inconscientemente insinuado por Georgevich, cuán extraños son los hilos de la historia del mundo. Georgevich cuenta la peculiar visita que tuvo que hacer a Draga Maschin, ya que se trataba de una personalidad importante, y señala cómo el hechizo que realmente realizaba sobre aquellos a los que tenía que hechizar emanaba de una mezcla de perfume bastante específica, que en cualquier caso se sintonizaba de forma adecuada con la individualidad de la personalidad a sugestionar. Si se lee con comprensión la descripción de Viadan Georgevich en este capítulo de su grueso libro, se obtendrán muchas pistas importantes para el campo de las artes mágicas inferiores, también en el sentido oculto.  Se sorprenderá de lo mucho que puede conseguir quien quiere lograr algo quedándose en un segundo plano y dejando lo que tiene que pasar primero a las artes seductoras de una mujer que domina el arte de la mezcla de perfumes. Esto ya jugaba un papel importante en la política de muchas cortes en el siglo XVII, y no se puede escribir realmente la historia de ciertas épocas si no se es al mismo tiempo un experto en el conocimiento de ciertos efectos del perfume en la historia de ciertos tiempos y ciertas épocas. 

Entonces se produjo un acontecimiento que al menos arrojó algo de luz sobre las extrañas conexiones kármicas. El partido que he caracterizado para ustedes siguió funcionando. Finalmente se consiguió que, de nuevo a través de una trama como la que ya hemos caracterizado, se intentara asesinar a Milán, que hacía tiempo que había dimitido, pero que seguía desempeñando un papel, y con el cual se desempeñaban todo tipo de papeles por su nombre. En ese momento, Nikola Paschitsch -ya conocen el nombre- también fue condenado a muerte. Su salvación en ese momento sólo se debe a que el emperador Francisco José se opuso a su ejecución. Como saben, Paschitsch es el nombre del que fue primer ministro serbio al inicio de la guerra. 

Todo esto era algo que se había vuelto necesario.  ¿Cree que lo que se quería conseguir no se hubiera podido lograr si el Obrenovich se hubiera quedado? Así que Karageorvich tuvo que llegar al trono bajo la protección rusa. Pero ahora Draga Mashin, que se había casado con Alexander mientras tanto, también estaba bajo la protección rusa. Sin embargo, Draga Mashin se había convertido entretanto en un gran inconveniente para el partido radical, era percibida como una desgracia. Pero todo esto era algo a tener en cuenta, ya que el bando que la había traído no estaba preocupado por llevar al trono de Serbia a esta personalidad tan agradable con las artes del perfume, sino por hacer imposible la dinastía Obrenovich en su representante, Alejandro. Por lo tanto, primero había que hacer el ridículo, lo imposible; había que hacer reina a Draga Maschin para poder matarla después. Se trataba de servir a aquellos para los que Draga Maschin era exteriormente más incómoda, pero para librarse de ella había que introducir toda la comedia, y Draga tenía que interpretarla. No voy a entrar en los detalles, que llegaron hasta la pretensión de una buena esperanza para un futuro heredero al trono, que nunca estuvo en la demanda. Sólo señalaré que se recogieron personalidades muy extrañas que debían establecer conexiones entre Ginebra, donde se encontraban los Karageorvich, y los Balcanes, y también otras conexiones diversas.

Peter Karageorgevich había recibido instrucciones de guardar silencio en Ginebra y no moverse. Por otra parte, se distribuyeron toda una serie de negociadores en los más diversos lugares, que debían dirigir toda la acción en el sentido de Rusia, para dar un rostro a toda la acción. Me gustaría llamar la atención sobre el hecho de que las personalidades que hacen algo en estos contextos no suelen tener especial importancia. En este caso, por ejemplo, hubo un importante negociador, un montenegrino, que desempeñó un papel importante en los compromisos conjuntos de Rusia y los Karageorgevich. Pero no le interesaba en absoluto servir al partido radical serbio ni a nadie más. Más tarde lo demostró poniendo a la venta en Viena, en 1907, las numerosas cartas que había intercambiado con Peter Karageorgevich en este desastroso asunto. El buen Karageorvich tuvo que pagar ciento cincuenta mil francos para recomprar estas cartas.

Sólo quiero insinuar un poco estas cosas, pero cuando se escriba la historia -y se escribirá- sobre lo que ocurrió en Viena en el restaurante Hopfner, el 22 de enero de 1903 en Linz, en abril en Mödling en el hotel Biegler, si algún día se sabe cómo se produjo ese documento por el que Karageorgevich se comprometía a no hacer nada contra los asesinos de Alexander Obrenovich y Draga Maschin si llegaba al trono, entonces ese será un capítulo que arrojará luz sobre muchas cosas. En particular, será importante lo firmado por Peter Karageorgevich en Linz el 22 de enero de 1903 y la reunión que algunos oficiales al servicio de esta causa tuvieron en la posada Kolaratz de Belgrado. 

Después de todos estos preliminares, el asesinato en Belgrado, que se dio a conocer al mundo de una manera diferente, se llevó a cabo en julio de 1903. Un tal teniente Voja Tankosic desempeñó un papel importante en este asesinato. No es insignificante que en ese momento el líder de uno de los grupos que se distribuyeron para asesinar a los diversos partidarios de Alexander Obrenovich y Draga Mashin fuera el teniente Voja Tankosic; pues tal vez sepan que después de los levantamientos hechos desde Austria, un tal mayor Tankosic fue nombrado entre las personalidades que organizaron el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. Es el mismo Voja Tankosic, que entretanto había sido ascendido a Mayor, quien en su momento tuvo la tarea de asesinar a los dos hermanos Lunjevitza, los hermanos de Draga Maschin, y luego, después de haber ascendido entretanto a Mayor, desempeñó el papel, que se ha hecho conocido en todo el mundo, en el asesinato de Francisco Fernando. Es importante ver las conexiones de esta manera con objetos reales y señalar cómo una cosa sigue teniendo un efecto sobre la siguiente. 

Así que ahora la dinastía Obrenovich había sido despejada y era cuestión de cómo Karageorvich debía ser llevado al trono serbio.  Paschitsch, por ejemplo, aún no estaba preparado, aunque lo estuviera en todo, para aceptar inmediatamente la ascensión al trono de Karageorgevich; Paschitsch quería promover a un inglés al trono serbio en ese momento. Pero incluso en Europa del Este, la gente no era de la misma opinión en todas partes. Por ejemplo, se puede demostrar históricamente que tras conocerse el asesinato del último Obrenovich, la Gran Duquesa Militsa dijo: "Brindemos a la salud del Rey Nikita de Serbia. - Así que también hubo una tendencia en estos círculos a llevar a Nikita de Montenegro al trono serbio. Pero cuando se tomó la decisión, el encargado de negocios ruso en Belgrado en ese momento, Tscharikoff, compareció y declaró textualmente: "He venido a informarle de que mi gobierno sólo aceptará si, en la elección real de mañana, el príncipe Karageorgevich es elegido por unanimidad Rey de Serbia.

Ahora les he señalado una serie de hechos que deberían mostrarles cómo funcionan las cosas cuando se canalizan en determinadas corrientes. Hay que tener una idea concreta de lo que ocurre en el mundo. Bueno, quiero proceder, diría, sintomáticamente. Solo si nos adentramos en muchas cosas, las cosas pueden unirse para formar un cuadro y darnos un ascenso a las verdades básicas del asunto. En todo esto debo insistir una y otra vez: Se pueden tener puntos de vista, y se pueden entender todos los puntos de vista; pero hay que ser consciente de que hay que tener tal o cual punto de vista, y no actuar como si se juzgara desde un foro superior.

A menudo he tenido que preguntarme, sobre todo últimamente, de dónde vienen ciertos juicios. Cuando comencé estas reflexiones, dije lo doloroso que me resultaba experimentar que en una dirección sólo se encuentran juicios antipáticos, al menos incomprensivos, y que precisamente aquellas personas que juzgan de forma tan antipática en una determinada dirección se atribuyen la capacidad de juzgar las cosas objetivamente.  No hay que ir muy lejos para ver qué tipo de antipatía se tiene en cuenta. Quiero insistir una y otra vez en que comprendo todos los puntos de vista; pero no puedo entender cuando se pretende que ciertos juicios, que son todo menos objetivos, se hagan sobre una base objetiva.

Cuando uno lee, por ejemplo: Para la cuestión de la culpabilidad por el estallido de la guerra, los documentos diplomáticos ya conocidos tienen un valor decisivo - no hay absolutamente nada que objetar a esto; pero sí a las conclusiones que a menudo se extraen de ellos. Hay que estudiar estos documentos mucho más a fondo de lo que es habitual si se quiere llegar a un juicio válido. Puedo decir que, en efecto, he estudiado detalladamente todos los libros azules, rojos y blancos mucho más de una docena de veces y que habría permitido todas las direcciones de juicio; ¡entonces habría que encontrar la posibilidad de llegar a los hechos reales! Pero cuando lo tengo todo en cuenta, tengo que decir: los juicios que oigo me recuerdan a largas discusiones que concluyen con las palabras: ¡No hagas nada, el judío será quemado! - Sean personas más o menos ingeniosas, siempre se escucha el mismo sentimiento: ¡No hagas nada, el alemán se quemará! - Y puesto que nunca se puede encontrar una justificación objetiva para afirmaciones tan serias como éstas, estas cosas sólo pueden tomarse como algo que en el sentido más eminente debe convertirse en una pregunta: ¿De dónde viene  que una proporción tan grande de hombres tenga el juicio que, si no en palabras, al menos en significado, en el dicho con la afirmación: no hagas nada, el alemán se quemará?

En esta sentencia confluyen muchas cosas, sobre todo porque no sirve de nada argumentar esto o aquello, donde las razones que llevan a esta sentencia hablan por sí solas.  Sin embargo, la cuestión que planteo es, en el sentido más profundo de la palabra, una cuestión del corazón y del alma. - Sé lo que pensaba la gente cuando, por una cierta necesidad, escribí mi folleto "Pensamientos en tiempos de guerra", que, como dice el subtítulo, está destinado "a los alemanes y a quienes no creen que tengan que odiarlos". Sé que allí se expresan pensamientos -no lo cuenten como inmodestia cuando lo digo- que un día serán considerados por la historia como los pensamientos a tener en cuenta, por mucho tiempo que pase. Pero también sé que ciertas cosas no serán posibles a partir de las conexiones espirituales internas mientras no haya, al menos en ciertos lugares, un sentimiento de corrección de estos pensamientos. Y los que no quieran dejarse convencer por el peso interior de tales pensamientos tendrán que seguir recibiendo enseñanzas de muchos lados.

Si se llevan a cabo los programas de gente como Lloyd George, ya se habrá dado una lección de peso al mundo. Tal vez todavía sean necesarias algunas lecciones. Pero algunas personas de la periferia también recibirán esas lecciones. Algunas cosas podrían hacerse de otra manera si la gente estuviera menos aturdida por los juicios que he caracterizado. Porque lo que les estoy diciendo ya es verdad. Algunas soluciones consistirán en orientar el juicio en algunos lugares en la línea que acabo de indicar. ¿De qué sirve, entonces, que el inglés abogue por tal o cual hombre, por el que obra tal o cual cosa, y se tome como un insulto personal que esta personalidad sea descrita de forma objetiva? Precisamente porque la cultura inglesa da lugar a esa forma especial de pensamiento político que caractericé ayer, pueden esconderse muchas cosas detrás, que persigue determinados fines. Porque lo peculiar es que impulsos procedentes del oeste de Europa, lo que he tipificado como el pensamiento político de la cultura inglesa, debe considerarse como el instrumento más inadecuado.

En realidad, por un lado está lo que el pueblo inglés está llamado a realizar en el quinto periodo postatlante, pero siempre se ve frustrado por otro lado. Y aunque estén presentes las bellas voces de la orquesta, que caractericé anteayer, hay que escuchar también muchas otras voces. Me gustaría llamar su atención sobre una declaración hecha por Lord Rosebery en 1893, no porque esta declaración sea especialmente importante, sino porque es una expresión sintomática de algo que existe realmente. Dijo Lord Rosebery:

"Dicen que nuestro imperio es lo suficientemente grande y que tenemos suficientes territorios . . . Pero no sólo debemos considerar lo que necesitamos hoy, sino también lo que necesitaremos en el futuro. . . Debemos ser conscientes de que es parte de nuestro deber y de nuestra herencia velar por que el mundo lleve el sello de nuestro pueblo y no el de ningún otro . . . "

Es importante saber que esas voces también se mezclan en la orquesta mundial. Lord Rosebery no era en sí mismo una personalidad importante en este sentido. Pero en ese tono pudimos escuchar aquello a lo que también debemos apuntar. Es importante que se escuchara, no del pueblo, sino de un hombre detrás del cual se encontraban los grupos, la pretensión de que el mundo entero se estampara con el carácter inglés. Esto no es otra cosa que la resonancia de lo que siempre se ha enseñado en algunas fraternidades ocultistas, enseñado, por ejemplo, con las palabras: El ser latino está en decadencia, y sólo hay que dejarlo, ya no nos molestará. El quinto período postatlante pertenece únicamente a los pueblos de habla inglesa; ellos tienen que hacer de la tierra lo que se desarrolla a partir de ellos.

Lo que se formaba como doctrina firme en las cofradías ocultas debe volver a escucharse en el dicho de Lord Rosebery; pues es cuestión de mirar a los lugares adecuados. Lo que ocurre en el exterior puede ser una comedia. Es necesario ver a través de la comedia y no considerarla como un evento que glorifica al mundo.  

Si alguien adopta el punto de vista de Lord Rosebery, no hay necesidad de discutir con él, porque en estos asuntos la discusión es bastante innecesaria. Tampoco se puede decir que no se tenga derecho a adoptar esa postura. Todo el mundo tiene derecho a adoptar el punto de vista de Lord Rosebery. Pero entonces debería decir: Mi objetivo final es hacer que el mundo sea inglés, y no: Estoy luchando por la libertad y el derecho de las naciones pequeñas. - De eso se trata. Uno puede entender bastante bien a Lord Rosebery desde su punto de vista; pero si uno no se sitúa en su punto de vista, debe necesariamente situarse en otro punto de vista, y entonces no hay acuerdo entre los dos puntos de vista, sino que el asunto debe equilibrarse con los medios que el mundo tiene para ello. Por lo tanto, en determinadas circunstancias, estas posiciones deben conducir necesariamente al estallido de la guerra. Esto es muy natural, pues de lo contrario se podría exigir que los demás se sometieran voluntariamente a ese punto de vista. Pero si su punto de vista es que no quieren hacerlo, entonces surgen los conflictos. Por eso sólo quiero caracterizar los puntos de vista, porque aquí no se trata de juicios objetivos, sino simplemente de elegir entre dos posibilidades. Por eso puedo entender muy bien un punto de vista como el del ministro francés Hanotaux, que expresó en 1909 en el libro sobre Fascoda y la partición de África. Dice allí: 

"Desde hace diez años, la obra está terminada; Francia mantiene su rango entre las cuatro potencias mundiales. Está presente en todas las partes del mundo. El francés se habla, y se hablará siempre, en África, en Asia, en América, en Oceanía.... . Las semillas del dominio se siembran en todas las partes del globo. Ellas florecerán bajo la protección del cielo".

También este punto de vista puede entenderse, por supuesto, pero hay que reconocer que también aquí pueden surgir colisiones con otros posibles puntos de vista.

Sin embargo, también hay que considerar objetivamente otra cosa. Nunca fue la intención de Bismarck llevar a cabo una política colonial. Primero hubo que llevar a Alemania a la política colonial. Ni siquiera siguió la política colonial por su propia cuenta, sino que fue impulsada a hacerlo de una manera muy extraña desde otra parte. Esto se puede discutir más adelante. En cualquier caso, no estaba en el carácter del pueblo alemán provocar una colisión en esta dirección, y en los famosos discursos de Fichte a la nación alemana se puede leer explícitamente: Los alemanes nunca interferirán con un pueblo que habla de la libertad de los mares y que en realidad quiere gobernar los mares contra todos los demás. - Sobre todo, Francia sabía que existía una inclinación real a no cruzar la meta que Hanotaux expresa aquí, sino a dejar que Francia siguiera su propio camino como nación colonial.

Sin embargo, el siguiente pasaje se encuentra en el citado libro del ministro Hanotaux: 

"Será cuestión de la historia determinar cuál fue el pensamiento rector de Alemania y de su gobierno en las intrincadas disputas bajo las cuales tuvo lugar la partición de África y la última fase de la política colonial francesa. Es de suponer que al principio la política de Bismarck observó con satisfacción cómo Francia se embarcaba en empresas lejanas y difíciles que durante muchos años debían ocupar toda la atención del país y de su gobierno.  Sin embargo, no es seguro que este cálculo resultara correcto a largo plazo, ya que Alemania, por su parte, finalmente tomó el mismo camino y -aunque algo tarde- trató de recuperar el tiempo perdido. Si este estado "a su propia discreción"

por favor, dice "a su propia discreción.

 "ha dejado la iniciativa colonial a otros, no debería sorprenderse si ellos han obtenido las mejores piezas".

Por supuesto, se puede entender este punto de vista, pero contiene una confesión: que Alemania ha dejado libremente las mejores piezas a la política colonial de Francia.

No juzguen ustedes inmediatamente por los detalles que doy, sólo cuando los haya reunido todos habrá una imagen de conjunto.

 Se puede plantear la pregunta de ¿Cómo es posible construir una conexión entre los eventos del 24 y 25 de julio de 1914 y los de los días siguientes tan descuidadamente como se hace a menudo? Ustedes no creerían lo desenfrenadamente imprudente que es buscar una mera continuidad en estos acontecimientos y creer que la gran guerra mundial surgió, o incluso debería haber surgido, del ultimátum de Austria a Serbia. Hubo que añadir muchas otras cosas, durante décadas hubo que preparar muchas otras cosas. Pero tenemos que estar atentos a muchas cosas que han sucedido. Quisiera aconsejar a esos señores que juzgan con tanta facilidad los numerosos libros, como les he mostrado a modo de ejemplo, que no sólo lean como se suele leer hoy en día, sino que lean de tal manera que se den cuenta de lo que realmente ocurría. Y ahí, como quizás sepan, hay que saber mirar algunas cosas de una manera muy especial. - Por el momento, me expongo tranquilamente a la incomprensión de recoger todo tipo de cosas que no se pueden demostrar fácilmente. Pero puedo probar todas estas cosas muy bien.

Lean ustedes las conversaciones que tuvieron lugar en julio de 1914 en los informes disponibles y vean cómo fueron esas conversaciones.  También en otros ámbitos de la vida, a veces se puede ver algo en las expresiones faciales que se añade a las meras palabras. En el caso de los políticos, es aún más evidente por sus expresiones faciales y sus gestos lo que quieren, a veces mucho más que por lo que dicen, que a menudo pretende ocultar lo que realmente se dice. Además, los informes de estas incomunicaciones suelen ser más correctos que los informes de las palabras. Y entonces me gustaría preguntar: ¿Por qué una personalidad como Sasonov desempeñó claramente dos papeles en todas las negociaciones? En las negociaciones con los representantes de las Potencias Centrales, Sasonov interpreta el papel de una persona extraordinariamente agitada que, sin embargo, hace todo lo posible por mostrarse tranquila, de modo que su calma da la impresión de estar ensayada.  ¿Por qué hace ese papel en el que aparentemente no escucha, sólo dice lo que tiene preparado y que no es una respuesta a las preguntas que se le plantean?

¿Por qué desempeña este papel en las negociaciones con los enviados por Austria, y por qué se muestra muy diferente cuando negocia con los enviados de la Entente? ¿Por qué escucha allí? ¿Por qué encontramos en sus frases, escritas a posteriori, frases que sabemos que le dijeron primero los enviados de la Entente? Basta con compararlas entre sí. ¿Por qué escucha a los Enviados de la Entente, y por qué ya sabe lo que va a decir cuando habla, por ejemplo, con el Enviado de Austria, donde llega hasta el punto de salirse un poco del personaje?  Porque a las primeras palabras del embajador austriaco durante la visita del 24 de julio, Sasonov dijo: "¡Oh, no hace falta que me cuente todo eso, ya lo sé todo! - Se avergonzó de lo que quería decir, porque ya tenía preparada su respuesta. ¿Y por qué, en este discurso ensayado, dio especial importancia al hecho de que Austria no debía apoyar bajo ningún concepto la disolución de la Narodna Odbrana, que continuaba los esfuerzos de la Omladina? Sólo quiero plantearlo como una pregunta; ¡a menudo hay que hacer preguntas negativas!

Por ejemplo, se construye la culpabilidad del gobierno alemán por la guerra. Por el contrario, se puede plantear la pregunta: ¿Qué habría pasado si se hubiera producido lo que el gobierno alemán quería: la localización de la guerra entre Austria y Serbia? - Porque hasta los niños pueden ver en las negociaciones que este era el objetivo del gobierno alemán: localizar la guerra entre Austria y Serbia, que no llegue más allá de una guerra entre Austria y Serbia. Se puede plantear la cuestión de qué habría pasado si hubiera ido según las intenciones del gobierno alemán. Todo el mundo debería responder a esta pregunta a conciencia.

Pero también hay que responder concienzudamente a otra pregunta. Para localizar la guerra, debería haber ocurrido una cosa: Rusia debería haberse callado, no debería haber interferido. Si no hubiera interferido, la guerra se habría localizado. Las necesidades, por supuesto, juegan por otro lado; pero son necesidades que no tienen nada que ver con la voluntad del pueblo y nada que ver con la cuestión de la culpabilidad. Pero, ¿por qué en las discusiones entre Sir Edward Grey y todos los demás nunca aparece el punto de vista de la localización, al menos nunca de forma seria, sino, y de hecho a partir del 23 de julio, el punto de vista: hay que satisfacer a Rusia?  Nunca se plantea el punto de vista de que hay que dejar a Austria sola con Serbia; en cambio, siempre se dice que es imposible esperar que Rusia deje a Serbia sola. Y este punto de vista de la localización no apareció ni siquiera cuando Austria hizo la promesa vinculante de preservar la integridad territorial de Serbia. ¿Se puede decir que esto no se creyó? Pero incluso así se podría haber esperado, porque también ha ocurrido en otros casos -sólo hay que pensar en sucesos anteriores- que se dejó tranquilamente que la gente se peleara y luego se organizó una conferencia. ¿Por qué la tarea de aquellos con los que habla Sir Edward Grey es definir siempre el asunto como si fuera una cuestión rusa? Eso también es algo que debe responder alguien que realmente quiera analizar el asunto a conciencia.

Y esto nos lleva al importante punto de la relación entre Europa Central, Inglaterra, América, etc., es decir, a todo lo que tiene que ver con las palabras de Lord Rosebery, con todo lo que tiene que ver con ellas y que está detrás de ellas. También se llega al miedo que los pueblos se tenían entre sí, que se caracterizó ayer. 

Sería ir demasiado lejos para explicar todo esto hoy, pero tendré que profundizar en ello antes de llevar el asunto a la meta a la que realmente debería conducir. Sólo quiero comentar que sucedieron cosas de las que no se podía inferir razonablemente otra cosa que lo que posteriormente resultó ser el caso, es decir, que detrás de los que son, por así decirlo, los títeres, existe en Inglaterra un grupo poderoso e influyente de personas que fueron absolutamente impulsadas a la guerra con Alemania, y a través de las cuales la guerra mundial, que siempre se había predicho, fue guiada en ciertas direcciones. Porque, por supuesto, es posible orientar lo que va a suceder en determinadas líneas. Así, un número de personas en Europa Central, especialmente en Alemania, se convenció firmemente, con un fuerte temor, de que una guerra en la que Alemania e Inglaterra se enfrentarían como oponentes sería necesariamente provocada por cierto grupo en Inglaterra en el momento oportuno. Esto no tenía nada que ver con el deseo de iniciar una guerra con Inglaterra; tal guerra habría sido bastante insensata desde el punto de vista alemán. Pero lo cierto es que incluso aquellos que sólo miraban superficialmente fueron alertados de este inminente estallido de la guerra por diversos acontecimientos.

Así que quiero llamar su atención sobre una cosa que es importante para el juicio: Hasta quizás 1908, incluso 1909, había amplios círculos en Inglaterra que no eran muy distantes incluso del rey Eduardo VII, que consideraban como una imposibilidad que a Rusia se le permitiera acercarse a Constantinopla o tener el paso completamente libre a través de los Dardanelos que codiciaba. Ahora bien, en ese momento había ocurrido un acontecimiento que cambió muchas cosas en pocos meses. En ese momento, dos personas hablaban entre sí, una de las cuales, en particular, sabía mucho de interpretación. En ese momento se trataba de obtener el acuerdo de Austria para liberar el paso ruso por los Dardanelos como compensación por la anexión de Bosnia y Herzegovina. Esto era lo que Rusia pretendía, e Iswolskij, que es un hombre inteligente, pero que se creía aún más inteligente de lo que es en realidad, pensó en aquel momento que ya tenía en sus manos el consentimiento de Austria a las demandas rusas, en contraste con los esfuerzos ingleses. Pero no fue así, por lo que hubo que tomar otro rumbo.

Este fue uno de los eventos importantes. Su número podría aumentar considerablemente. Todo en estos últimos años está lleno de evasivas. Estos esquemas pueden encontrarse en muchos lugares de la periferia. No hay forma de evitarlo. Y si uno tiene los libros en cuestión, que describen sólo la última fase de la tragedia, y si se afana con ellos como yo me he afanado honesta y sinceramente, estudiándolos doce, quince, veinte veces, entonces no puede evitar ver lo poderoso que era el grupo que, me gustaría decir como un puesto de avanzada para los impulsos poderosos, estaba detrás de esas marionetas de apariencia externa.Estos últimos son, por supuesto, gente honesta, pero son títeres, y ahora están desapareciendo en el olvido, para que Europa pueda ver por sí misma lo que viene después.

Al fin y al cabo, se había llegado a la situación de que en Europa Central había que cuestionarse: ¿será posible que aflore tanta gente honesta a través de la selección para superar a ese poderoso grupo, o no será posible? Y sólo había gente que se preocupaba porque preveía la coalición Rusia-Francia-Inglaterra en caso de guerra. Realmente no sé si debería sorprenderse de que la gente estuviera preocupada. Tienen que cuestionarse muchas cosas, pero en realidad no hay que cuestionarse eso.  Los sabios caballeros que estudian los libros podrían, me parece, al menos averiguar lo que incluso el libro premiado de la Universidad de Berna averiguó: que la guerra se había hecho absolutamente inevitable por parte de Inglaterra desde hacía tiempo, cuando la violación de la neutralidad belga tuvo lugar. Todo, pero todo, apunta a que no había razón con la cual se podría haber acercado libremente al pueblo inglés. Porque las razones que existían no se podían decir, ¡bajo ninguna circunstancia! Simplemente, si alguien se hubiera presentado ante el Parlamento como ministro inglés con las razones que realmente existían, simplemente habría sido arrastrado por el sentimiento popular. Por eso Sir Edward Grey, por ejemplo, tuvo que pronunciar discursos tan extraños.

Es fácil y barato decir que el pueblo inglés no quería la guerra. No hace falta decirlo, es evidente, todo el mundo lo sabe. Nadie que apunte a los hechos reales afirma que el pueblo inglés, como tal, quería una guerra; al contrario, habría barrido a cualquiera que expresara las verdaderas razones. Por lo tanto, se necesitaba algo muy diferente para presentarse ante el pueblo inglés, y eso era precisamente la violación de la neutralidad belga. Pero esto tenía que producirse primero. El hecho es que si Sir Edward Grey hubiera pronunciado una sola frase, esta invasión no habría tenido lugar.  Y la historia establecerá un día que la neutralidad de Bélgica nunca habría sido violada si Sir Edward Grey hubiera hecho la declaración que le habría sido fácil hacer si hubiera podido seguir su voluntad. Pero como no tenía que seguir su voluntad, sino un impulso que venía de otra parte, tuvo que hacer una declaración por la que surgió la necesidad de violar la neutralidad de Bélgica. Georg Brandes lo ha señalado. Esto creaba ahora una razón utilizable para Inglaterra; ¡de eso se trataba, de provocar tal razón! Nada habría sido más inconveniente para los que importaban que no se hubiera violado la neutralidad belga. No al pueblo, por supuesto, ni al parlamento en su mayoría -pero, ¡bueno! - a los parlamentos! 

Todo esto se había estado preparando durante mucho tiempo, y algo se había filtrado. Hubo personas que experimentaron cosas extrañas, por ejemplo, un alemán que tuvo una conversación en Inglaterra en abril de 1914 en la que se le dieron mensajes extraños. Lo mencionaré en otro contexto. En todas estas circunstancias, se puede entender al menos que algunas personas se dijeran a sí mismas: debemos estar preparadas para lo peor que venga para Alemania desde Inglaterra. Naturalmente, estas personas también empezaron a discutir estas cuestiones públicamente en Alemania, sobre todo a partir del comienzo del nuevo siglo. A continuación citaré una de esas voces. Deben perdonarme por citar esta voz en particular, pero uno debe pedir perdón por tantas cosas en este momento, porque hay tantas cosas extrañas zumbando en el mundo que uno debe, yo diría, volverse realmente paradójico si quiere decir la verdad. Me gustaría leerles un famoso libro escrito en 1911, que trata de la posible amenaza a Alemania por parte de Inglaterra:

"Después de todo, la política inglesa también puede tomar un curso diferente, y en lugar de una guerra, buscar un acuerdo con Alemania. Para nosotros, en todo caso, esta solución sería la más deseable".

 Esta frase es de un libro que se ha hecho famoso, concretamente de "Alemania y la próxima guerra" de Bernhardt. Ustedes saben que Bemhardt, junto con Treitscbke, ha alcanzado cierta fama en el extranjero. En Alemania, sin embargo, no goza de esta fama, pero así es. - Me gustaría leerles otro pasaje de su libro:

"Buscar esa expansión de poder mediante la adquisición de territorio en la propia Europa debería ser tan bueno como imposible para Alemania en las condiciones actuales. Las tierras coloniales alemanas perdidas a manos de Rusia en el Este sólo podrían ser recuperadas como resultado de una gran guerra de la que saldríamos victoriosos, y que probablemente daría entonces una causa continua de guerras renovadas."

Así, se hace ver que lo más indeseable es hacer conquistas hacia Rusia.

"Volver a adquirir incluso la antigua Prusia del Sur, que se unió a Prusia en la segunda partición de Polonia, tendría sus graves recelos para la población polaca".

 Esto es de un libro escrito en 1911, en el que se dice que entre las muchas cosas que tiene que hacer Alemania, está también ésta, que no debe permitirse ninguna guerra de conquista en Europa.  Este pasaje también es del libro de Bernhardt, y quizás sería más prudente que la gente de la periferia que habla de Bernhardt mirara con cierta falta de prejuicios lo que realmente está escrito en su libro, y sobre todo tratara de en qué contexto se dicen las cosas por él. Aunque algunas cosas de este libro están expresadas con bastante torpeza, si se estudiara con más detenimiento, se vería al menos que sería más prudente tomar las cosas como son y no como se toman hoy en día.

Traducido por J.Luelmo mar.2022

GA230-6 Dornach 28 de octubre de 1923 -El hombre tiene la evolución más larga, empezando por la cabeza en Saturno, cuando también aparecieron las mariposas.

 volver al ciclo

RUDOLF STEINER


 EL SER HUMANO COMO SINFONÍA DE LA PALABRA CREADORA

Dornach 28 de octubre de 1923


Conferencia -6-

Antes de proceder al estudio de los demás miembros de los reinos animal, vegetal y mineral, que están relacionados con el hombre, debemos echar primero una mirada al desarrollo del hombre mismo, y recordar varias descripciones que ya nos son familiares a través de libros o conferencias en un estudio exhaustivo.

Si acudimos a la ciencia actual para instruirnos, se nos suele decir que es necesario investigar cómo los llamados seres superiores y los reinos humanos han evolucionado a partir de lo que no tiene vida, de las llamadas sustancias o fuerzas inorgánicas.

Una verdadera concepción de la evolución revela algo esencialmente diferente. Revela - como habréis podido deducir de mi "Ciencia Oculta" - que el hombre en su forma actual es el ser que tiene la más larga evolución a sus espaldas, una evolución que se remonta a la época del antiguo Saturno. Por lo tanto, debemos decir que el hombre es la creación más antigua dentro de la evolución de nuestra tierra. Sólo durante el período solar se añadió el reino animal, luego durante el período lunar el reino vegetal; y el reino mineral, tal como lo conocemos hoy, es de hecho sólo un producto terrestre, algo que sólo se añadió durante el período terrestre de la evolución.

Consideremos ahora al hombre en su forma actual y preguntémonos: ¿Cuál es la parte más antigua del hombre según su historia evolutiva? Es la cabeza humana. Esta cabeza humana recibió sus primeros rudimentos en la época en que la Tierra se encontraba en la metamorfosis de Saturno. Es cierto que la condición de Saturno estaba compuesta enteramente de sustancia calorífica, y la cabeza humana era entonces realmente calor que fluía, tejía y surgía; luego adquirió la forma gaseosa durante el período solar, y la forma fluida durante el período lunar, cuando se convirtió en una entidad líquida y fluida; y sólo durante el período terrestre recibió la forma sólida con su envoltura ósea. Por lo tanto, debemos decir que en la época del antiguo Saturno existía un ser del que es difícil hacerse una idea a través de las formas externas de conocimiento, y de este ser desciende la cabeza humana. Y simultáneamente a la formación de la cabeza del hombre - esto puede deducirse de mis recientes descripciones - simultáneamente a este origen rudimentario de la cabeza humana durante el período de Saturno, surgieron también los primeros rudimentos del ser de las mariposas. Más adelante haremos un estudio más exacto de la naturaleza de los otros insectos, pero para empezar, centremos estrictamente nuestra atención en el ser de la mariposa. Cuando seguimos el curso de la evolución desde el antiguo período de Saturno hasta hoy, hasta la existencia de la Tierra, debemos decir: En aquella época los rudimentos de la cabeza humana llegaron a la existencia en una forma de sustancialidad muy delicada; y al mismo tiempo surgió todo lo que ahora revolotea por el aire como el mundo de las mariposas. Ambas evoluciones prosiguieron. El hombre desarrolló su ser interior, de modo que en un grado cada vez mayor se convirtió en un ser que manifestaba una naturaleza anímica, que actúa desde dentro hacia fuera, un ser cuyo desarrollo depende de una irradiación desde dentro hacia fuera (se dibujó un diagrama). La mariposa, en cambio, es un ser sobre cuyo exterior puede decirse que el cosmos prodiga todas sus bellezas. La mariposa es una criatura sobre la que todo lo bello y majestuoso del cosmos -tal como se os ha descrito- se ha posado, por así decirlo, junto con el polvo, en sus alas. Debemos, por tanto, imaginarnos el ser de la mariposa como un espejo que refleja las bellezas del cosmos superior. El ser humano toma en sí mismo, encierra en sí mismo, lo que es de la naturaleza del cosmos superior, y así se convierte en un alma interior. Es como una concentración del cosmos que luego fluye hacia afuera, dándole forma a la cabeza humana, de modo que en la cabeza humana tenemos algo formado desde adentro hacia afuera. Pero en el ser de la mariposa tenemos lo que se forma desde fuera hacia dentro. Para alguien cuya visión clarividente pueda mirar directamente estas cosas, hay algo realmente tremendo que aprender si se pone a trabajar de la siguiente manera. Dice: "Deseo desentrañar los misterios, los misterios más antiguos, los misterios de Saturno de la cabeza humana; deseo conocer la verdadera naturaleza de las fuerzas que han dominado el interior del cráneo". Entonces debe dejar que su atención se dirija a lo que se ve por todas partes en el exterior, a lo que por todas partes fluye hacia el interior desde el exterior. Para aprender a conocer la naturaleza del hombre y la maravilla de su propia cabeza, estudie la maravilla de cómo la mariposa llegó a estar fuera en la naturaleza. Esta es la gran lección impartida por el estudio del cosmos a través de la observación espiritual directa.

Luego la evolución pasó del período de Saturno al período del Sol, y a partir de entonces llegó a la existencia un ser dotado de un desarrollo ulterior, un desarrollo aéreo, una metamorfosis aérea, de la cabeza; pero a esto se añadió en sustancia muy delicada lo que más tarde se convertiría en el sistema mamario, en los sistemas respiratorio y cardíaco del hombre. En Saturno tenemos como metamorfosis esencial lo que produjo la cabeza humana. Cuando llegamos al período solar tenemos el hombre-cabeza-seno, pues fue ahora cuando se añadió el sistema mamario del hombre. Sin embargo, al mismo tiempo, en la última parte del período de Saturno y en la primera parte del período solar, ya existía lo que ahora debe considerarse como su representación en el águila. El reino de las aves surgió en la primera parte del período solar, y en la segunda parte del período solar surgieron los primeros rudimentos de ese reino de los animales que son, de hecho, animales de pecho, como, por ejemplo, el león - otros animales de pecho, también, pero el león como su representante. Así que los primeros rudimentos de estos animales se remontan a la época del antiguo Sol.

De esto se desprende la formidable diferencia que existe entre la evolución incluso de los animales superiores y la del hombre. En el futuro tendré que hablar todavía de los animales de transición, a los que pertenece el mundo de los simios, pero hoy mi intención es sólo reunir las cosas en un concepto general. Ya veis la inmensa diferencia que existe entre la formación del hombre y la de los animales superiores.

En el caso de la evolución humana fue la cabeza la que primero tomó forma. Todos los demás órganos son, por así decirlo, anexos; puede decirse que son anexos a la formación de la cabeza. En la evolución cósmica el desarrollo del hombre procede desde la cabeza hacia abajo. Por otra parte, el león, por ejemplo, surgió por primera vez durante el antiguo período solar, durante la segunda parte del antiguo período solar, como un animal de pecho, como un animal con un poderoso sistema respiratorio, pero con una cabeza todavía muy pequeña y poco desarrollada. Y sólo en tiempos posteriores, cuando el sol se separó de la tierra, trabajando desde fuera, sólo entonces se desarrolló la cabeza a partir del pecho. Así, el desarrollo del león fue tal que evolucionó a partir del pecho hacia arriba, mientras que el ser humano evolucionó a partir de la cabeza hacia abajo. Esto constituye una inmensa diferencia en el conjunto de la evolución.

Y cuando pasamos ahora a la metamorfosis lunar de la tierra, debido a que la Luna representaba la condición del agua, porque la Luna era fluida -aunque ciertamente desarrolló una sustancia córnea en su período posterior-, sólo entonces el ser humano necesitó una extensión más hacia abajo. Los rudimentos del sistema digestivo tomaron forma. Durante el antiguo período solar, mientras el hombre sólo poseía lo que era de la naturaleza del aire, ondulante, centelleante de luz, todo lo que necesitaba para alimentarse era un aparato respiratorio cerrado desde abajo; el hombre era un organismo de cabeza y respiración. Ahora, durante el período lunar, adquirió un sistema digestivo, convirtiéndose así en un ser de cabeza, pecho y abdomen. Y como todo en la antigua Luna era todavía sustancia acuosa, durante este antiguo período lunar el ser humano tenía excrecencias que lo impulsaban mientras nadaba por el agua. Sólo se puede hablar de brazos y piernas durante el período terrestre, cuando la fuerza de la gravedad actuaba, dando forma a lo que se ajusta principalmente de acuerdo con las direcciones de la gravedad, es decir, el sistema de extremidades. Por lo tanto, esto pertenece sólo al período terrestre. Durante el período lunar, sin embargo, se formó el sistema digestivo, aunque todavía con una constitución muy diferente a la que tuvo más tarde, ya que el aparato digestivo del hombre no necesitaba todavía asimilar todo lo que sirve a la movilidad libre e independiente de los miembros. Era todavía un sistema digestivo esencialmente diferente; éste se metamorfoseó más tarde en el aparato digestivo apropiado para la Tierra. Sin embargo, fue durante el período lunar cuando el hombre adquirió por primera vez su sistema digestivo.

Luego, a los descendientes de las mariposas, de los pájaros y de las especies representadas por el león, se agregaron los animales que se adaptan predominantemente a la digestión. Así, durante el período lunar se añadieron los animales representados por la vaca.

¿Cómo se desarrolló la vaca, a diferencia del ser humano? En este antiguo período lunar se formó, en primer lugar, el aparato digestivo de la vaca; luego, sólo después de la separación de la luna, se desarrollaron los órganos pectorales a partir del sistema digestivo, así como la cabeza, que tiene una forma peculiar. Mientras que el hombre comenzó su desarrollo con la cabeza, añadiendo a ésta el pecho, y finalmente los órganos digestivos; mientras que el león comenzó con los órganos del pecho, añadiendo a éstos la cabeza, y luego, durante el antiguo período lunar, adquiriendo los órganos digestivos junto con el hombre; en el caso de los animales representados por la vaca, tenemos primero, como origen primario, los órganos digestivos, y luego, creciendo a partir de éstos como desarrollo posterior, la formación de los órganos del pecho y la cabeza. Así pues, el hombre se desarrolló desde la cabeza hacia abajo, el león desde el pecho tanto hacia arriba como hacia abajo; la vaca desarrolló el pecho y la cabeza enteramente a partir de los órganos digestivos, desarrollados, es decir -si comparamos la vaca con el ser humano- enteramente en dirección ascendente, desarrollados hacia el corazón y la cabeza. Esta es la visión correcta de la evolución humana.

Aquí surge naturalmente la pregunta: ¿Es sólo la vaca la que fue, por así decirlo, la compañera asociada a la evolución del hombre? Esto no es del todo así, ya que cada vez que se produce una u otra metamorfosis planetaria, las criaturas anteriores se desarrollan aún más, mientras que al mismo tiempo surgen otras nuevas. La vaca ya surgió durante la primera fase de la metamorfosis lunar. Sin embargo, luego se añadieron otros animales que adquirieron sus primeros rudimentos en la última fase de la metamorfosis lunar. Estos no podían, por ejemplo, participar en la salida de la Luna, pues ya estaba fuera. Tampoco pudieron participar en lo que esta salida provocó, es decir, la extracción, por así decirlo, del vientre de la vaca de los órganos del corazón y la cabeza. Estas criaturas, que hicieron su aparición más tarde, permanecieron inmóviles en la etapa que está determinada en el hombre por la digestión, la etapa que el hombre lleva consigo en su abdomen.

Y así como el águila y las mariposas están constituidas en relación con la cabeza, el león en relación con el pecho, la vaca en relación con el abdomen (aunque es el animal que también pudo desarrollar todos los órganos superiores en un período posterior de la evolución), así los anfibios y reptiles, como los sapos, las ranas, las serpientes, las lagartijas, se distribuyen, si puedo decirlo así, entre los órganos inferiores del ser humano, los del aparato digestivo humano. Son simplemente órganos digestivos que llegaron a existir como animales.

MARIPOSAS              AVES, LEONES                VACAS, REPTILES, ANFIBIOS, PECES

   Saturno                          Sol                                                       Luna

   Cabeza                   Cabeza-pecho                                   Cabeza-pecho-Abdomen

Estas últimas criaturas aparecieron durante el segundo período lunar en una forma extremadamente cruda, y eran de hecho estómagos y entrañas andantes, estómagos andantes y tubos intestinales. Y sólo más tarde, durante el período terrestre, adquirieron también un sistema cefálico aún no muy distinguido. Sólo hay que ver las ranas y los sapos, o las serpientes. Llegaron a existir simple y únicamente como animales de digestión, en un período tardío, en una época en la que el hombre sólo podía añadir su aparato digestivo a lo que ya había adquirido durante un período anterior.

Y en el período terrestre, cuando el hombre adquirió su sistema de extremidades bajo la influencia de la gravedad y el magnetismo terrestre, las tortugas -podemos tomar a las tortugas como animales representativos en esto- en realidad estiraban su cabeza más allá de su caparazón acorazado de una manera más parecida a un órgano del sistema de extremidades que a una cabeza. Y ahora podemos entender cómo es que en el caso de los anfibios y los reptiles la cabeza está formada de una manera tan tosca. Su forma es tal que uno tiene realmente la sensación -y con razón- de que aquí se pasa directamente de la boca al estómago. Apenas hay intermediarios.

Cuando estudiamos al hombre de esta manera y repartimos su ser entre sus contemporáneos animales, debemos asignar lo que comprende a los reptiles y anfibios a la actividad humana de la digestión. Y en realidad se puede decir: Así como el hombre lleva en sus intestinos los productos de su digestión, así también el cosmos lleva - indirectamente por medio de la tierra - los sapos, las serpientes y las ranas en el intestino cósmico que formó en el elemento acuático-terrestre. Por otra parte, todo lo que está más relacionado con la reproducción humana, que apareció en sus primeros rudimentos en la última fase del período lunar, y sólo se desarrolló plenamente durante la metamorfosis terrestre, con esto se alían los peces, los peces y los animales todavía inferiores. Así que tenemos que considerar a los peces como llegadas tardías de la evolución, como criaturas que sólo se unieron a la compañía de los otros animales en el momento en que el hombre añadió sus órganos reproductores a los de la digestión. La serpiente es el intermediario entre los órganos de reproducción y de digestión. Visto correctamente con respecto a la naturaleza humana, ¿qué representa la serpiente? Representa el llamado canal renal; se originó en la evolución del mundo al mismo tiempo que se desarrolló el canal renal en el hombre.

Así podemos hacer un seguimiento correcto de cómo el ser humano, empezando por su cabeza, evolucionó hacia abajo, cómo la tierra sacó de él el sistema de las extremidades, proporcionando lo que este sistema de extremidades necesitaba para establecerse en el equilibrio terrestre de la gravedad y las fuerzas magnéticas. Y simultáneamente con esta evolución hacia abajo se formaron las diferentes clases de animales.

De este modo, obtenemos una imagen real de la evolución de la tierra con sus criaturas. Y de acuerdo con esta evolución, estas criaturas se han desarrollado de tal manera que se nos presentan tal como son hoy. Cuando miráis las mariposas y los pájaros, tenéis ciertamente formas terrestres; pero sabéis por las descripciones anteriores que la mariposa es realmente un ser de luz y que la sustancia terrestre, por así decirlo, sólo se ha posado sobre ella. Si la mariposa misma pudiera deciros lo que es, os anunciaría que tiene un cuerpo formado de luz, y que, como ya he dicho, lleva consigo lo que se ha posado sobre ella en forma de materia terrestre como equipaje, como algo externo a ella misma. Del mismo modo se puede decir que el pájaro es una criatura de aire caliente, pues el verdadero pájaro es el aire caliente que se difunde por su cuerpo; todo lo demás es su equipaje que lleva consigo por el mundo. Estas criaturas, que aún hoy conservan su naturaleza de luz y calor, y que en realidad sólo están revestidas de una vestimenta terrestre, terrenal y acuática, fueron los primeros seres que surgieron en toda la evolución terrestre. Las mismas formas que poseen estos seres pueden recordar lo que se experimenta en el mundo espiritual, a quien es capaz de examinar el tiempo que el hombre pasa en el mundo espiritual antes de su descenso a la vida terrenal.  Ciertamente son formas terrenales, pues la materia terrenal se ha posado sobre ellas. Pero si concebimos correctamente el ser de luz que revolotea y se teje, que es la verdadera mariposa, pensando en todo lo terrenal que se ha posado sobre ella; si pensamos en todo lo terrenal que se ha posado sobre el pájaro; si nos imaginamos el conjunto de fuerzas que hace del pájaro un ser de aire caliente, teniendo en cuenta también la naturaleza de su plumaje, que en realidad sólo son rayos brillantes; si imaginamos todo esto, entonces estas criaturas (que sólo tienen el aspecto que tienen debido a su vestimenta exterior, y a su tamaño adecuado a esta vestimenta exterior) nos recuerdan a los seres que el hombre conoció antes de su descenso a la tierra, y al hecho de que el ser humano haya hecho este descenso a la tierra. Entonces, quien puede contemplar así el mundo espiritual se dice a sí mismo: En las mariposas, en los pájaros, tenemos algo que recuerda a aquellas formas espirituales entre las que el hombre habitaba antes de descender a la tierra, a los seres de las jerarquías superiores. Miradas con comprensión, las mariposas y los pájaros son un recuerdo - transformado en miniatura y metamorfoseado - de aquellas formas que el hombre tenía a su alrededor como formas espirituales antes de descender a la evolución terrestre. Como la sustancia terrestre es pesada y debe ser superada, las mariposas contraen en miniatura la forma gigantesca que es en realidad la suya.  Si se pudiera separar de una mariposa todo lo que tiene la naturaleza de la sustancia terrestre, sería capaz, como ser espiritual, como ser de luz, de expandirse hasta la forma arcangélica. En esas criaturas que habitan el aire tenemos las imágenes terrestres de lo que existe en las regiones superiores de forma espiritual. Por eso, en la época de la clarividencia instintiva, lo natural en la creación artística era derivar de las formas de las criaturas aladas la forma simbólica, la forma pictórica, de los seres de las jerarquías superiores. Esto tiene su justificación interna. Y visto fundamentalmente, las formas físicas de las mariposas y los pájaros son en realidad las metamorfosis físicas de los seres espirituales. No son los seres espirituales mismos los que han sufrido una metamorfosis, sino que estas formas son su imagen metamorfoseada; naturalmente, los propios seres son diferentes.

Por lo tanto, también lo encontraréis comprensible si, volviendo a algo que ya he tratado, ver diagrama conf.5. [Os he dicho que la mariposa, que es esencialmente un ser de luz, envía continuamente durante su vida materia terrestre espiritualizada al cosmos. Me gustaría ahora llamar a esta sustancia terrestre espiritualizada, que es enviada al cosmos -tomando prestado un término habitual en la física solar- la corona de la mariposa. Así, la corona de mariposas sale continuamente hacia el cosmos. Pero en esta corona de mariposas irradia lo que el reino de los pájaros cede al cosmos cada vez que un pájaro muere, de modo que la materia espiritualizada del reino de los pájaros se irradia a la corona y sale al cosmos. Así, en la percepción espiritual se contempla una corona resplandeciente que emana del reino de las mariposas -de acuerdo con ciertas leyes esto se mantiene también en invierno- y en forma más parecida a un rayo, introducido en ella, se contempla lo que brota de las aves.

Verás, cuando el ser humano tiene el impulso de descender del mundo espiritual al mundo físico, es la corona de mariposa, esta notable corriente de salida de sustancia terrestre espiritualizada, la que lo hace entrar primero en la existencia terrestre. Y los rayos de la corona de pájaros se experimentan más bien como fuerzas que lo atraen. Ahora percibe un significado aún más elevado en lo que tiene su vida en el aire circundante. En lo que vive y teje en la realidad física hay que buscar en todas partes lo espiritual. Y sólo cuando se busca lo espiritual se encuentra por primera vez el significado de las categorías individuales de seres. La tierra atrae al hombre a la encarnación enviando al espacio el resplandor de la corona de las mariposas y los rayos de la corona de los pájaros. Son estas cosas las que vuelven a llamar al hombre a una nueva existencia terrenal después de haber pasado un cierto período de tiempo entre la muerte y el renacimiento en el mundo puramente espiritual. Por lo tanto, no es de extrañar que al hombre le resulte difícil desentrañar los complicados sentimientos que justamente experimenta al contemplar el mundo de las mariposas y los pájaros. Pues la verdadera realidad de estos sentimientos habita en lo más profundo de la inconsciencia. Lo que realmente actúa en ellos es el recuerdo de un anhelo de una nueva existencia terrenal.

Esto también está relacionado con algo que os he explicado a menudo, a saber, que el ser humano, cuando ha partido de la tierra a través del portal de la muerte, dispersa realmente su cabeza, y que entonces el resto de su organismo - naturalmente en lo que respecta a sus fuerzas, no en lo que respecta a su materia - se metamorfosea en la cabeza de la siguiente existencia terrenal. De esta manera, el hombre se esfuerza hacia su cabeza al tiempo que se esfuerza hacia su descenso. Y es la cabeza la primera parte del embrión humano que se desarrolla en una forma que ya se asemeja a la forma humana posterior. El hecho de que todo esto sea así se debe a que esta dirección del elemento formativo hacia la cabeza está íntimamente relacionada con lo que funciona y se teje en el mundo de las criaturas voladoras, por medio de las cuales el hombre se ve atraído de la existencia suprasensible a la sensible.

Cuando el ser humano, durante el período embrionario, ha adquirido primero su organización de la cabeza, a continuación a partir de la existencia terrenal se forma, moldeándola dentro del cuerpo de la madre, lo que está relacionado con el sistema digestivo, y demás. Así como la parte superior, la formación de la cabeza, está relacionada con lo que es de la naturaleza del calor y el aire, con el elemento calor-luz, lo que ahora se añade durante el período embrionario está relacionado con el elemento terrenal-fluido y es un reflejo de lo que el hombre adquirió más tardíamente en la evolución. Sin embargo, este elemento tierra-fluido debe ser preparado de una manera muy especial, dentro del cuerpo de la madre. Si tomara su forma sólo de lo que se distribuye fuera en lo telúrico, en el mundo terrenal, sólo desarrollaría las formas animales inferiores de los anfibios y reptiles, o de los peces y criaturas aún más inferiores.

La mariposa se considera con razón un ser de luz, el pájaro un ser de aire caliente, pero esto es imposible para los animales inferiores: anfibios, reptiles, peces. Consideremos primero a los peces tal como son hoy, ya que llegan a la existencia sujetos a fuerzas formativas externas que actúan sobre ellos desde fuera, mientras que sobre el hombre actúan desde dentro. Un pez vive principalmente en el elemento agua. Pero el agua no es ciertamente la combinación de hidrógeno y oxígeno que es para el químico. El agua está impregnada de todos los tipos posibles de fuerzas cósmicas. Las fuerzas estelares entran en el agua. Ningún pez podría vivir en el agua si ésta fuera sólo una combinación homogénea de hidrógeno y oxígeno. Así como la mariposa se siente un ser de luz, y el pájaro un ser de aire caliente, el pez se siente un ser terrestre-acuático. Pero el pez no siente el agua real que aspira como su propio ser. El pájaro sí siente el aire que aspira como su propio ser. Así, el pájaro siente realmente lo que entra en él como aire, y se difunde por todas partes a través de él, como su propio ser; este aire que se difunde a través del pájaro y se calienta por él, éste es su ser. El pez tiene agua en su interior, pero el pez no se siente a sí mismo como el agua; el pez se siente como aquello que encierra el agua dentro de sí, algo que la envuelve. Se siente a sí mismo como la envoltura o recipiente brillante que encierra el agua. Pero el agua misma es sentida por el pez como un elemento ajeno a él, que sale y entra y, al hacerlo, trae el aire que el pez necesita. Sin embargo, el aire y el agua son percibidos por el pez como algo extraño. En su naturaleza física, el pez siente el agua como algo ajeno a él. Pero el pez tiene también su cuerpo etérico y astral. Y es precisamente esto lo más notable del pez; porque se siente realmente como un recipiente, y el agua que este recipiente encierra permanece conectada con todo el resto del elemento acuático, el pez experimenta lo etérico como aquello en lo que realmente vive. No siente el astral como algo que le pertenezca.

Así, el pez tiene la característica peculiar de ser una criatura totalmente etérica. Se siente a sí mismo como el recipiente físico del agua. Siente el agua dentro de sí mismo como parte y paquete de todas las aguas del mundo. La humedad está en todas partes, y en esta humedad el pez experimenta al mismo tiempo lo etérico. Para la vida terrenal los peces son ciertamente mudos, pero si pudieran hablar y pudieran decir lo que sienten, entonces dirían: "Soy un recipiente, pero el recipiente contiene el elemento omnipresente del agua, que es el portador del elemento etérico. Es en lo etérico donde realmente estoy nadando". El pez diría: "El agua es sólo Maya; la realidad es lo etérico, y es en esto donde realmente nado". Así el pez siente su vida como una con la vida de la tierra. Esto es lo peculiar del pez: siente su vida como la vida de la tierra, y por lo tanto toma parte íntima en todo lo que la tierra experimenta durante el curso del año, experimentando la salida de las fuerzas etéricas en verano, el retroceso de las fuerzas etéricas en invierno. El pez experimenta algo que respira en toda la tierra. El pez percibe el elemento etérico como el proceso de respiración de la tierra.

El Dr. Wachsmuth [* Ver Las fuerzas formativas etéricas en el cosmos, la tierra y el hombre por Gunter Wachsmuth.] habló una vez aquí sobre la respiración de la tierra. Fue una exposición muy hermosa. Si un pez hubiera aprendido el arte de dar conferencias, podría haber dado aquí la misma conferencia a partir de su propia experiencia, pues percibe todo lo descrito en la conferencia por haber seguido él mismo todos los fenómenos en cuestión. El pez es la criatura que participa de manera extraordinaria en la vida respiratoria de la tierra durante el ciclo del año, porque lo importante para el pez es el elemento vital etérico, que sale y entra arrastrando todos los demás procesos respiratorios.

Lo contrario ocurre con los reptiles y con los anfibios; con las ranas, por ejemplo, que son notablemente características a este respecto. Estas criaturas están menos conectadas con el elemento etérico del cosmos; están conectadas en mayor grado con su elemento astral. Si uno le preguntara a un pez: "¿Cómo te van las cosas?", respondería: "Bueno, sí, aquí en la tierra me he convertido en una criatura terrenal, formada a partir de los elementos etéricos; pero mi vida real es la vida de toda la tierra con su respiración cósmica". Esto no es así con la rana; aquí las cosas son esencialmente diferentes. La rana participa de la astralidad general difundida en todas partes.

En cuanto a las plantas, os he dicho -y hablaré más adelante de ello- cómo la astralidad del cosmos de arriba entra en contacto con las flores. La rana está conectada con esta astralidad, con lo que puede llamarse el cuerpo astral de la tierra, así como el pez está conectado con el cuerpo etérico de la tierra. El pez posee su astralidad más para sí mismo. La rana posee su cuerpo etérico muy fuertemente para sí misma, mucho más fuertemente que el pez; pero la rana vive en la astralidad general; de modo que realmente participa en aquellos procesos astrales que desempeñan su papel en el curso del año, donde la tierra deja que su astralidad intervenga en la evaporación del agua y su re-descenso. Aquí la persona de mentalidad materialista dice naturalmente que la evaporación del agua es causada por fuerzas aerodinámicas, o, si se quiere, aeromecánicas de una u otra clase; éstas fuerzas son las que provocan el ascenso. Se forman gotas, y cuando se vuelven lo suficientemente pesadas caen hacia abajo. Pero esto es casi como si uno propusiera una teoría similar sobre la circulación de la sangre humana, sin tener en cuenta el hecho de que en la circulación de la sangre hay vida en todas partes. Del mismo modo, en la circulación del agua vive, con su impulso hacia arriba y hacia abajo, la atmósfera astral de la tierra, la astralidad de la tierra. Y no os cuento un cuento de hadas cuando digo que sólo las ranas -también es el caso de los otros anfibios, pero en un grado menos pronunciado- conviven con este juego de la astralidad que se manifiesta en las condiciones climáticas, en la meteorología. No es sólo que las ranas sean aceptadas -como sabéis- de forma ingenua como profetas del tiempo, sino que experimentan este juego astral de forma tan maravillosa porque están colocadas con su propia astralidad justo en la astralidad de la tierra. Ciertamente, la rana no dice "tengo un sentimiento", sino que es portadora de los sentimientos que la tierra tiene en los periodos húmedos, en los periodos secos, etc. Y es por eso que en ciertas condiciones climáticas tienes el concierto de las ranas más o menos hermoso (o feo). Porque esta es la forma en que las ranas expresan lo que experimentan junto con el cuerpo astral de la tierra. Es realmente cierto que no croan a menos que sean movidas a hacerlo por lo que viene de todo el cosmos; viven con la astralidad de la tierra.

Por lo tanto, podemos decir que el pez, que vive en el elemento tierra-agua, participa naturalmente en gran medida en la vida de la tierra: así pues, en el pez tenemos condiciones de vida terrestres, en las ranas, condiciones de sentimiento terrestres - como también en las diversas especies de reptiles y anfibios. Además, si queremos estudiar el organismo digestivo humano, debemos decir que se ha desarrollado desde dentro hacia fuera. Pero si queremos estudiar cómo funciona, debemos dirigirnos al mundo de los anfibios y reptiles, pues a ellos les llega desde fuera lo que impregna al ser humano como fuerzas interiores a través de su aparato digestivo. Mediante esas mismas fuerzas es como el hombre digiere, el cosmos exterior, la naturaleza exterior, forma serpientes, sapos, lagartos y ranas. Y quien quiera hacer un estudio correcto -perdón, pero no hay nada feo en la naturaleza, hay que hablar de todo con objetividad-, quien quiera estudiar la naturaleza interna de, digamos, el intestino grueso humano con su poder de excreción, debe estudiar los sapos por fuera; porque a los sapos les llega desde fuera lo que funciona desde dentro hacia fuera en el intestino grueso humano. Ciertamente, esto no se presta a descripciones tan bellas como lo que tenía que decir sobre las mariposas; pero en la naturaleza todo debe tomarse con imparcialidad objetiva.

De esta manera, como ves, también os hacéis una idea de cómo la tierra, desde su lado, participa en la vida del cosmos. Prestad atención a lo que podríamos llamar los órganos excretores de la tierra; la tierra excreta no sólo los productos casi inertes de la excreción humana, sino que excreta lo que está vivo, y entre sus excreciones reales están los sapos. En ellos, la tierra se deshace de lo que no puede utilizar.

De todo esto se desprende que lo externo en la naturaleza siempre se corresponde con lo interno. Quien dice: "Ningún Espíritu Creador penetra en el interior de la naturaleza", simplemente no sabe que en todas partes del mundo exterior está presente esta cualidad interior. Podemos estudiar a todo el ser humano en cuanto a su naturaleza interior, si comprendemos lo que teje y vive fuera en el cosmos. Podemos estudiarlo, a este ser humano, desde la cabeza hasta el sistema de las extremidades, si estudiamos lo que está presente en el mundo exterior. El mundo y el hombre van juntos en todos los aspectos. E incluso se puede decir que esto podría representarse en un diagrama, mostrando la circunferencia de un gran círculo que concentra su fuerza en un punto. El círculo grande forma un círculo más pequeño en su interior, producido por un rayo hacia fuera desde el punto. El círculo más pequeño vuelve a formar un círculo aún más pequeño, producido de nuevo por la irradiación hacia el exterior de lo que está dentro. Este círculo vuelve a formar otro círculo similar. Lo que está comprendido en el ser humano fluye aún más hacia afuera. Así, lo exterior del ser humano entra en contacto con lo interior del cosmos. El punto en el que nuestros sentidos entran en contacto con el mundo es donde la parte del hombre que llega desde dentro hacia fuera entra en contacto con lo que llega en el cosmos desde fuera hacia dentro. En este sentido, el hombre es un pequeño mundo, un microcosmos frente al macrocosmos. Pero contiene todas las maravillas y secretos de este macrocosmos, sólo que en la dirección inversa de desarrollo.

Sería algo muy adverso para la evolución ulterior de la tierra si las cosas fuesen sólo como las he descrito hasta ahora; entonces la tierra excretaría los seres de los sapos, y un día perecería igual que debe perecer el hombre físico, sin ninguna continuación. Sin embargo, hasta ahora sólo hemos considerado la relación del hombre con los animales, y sólo hemos tendido un ligero puente hacia el ser de las plantas. Ahora tendremos que penetrar más en el reino vegetal, y luego en el reino del ser mineral, y veremos cómo surgió el ser mineral durante el período terrestre; cómo, por ejemplo, las formaciones rocosas de nuestras montañas primitivas fueron depositadas, poco a poco, por las plantas, y cómo, poco a poco, las montañas calcáreas fueron depositadas por los animales posteriores. El reino mineral es el depósito del reino vegetal y animal, y en realidad es el depósito de los animales más inferiores. Los sapos no contribuyen mucho al elemento mineral de la tierra; los peces, también, comparativamente poco; pero los animales inferiores y las plantas contribuyen mucho. Las criaturas inferiores, las que están revestidas de una armadura de pedernal y caliza, o que tienen conchas meramente calcáreas, depositan lo que han formado primero a partir de su propia naturaleza animal -o vegetal-, y el mineral se desintegra entonces. Y cuando esta sustancia mineral se desintegra, un poder de primer orden se apodera justamente de estos productos de la desintegración mineral y a partir de ellos construye nuevos mundos. El elemento mineral en un lugar determinado puede convertirse en lo más importante de todas las cosas.

Cuando seguimos el curso de la evolución de la Tierra -condición de calor, condición de aire, condición de agua, condición mineral-tierra- la cabeza humana ha participado en todas estas metamorfosis, siendo la metamorfosis mineral la primera en trabajar hacia afuera en el esqueleto desintegrado de la cabeza -aunque todavía conserva cierta vitalidad. Pero esta cabeza humana ha participado en la metamorfosis terrestre-mineral de una manera aún más evidente. En el centro de la cabeza humana, dentro de la estructura del cerebro, hay un órgano con forma de pirámide, la glándula pineal. Esta glándula pineal, situada en las proximidades del cuerpo cuadrigémico y del tálamo óptico, segrega de sí misma la llamada arena cerebral, diminutas piedras de color amarillo limón que yacen en pequeños montones en un extremo de la glándula pineal, y que son de hecho el elemento mineral de la cabeza humana. Si no están allí, si el hombre no lleva esta arena cerebral, este elemento mineral, dentro de él, se convierte en un idiota o un cretino. En el caso de las personas normales la glándula pineal es comparativamente grande. En los cretinos se han encontrado glándulas pineales que en realidad no son más grandes que semillas de cáñamo; éstas no pueden segregar la arena cerebral.

En realidad, es en este depósito mineral donde se encuentra el hombre-espíritu; y esto ya indica que lo vivo no puede albergar al espíritu, sino que el espíritu humano necesita lo no vivo como punto central, que esto le es sobre todo necesario como espíritu vivo independiente.

Fue una hermosa progresión la que nos llevó desde la formación de la cabeza de mariposa, la formación de la cabeza de pájaro, hasta los reptiles y los peces. Ahora volveremos a ascender y a estudiar lo que nos dará tanta satisfacción como el reino de los animales: los reinos de las plantas y de los minerales. Y así como del reino animal hemos podido recoger enseñanzas sobre el pasado, del reino mineral podremos extraer esperanzas para el futuro de la tierra. Al mismo tiempo, en las siguientes conferencias será necesario entrar en la naturaleza de los animales de transición desde los más variados aspectos, ya que en este estudio sólo he podido tocar los animales de mayor importancia, que, por así decirlo, aparecen en los puntos clave de la evolución.

Traducido por J.Luelmo sepr2021


GA176 Berlín 24 de julio de 1917- La relación del ser humano con la verdad

   volver al índice


RUDOLF STEINER

La relación del ser humano con la verdad



Berlín 24 de julio de 1917

Además del contenido de estas conferencias, me interesa mostrar que la verdad, en sentido espiritual, es una realidad viva. En nuestro tiempo es especialmente importante que se desarrolle el sentimiento de que la verdad es algo vivo. Lo que tiene vida es diferente de una época a otra; en una etapa puede ser informe, en otra puede tener una estructura definida. Un niño pequeño es muy diferente de una persona mayor. Lo que está vivo cambia continuamente. El ser humano que tal vez despliegue su actividad en algún momento del futuro, no puede uno referirse ahora a él como alguien existente, en lo que al plano físico se refiere. Estas cosas son tan evidentes que resultan triviales. Sin embargo, dejan de ser triviales cuando uno ha aprendido a apreciar el sentimiento de que la verdad es una entidad viviente.

La última vez les hablé de un estadista contemporáneo, Lloyd George. Si alguien en Inglaterra en 1890, cuando Lloyd George tenía 27 años, hubiera hablado de todo el significado de esa época en nuestra época, como hicimos la última vez, habría estado, en el sentido espiritual-científico, equivocado. Podría haber hablado de ello en relación con Lloyd George, aunque, por supuesto, sin los detalles biográficos que apenas habían comenzado a producirse. Pero hacerlo habría sido un error.

La gente tiene la idea de que la verdad puede expresarse siempre de la misma manera, pero no es así, sobre todo cuando se trata de ciertas verdades superiores. Sólo ahora ha llegado el momento de hablar de la relación que existe entre la edad del ser humano individual y la edad de la humanidad en su conjunto. Este tipo de verdad es también una fuerza activa. Hablar de Lloyd George en 1890, cuando tenía 27 años, haciendo un esbozo de su vida -lo que podría haberse hecho dentro de ciertos límites- habría sido irresponsable. Podría compararse con plantar algo en la estación equivocada. Es importante no sólo que esas verdades no lleguen al alma humana como abstracciones, sino aún más que lleguen en un momento en que puedan ser eficaces. Esto es válido no sólo para los hechos históricos, los hechos relacionados con la evolución del mundo en el sentido más amplio, sino para la verdad en general en su efecto sobre el alma humana. Ya di algunas indicaciones al respecto la última vez, pero hay que llamar continuamente la atención sobre ello, porque actualmente nos encontramos en una etapa de transición en la concepción de la verdad. La ciencia del espíritu debe crear una cierta condición de comprensión de la verdad. La relación que el hombre tiene con la verdad debe modificarse, debe pasar por un cierto desarrollo.

En la última conferencia llamé la atención sobre el hecho de que hoy en día el alma humana se siente fácilmente insatisfecha. Veamos algunas de las razones de esta insatisfacción del hombre moderno. Sabemos que el alma humana necesita en la vida conceptos e ideas que puedan arrojar luz sobre ciertas cuestiones básicas, como la inmortalidad del alma, el sentido de la evolución del mundo, etc. El alma humana necesita ideas con las que poder vivir. Si no puede desarrollar tales ideas, o sólo ideas insatisfactorias, entonces permanece insatisfecha y se enferma en cierto sentido. De hecho, muchas almas humanas se encuentran hoy en un estado de enfermedad mucho mayor de lo que se admite. En el futuro próximo habrá muchas más almas enfermas de lo que hoy es posible imaginar, a menos que la gente se vuelva hacia el tipo de conocimiento que puede llenar el alma de contenido espiritual.
La propia naturaleza presenta en muchos aspectos una imagen de la realidad espiritual más elevada y secreta; se trata de comprender correctamente la imagen y no de interpretarla de forma materialista. La dificultad surge porque la gente quiere fórmulas prefabricadas, conjuntos de conceptos con los que pueda vivir y estar satisfecha de una vez por todas. Cuando no las encuentran, buscan consejo. Sin embargo, está claro que lo que se espera es una breve descripción de algún tipo, un libro tal vez, que en poco tiempo pueda asimilarse y que proporcione a la persona algo que le satisfaga para el resto de su vida. Si uno es capaz de experimentar incluso hasta cierto punto la verdad como una realidad viva, entonces tal demanda se siente como el equivalente a exigir un alimento que sustente el organismo corporal durante el resto de la vida. Quiere un consejo que pueda "comer" para que espiritualmente no necesite comer nunca más. Eso es imposible en ambos ámbitos.
La ciencia espiritual no puede entregar a la gente algo que, una vez asimilado, sea suficiente para el resto de la vida. A menudo he señalado que no existe un breve resumen de una visión del mundo que pueda guardarse en el bolsillo. En lugar de fórmulas listas, la ciencia del espíritu proporciona algo con lo que el alma humana debe unirse repetidamente, que debe ser repetidamente asimilado y digerido interiormente. Verdades externas como las que proporcionan las ciencias naturales podemos, si tenemos buena memoria, asimilarlas y luego poseerlas de una vez por todas. Eso no es posible con las verdades científico-espirituales, porque las verdades de la ciencia natural son conceptos sin vida. Las leyes de la naturaleza están muertas una vez que han sido formuladas en conceptos, mientras que las verdades científico-espirituales son conceptos vivos; si las condenamos a la inanición porque las aceptamos como si fueran verdades externas, entonces no proporcionan ningún alimento; entonces son piedras que el alma no puede digerir.

A la vista de lo que es hoy la ciencia del espíritu y de lo que realmente debería ser, vale la pena señalar que en la vida cultural del siglo XIX hubo tendencias que luchaban por ello. Pero en la última década han ocurrido muchas cosas que han hecho que lo que entonces se consiguió sea barrido y olvidado. Hoy me gustaría, a modo de introducción, señalar algo que fue muy malinterpretado en la segunda mitad del siglo XIX. Se le solía llamar "el pesimismo de Eduard von Hartmann". Sin embargo, lo cierto es que su pesimismo no se entendía de la forma en que se solía interpretar. La gente parte de la idea fija de que pesimismo significa una visión que considera que el mundo es menos que perfecto, que tiene muchos aspectos insatisfactorios, que de hecho es bastante malo. Ese punto de vista nunca puede hacer justicia al pesimismo de Hartmann, pero normalmente se valoraba a la luz de esta visión general. Hoy sigue siendo difícil aclarar esta cuestión que trata de algo básico y profundamente arraigado en el alma humana.

Hoy en día, a todos los niños se les enseña en la escuela la impenetrabilidad de los cuerpos. Cuando el maestro pregunta: "¿Qué es la impenetrabilidad?", los niños han aprendido a responder: "La impenetrabilidad es la propiedad en virtud de la cual dos cuerpos no pueden ocupar un lugar al mismo tiempo", lo cual es cierto para los cuerpos físicos, pero hoy nadie imagina que se trata de una frase que algún día habrá que desaprender o, mejor dicho, interpretar de otro modo. Aquí sólo indicaré de qué se trata. Llegará un día en que la frase ya no dirá: Impenetrabilidad es la propiedad en virtud de la cual dos cuerpos no pueden ocupar el mismo lugar al mismo tiempo; sino que se dirá: Son cuerpos físicos los entes cuya propiedad es tal que cuando ocupan un espacio del que están excluidos otros entes del mismo tipo. Así pues, la definición básica será diferente. Llegará un día en que el planteamiento ya no será dogmático, sino que se basará en la realidad. Hoy en día se habla mucho de la superación de los antiguos dogmas. El futuro demostrará que nunca ha habido una época más impregnada de dogmas que la nuestra. Nuestras ciencias están llenas de dogmatismo, y más aún las opiniones públicas, por no hablar de las opiniones políticas.

Si adoptamos una visión positiva del pesimismo -por el momento la de Eduard von Hartmann- descubriremos lo que sigue. Dice: "Muchas personas se esfuerzan por alcanzar la felicidad; quieren una satisfacción interior instantánea a la que llaman felicidad. Pero eso nunca puede ser el fundamento, en un sentido más elevado, de una existencia digna del hombre. Luchar únicamente por la satisfacción personal sólo puede conducir al aislamiento; está abocado a un mayor o menor grado de egoísmo. La tarea del hombre no puede consistir en esforzarse meramente por su propia satisfacción, sino que debe consistir en situar su ser vivo en un proceso del mundo, en trabajar con y para el desarrollo del mundo. Sin embargo, la satisfacción completa con la vida externa o la armonía dentro de sí mismo le impedirían cumplir esa tarea. Sólo cuando no estamos satisfechos con las condiciones nos esforzamos por impulsar los procesos de edificación del mundo. Así pues, el pesimismo de Eduard von Hartmann se sitúa en el terreno de los sentimientos. En su opinión, sin ese pesimismo que nos hace estar insatisfechos, careceríamos de incentivos para cooperar en la labor de impulsar la evolución. Así, Eduard von Hartmann, expresándose filosóficamente, afirma que defiende tanto el evolucionismo empírico como el teleológico. Es evidente que se trata aquí de un pesimismo muy diferente de la visión dogmática habitual del pesimismo. Con su concepto de pesimismo, en el que no profundizaré en este momento, Eduard von Hartmann se sitúa en cierto sentido en el camino que debe seguir la ciencia espiritual.
Esta ciencia espiritual, sin embargo, nos muestra mucho más; nos muestra lo que una imagen mental plenamente satisfactoria sería realmente para nuestra vida anímica. Sería exactamente lo que la comida externa sería para nosotros si la comiéramos pero luego no tuviéramos forma de digerirla, y en su lugar la lleváramos con nosotros sin digerir. No podría llamarse realmente alimento. De hecho, alguien que cogiera un libro de Trine o de Johannes Muller y quisiera saciarse con él, estaría intentando lo mismo que alguien que quisiera comer alimentos que entonces sólo podrían llevarse sin digerir en el cuerpo.
Si no fuera simplemente transportado, sería digerido, pero entonces desaparece; pierde su identidad esencial. Esto nunca ocurre con una imagen mental plenamente satisfactoria. Una imagen mental plenamente satisfactoria permanece con nosotros para siempre, si puedo expresarlo así, reposando en el estómago de nuestra alma. Y cuanto más creamos recibir en un momento dado de tal imagen mental, cuanto más esperemos satisfacer voluptuosamente nuestra alma con ella, más veremos que, una vez que hemos vivido con ella un tiempo, ya no puede satisfacernos. Por el contrario, se desarrolla en nosotros de tal manera que nos aburre, nos resulta molesta y cosas por el estilo.

Estas cosas tienen otro aspecto que está relacionado con lo que algunas personas consideran contradicciones en la ciencia espiritual; a saber, el hecho de que continuamente se buscan nuevos puntos de vista a partir de los cuales desarrollar nuestros conceptos. Podríamos, por así decirlo, hablar siempre desde diferentes puntos de vista. Estos no se contradicen, sino que demuestran que las verdades espirituales tienen una capacidad de transformación continua, lo que es un indicio de su cualidad viva. La ciencia del espíritu no puede moldearse en conceptos rígidos. Ciertamente, los hechos aislados pueden presentarse de forma directa, pero el contenido de lo que ha de satisfacernos como visión del mundo debe presentarse en pensamientos llenos de vida y que puedan comprenderse desde aspectos siempre nuevos. Quien asimile los pensamientos de algún aspecto de la ciencia espiritual y los deje habitar en su alma, descubrirá que le hablan. Si en otro momento los mismos pensamientos pasan por su alma, le hablarán de nuevo, pero de manera muy diferente. Cuando esté contento, le hablarán de forma diferente a cuando esté triste y preocupado, pero en la medida en que los reciba en su cualidad viva, siempre le hablarán.

Los conceptos científico-espirituales no sólo proporcionan una imagen de algo, sino que establecen una conexión viva entre el alma humana y todo el infinito aspecto espiritual del mundo. Puesto que el aspecto espiritual es infinito, nunca puede agotarse. La ciencia para el espíritu establecerá en todos los casos una conexión entre el alma y el mundo espiritual, siempre que mantengamos una receptividad abierta a lo que viene a nuestro encuentro desde el mundo. Sobre todo debemos acostumbrarnos al hecho de que ciertos conceptos que hoy nos parecen básicos e indiscutibles, en el futuro pueden carecer de toda relevancia. Tomemos el ejemplo de las innumerables filosofías; un problema que surge en todas ellas se refiere al "ser" o la "existencia". La existencia como tal es siempre objeto de debate y ya la forma en que se presenta el problema crea grandes dificultades para que el alma humana móvil pueda enfrentarse a él. Especialmente a través de estas conferencias espero despertar en ti el sentimiento de que cualquier cosa que consideremos "existente", cualquier entidad a la que atribuyamos el estado de "ser", está directamente relacionada con el proceso de llegar a ser. La verdad es que ni lo que dijo Parménides sobre la existencia inmutable ni lo que dijo Heráclito sobre la llegada a la existencia es correcto. En el mundo las cosas existen y las cosas devienen, pero sólo lo que está en proceso de devenir está vivo; lo que ya existe está siempre muerto. Lo que existe es el cadáver de lo que estaba llegando a ser. Encontrarás más sobre esto en mi Ciencia Oculta. En la naturaleza que nos rodea encontramos "existencia", y la ciencia espiritual confirma que esta existencia ha surgido porque una vez estuvo en un proceso de devenir. El "devenir" dejó atrás su cadáver. Lo que está en estado de existencia está muerto; lo que está en devenir está vivo.
Esto tiene un significado especial para la vida interior del hombre. No alcanzamos una visión satisfactoria de las cosas mediante conceptos acabados y completos, porque pertenecen a lo que existe, no a lo que está llegando a ser. Una visión satisfactoria sólo puede derivarse de lo que está en proceso de devenir; debe actuar sobre el alma para que, a medida que lo absorbemos, se vuelva inconsciente, pero al unirse con el alma vuelva a suscitar en nosotros preguntas relativas al devenir. Este es también un aspecto de la ciencia del espíritu que causa dificultades a muchos, porque prefieren lo que está acabado y completo. Mientras que la ciencia del espíritu apunta a lo que verdaderamente alimentará el alma humana, la inclinación es hacia todo lo contrario.

Lo que la gente quiere hoy es alcanzar lo antes posible una visión completa y acabada del mundo. Mucho de lo que llega a expresarse como perturbaciones e insatisfacciones interiores sólo se aliviará cuando, en lugar de exigir verdades acabadas, se despierte nuestro interés por participar en la llegada a ser de la verdad. Ciertamente, las verdades deben estar claramente definidas, pero lo que se expresa en conceptos acabados siempre se refiere a algo que pertenece al pasado. Sin embargo, las verdades depositadas, por así decirlo, por el pasado podemos absorberlas; al hacerlo, viven en nosotros, y de este modo podemos participar en la verdad.

Todo esto está atravesando un proceso de transformación en nuestra época, que se manifiesta en la extrema polaridad entre Europa Occidental y Europa Oriental. Nosotros, en Europa Central, estamos situados en medio de esta polaridad. El polo occidental ya ha alcanzado la hipertrofia, la sobremadurez. El polo oriental acaba de nacer; apenas ha alcanzado la fase embrionaria. Es muy importante que tengamos claro que lo que se manifiesta como condiciones extrañas y caóticas en Europa del Este es muy poco comprendido en Europa Central y en absoluto en Europa Occidental. ¡Cuántas discusiones no hay sobre la naturaleza del pueblo ruso, sobre lo que está ocurriendo en Europa del Este! Hace poco leí una opinión, expuesta por un señor que sin duda se cree muy listo, según la cual el pueblo ruso está atravesando una etapa parecida a la que vivió Europa Central y Occidental en la Edad Media. En aquella época, decía, en Europa Central y Occidental había más fe, más una especie de actitud soñadora y mística, igual que ahora en Europa Oriental. Así pues, Europa del Este debe de estar atravesando su Edad Media, mientras que en el resto de Europa la razón y el intelecto, y con ellos las ciencias naturales, han progresado entretanto. Los europeos del Este tendrán que ponerse al día con todo este desarrollo.

Nada de esto tiene que ver con la realidad. La verdad es más bien que el ruso tiene por naturaleza una inclinación mística, pero esta inclinación mística es al mismo tiempo intelectual. Lo que nos encontramos aquí es misticismo intelectual, o intelectualismo místico; es decir, un intelecto que se expresa místicamente. Y eso es algo que nunca existió en el resto de Europa. Es algo totalmente nuevo, nuevo en el mismo sentido en que un niño es nuevo cuando se le compara con un anciano, tal vez su abuelo, al que llegará a parecerse. Es muy importante que el hombre moderno despierte y reconozca estas cosas en lugar de pasarlas por alto en un estado de sueño. Comprender la polaridad de Europa Occidental y Oriental es, en particular para Europa Central, una necesidad acuciante. Si no se intenta comprenderla, no se superará el caos actual.
Es bastante difícil aclarar del todo el contraste entre Europa Oriental y Occidental, básicamente porque lo que aflora en Occidente está en cierto sentido demasiado maduro, mientras que lo que aparece en Oriente apenas ha alcanzado, como he dicho, la fase embrionaria. Sin embargo, debemos intentar comprenderlo. Tenemos en Europa Occidental y también en Europa Central lo que podría llamarse un tipo específico de superstición que no existe en Europa Oriental, o cuando aparece allí, es una adopción de Occidente. Esta superstición, tan extendida en Europa Occidental y Central, tiene que ver, por decirlo sin rodeos, con la palabra impresa, con todo lo que se encuentra en los libros. Esto puede sonar algo grotesco, pero ilustra lo que abarca todo un complejo de actitudes culturales. En Occidente nos aferramos a lo que se puede fijar y poner en letra impresa. Damos mucha importancia a lo que podemos objetivar, separándolo del ser humano. Esto es tan apreciado que nuestras bibliotecas se convierten en gigantescas monstruosidades, inmensamente apreciadas sobre todo por quienes trabajan en alguna rama de la ciencia. Sin embargo, hay otra razón por la que las bibliotecas son tan apreciadas: guardan pensamientos que se han divorciado de su fuente humana. A la suma de tales pensamientos la llamamos liberalismo; cuando un grupo de personas los profesa se llama partido liberal. Un partido liberal es lo que resulta cuando, sobre un número de seres humanos se extiende, como una tela de araña, una teoría liberal, es decir, lo que puede conservarse en los libros. Lo mismo ocurre con muchas otras cosas. La creencia supersticiosa en las teorías lleva a la actitud de que, para que las cosas se traten con eficacia, primero hay que fijarlas de esta manera.

En Occidente han surgido en rápida sucesión toda una serie de teorías como el liberalismo, el conservadurismo y otras, y también teorías más amplias y universales, conservadas en libros, como las utopías de Proudhon y Bellamy. Estas cosas son más numerosas cuanto más nos alejamos hacia el Oeste. Europa Central ha producido comparativamente pocas utopías de este tipo, en sentido estricto, ninguna. Algunas pueden haber aparecido en Europa Central porque estas cosas se transfieren, pero todas son producto de las razas anglosajona y latina. Una característica de la superstición occidental -adoptada en cierta medida en Europa Central- es que lo que se origina en el hombre, es decir, sus pensamientos, debe primero exteriorizarse, debe desprenderse de él, antes de ser útil. Este procedimiento ha dado lugar a prácticas perversas en ciertos movimientos generalmente de carácter místico. Tales prácticas se ven facilitadas por el hecho de que se concede gran valor a producir algo, no directamente de la vida contemporánea, sino de lo que puede derivarse de antiguos escritos y viejas tradiciones, en resumen, de lo que se ha divorciado del hombre. Muchas personas no se interesan cuando se les habla de los mundos espirituales relacionados con la actualidad. Pero si se les dice que lo que están oyendo procede de la antigua sabiduría rosacruz se muestran complacidos, y aún más complacidos si se les habla de templos antiguos, o mejor de templos místicos orientales, y se hace hincapié en lo antiguo que es todo, en el tiempo que hace que está todo depositado, en lo verdaderamente fijo que se ha vuelto.

Esta tendencia sigue desarrollándose hasta el extremo en el mundo occidental. Es una tendencia que está íntimamente relacionada con cierto poder despótico que ejerce sobre los seres humanos la espiritualidad que se ha desprendido de ellos. El elemento espiritual que se ha independizado ejerce su poder, en última instancia, sobre las fuerzas elementales del hombre. El propio ser humano queda entonces excluido; de un modo u otro, lo que se ha desprendido de él toma el control. Además, lo que de este modo se ha introducido en el mundo busca materializarse; no sólo busca ser comprendido en un sentido materialista, sino materializarse realmente. El mundo occidental ya ha recorrido un largo camino en este sentido. Los fenómenos están ahí, pero no se intenta comprender las leyes internas que los rigen; sin embargo, existen y no está lejos el día en que el hombre lamentará no haber buscado su conocimiento.
Un antiguo plebeyo conocido hoy como Lord Northcliffe es un magnate de la prensa británica, y va camino de serlo en Estados Unidos. Empezó reflexionando sobre la cuestión de si sería posible hacer que la sociedad -es decir, las ideas y opiniones que la gente comparte en general- fuera independiente de los seres humanos como tales. En otras palabras, se preguntaba cómo se podría conseguir que lo que se ha desprendido del hombre llegara a dominarlo. Empezó formulando una teoría que decía Cada provincia tiene su propio periódico; en él se publican artículos escritos por individuos locales; en consecuencia, los periódicos difieren de una provincia a otra. Qué espléndido si uno pudiera verter gradualmente en todas las prensas provinciales un periódico modelo uniforme. Se podría establecer una oficina central que recogiera todos los mejores artículos sobre química, escritos por químicos famosos, todos los mejores escritos sobre física por físicos eminentes, todos los mejores sobre biología por biólogos famosos, etcétera. Este material se distribuía a los distintos periódicos locales, que publicaban los mismos artículos. Incluso en los casos en los que, por necesidad, algo tuviera que ser diferente, se podría organizar desde la oficina central. Por supuesto, debido a las diferentes lenguas, absolutamente todo no podría ser igual, pero todo podría estar centralizado.

Verán que este hombre ha recorrido un largo camino hacia su objetivo. Hoy es el poder invisible sobre una gran parte de la prensa británica, francesa y americana. Ciertos periódicos en Gran Bretaña, Francia y América no publican nada que no haya sido emitido desde la misma oficina central. Los periódicos que aún son independientes tienen que luchar por sobrevivir, enfrentados a la competencia de todo lo que fluye a través de sus canales. Su verdadero objetivo es deshacerse de todo lo que no salga de una misma fuente. En vista de la creencia ciega del hombre occidental en lo que se ha desprendido de él y que ahora sale a su encuentro de esta manera, se darán cuenta de las posibilidades que esto abre para ejercer un poder tiránico sobre los seres humanos individuales.

Los pueblos de Europa del Este tienen una inclinación natural a devolver al individuo su plena dignidad humana y su independencia. Su inclinación es hacia la superación de lo que ha quedado sepultado en la palabra impresa y su sustitución por el hombre mismo. Lo que se busca en Oriente como ideal es leer menos, dejarse influir menos por lo que se ha vuelto inerte y fijo y más bien dejar que la influencia provenga de lo que está directamente conectado con los seres humanos individuales. El hombre debe volver a escuchar a su prójimo y saber que es diferente si el discurso procede directamente del ser humano o si se ha desprendido de él y ha dado un rodeo a través de la tinta de imprenta o similares.

Mientras tanto, en Occidente se hace un uso espantoso en muchas esferas de lo que se ha desprendido del hombre, especialmente en el ámbito del arte, donde ha conducido a métodos de reproducción que son de lo más eficientes a la hora de extinguir el sentido por lo artístico. Se ha perdido en gran medida la capacidad de reconocer el aspecto único en una obra de arte. Esto se aplica especialmente a los objetos de uso cotidiano. Cuando se hacen objeciones a esta enfermedad moderna, no se las recibe con mucha comprensión. Habrán observado que algunas de las damas presentes llevan anillos u otros adornos, cada uno diferente, porque se da valor al diseño individual y al hecho de que exista una conexión en la esfera ideal entre el objeto y la persona que lo ha fabricado. En una época en la que todo se produce en serie, es decir, se ha desvinculado del hombre, se ha objetivado, no hay mucha comprensión para estas cosas. La intención detrás de mucho de lo que se desarrolla en nuestro tiempo surge realmente de esta tendencia, aunque pueda pensarse que las cosas se hacen desde la preferencia. Por otra parte, lo que se está preparando en Oriente se basa en lo individual, en realzar el valor intrínseco del hombre, aunque por el momento esta tendencia sólo se encuentra en los primeros comienzos embrionarios.
El marxismo (podría elegir otros ejemplos) se originó en Occidente. Pero, ¿qué es el marxismo? Es una teoría que presenta de forma conceptual una estructura social dentro de la cual se supone que todos los seres humanos conviven en armonía. A la visión espiritual que se está preparando gradualmente en Oriente le parecerá un absurdo que una teoría de este tipo, supuestamente de validez universal, haya podido surgir alguna vez. Se reconocerá que es imposible decidir de manera arbitraria cómo debe vivir la gente. Eso es algo que cada individuo debe determinar por sí mismo, del mismo modo que la vida de las personas dentro de una comunidad debe resolverse entre las propias personas. Lo que se está preparando en Oriente es el individualismo creativo -dudo en utilizar otra frase estereotipada, pero no existe otra posibilidad que hacer uso de ciertos conceptos.

Es muy importante que se comprendan estas cosas. Indican las fuerzas que actualmente están dando forma al mundo, y nosotros estamos situados en medio de ellas. A menos que estas cosas se tengan suficientemente en cuenta, no es posible llegar a una visión adecuada de los acontecimientos mundiales. Por ejemplo, sin esa visión no es posible reconocer lo que hay detrás del hecho de que Lord Northcliffe comprara no sólo periódicos británicos, estadounidenses y franceses, sino también uno ruso. Un periódico llamado Nowoje Wremja está completamente bajo su control. Esto le permite lanzar una red hacia el Este, instigado sin duda por seres humanos que tienen cierta perspicacia sobre lo que resultará de reunir en la misma red lo que constituye el pasado y lo que constituye el futuro. Detrás de esta unión Este-Oeste, en la que estamos metidos los centroeuropeos, se esconde algo mucho más profundo de lo que se cree. Se trabaja en ello mucho más a fondo y sistemáticamente de lo que la gente sabe. En otras esferas ocurren cosas parecidas. La idea de implantar las fuerzas moribundas de Occidente en las fuerzas germinales de Oriente es terrible. Algunos son conscientes de lo que está ocurriendo, pero ¿quién puede hoy juzgar correctamente el significado del hecho de que a finales de los siglos XIX y XX aparecieran de repente en la prensa británica toda una serie de nombres ficticios, nombres como Ignotus, Argus, Spectator, etc.? ¿Quién reconoce desde un punto de vista global que un número de Nowoje Wremja comprado en Rusia es escrito en Londres por representantes bajo diversos seudónimos, asegurando así un intercambio completo entre lo que está sobremaduro en Occidente y lo que aún está embrionario y germinando en Oriente? Son cosas que ocurren entre bastidores de nuestra vida cotidiana, cosas que tienen una conexión directa con las leyes que rigen la evolución de la humanidad y de la Tierra.

A principios del siglo XX, el espíritu de Europa Oriental se unió al espíritu de Europa Occidental. Se trabajó sistemáticamente para crear una opinión pública general. El trabajo en este sentido comenzó en la oficina del editor y se extendió al parlamento antes de entrar en canales más subterráneos. Quien crea que estoy imaginando cosas al sostener esto, debería leer y asimilar realmente el contenido de las cartas publicadas a principios del siglo XX por la señora Novikoff, esposa del enviado ruso en Viena. Estas cartas fueron escritas por la Sra. Novikoff a la Sra. Campbell-Bannerman, con quien se relacionó en Inglaterra. Al leer estas cartas descubrirán que no estoy imaginando cosas y encontrarán mucho que explica lo que parece inexplicable, especialmente para la gente de Europa Central.

Si realmente queremos comprender el significado de los profundos cambios que se están produciendo en nuestro tiempo, necesitamos conceptos diferentes de los que arrastramos del pasado. Debemos reconocer que tenemos una inclinación y una capacidad inherentes para formular tales conceptos. No debemos dormirnos ante los importantes acontecimientos que están teniendo lugar. Podríamos citar cientos y cientos de tales acontecimientos. Tomemos por ejemplo lo que ocurrió en Oxford en el verano de 1911. Hubo una gran reunión en la que estuvieron presentes, con sus atuendos oficiales, una espléndida procesión de todos los dignatarios y profesores de la Universidad de Oxford. Se habían reunido porque lord Haldane iba a pronunciar un discurso. 9 Hay que tener en cuenta que se trata del Secretario de Estado para la Guerra dando un discurso. ¿Y su tema? Habló en términos estrictamente científicos de lo mucho que había contribuido el espíritu alemán a la evolución de la humanidad. Subrayó que había demostrado que la civilización no se fomenta a través de la fuerza bruta, sino más bien a través de influencias morales y éticas. Todo el discurso fue un elogio del valor intrínseco de la cultura alemana.
Una vez que estalló la guerra, Lord Haldane estuvo totalmente de acuerdo con la opinión de que el espíritu alemán se expresó principalmente en el militarismo que creó un infierno para el resto del mundo, e incluso la subrayó. Sin embargo, ese mismo Lord Haldane se había sentado en su juventud, durante su estancia en Gotinga, a los pies del filósofo Lotze, que había escrito algunos excelentes libros sobre la Educación y el Estado y uno titulado Un camino hacia la verdad. Ese mismo Lord Haldane había hablado con bellas palabras de la diferencia entre Hegel y Goethe. Señaló que mientras Hegel decía que seríamos capaces de oír a la naturaleza expresar los secretos más elevados si sólo tuviéramos el sentido, Goethe hizo de un dicho aún más elevado el fundamento de toda su visión del mundo, a saber, que si la naturaleza pudiera expresar realmente todo lo que el hombre necesita oír, entonces habría tenido la capacidad de hablar. Estas palabras encierran un profundo significado. Implican nada menos que Goethe profesaba un verdadero espiritualismo, pues si la naturaleza contuviera todo lo que hay en el mundo, entonces nos lo revelaría; el hecho de que no lo haga demuestra que hay más; hay algo más allá de la naturaleza, a saber, el espíritu. Todo esto lo había podido expresar Haldane gracias a su experiencia de la vida cultural alemana. Sin embargo, como en cientos de otros casos, le vemos cambiar de repente.

Estos fenómenos no son de un tipo que pueda dejarse de lado con comentarios triviales como: Una vez firmada la paz, todo se arreglará. - Mucha gente cree eso, pero lo que se necesita es un enfoque fundamentalmente diferente. La base de este enfoque ni siquiera tenemos que adquirirla; en cierto sentido, ya la poseemos, y si tenemos la voluntad, podemos actuar en consecuencia. Nosotros, en Europa Central, tenemos por naturaleza la capacidad, si tan sólo la ejerciéramos, de mirar con comprensión tanto hacia el Este como hacia el Oeste. Lo que debemos hacer es superar el hábito de abordar las cosas teóricamente, especialmente la ciencia espiritual. Debemos entrar en ella con todo nuestro corazón, con todas las fuerzas interiores a nuestra disposición.

Permítanme por un momento abordar algo de carácter personal; después de todo, nos conocemos y estas cosas nos conciernen a todos. Como ustedes saben, he escrito sobre Nietzsche, y en mi libro habrán visto que lo valoro y admiro mucho. Últimamente, al dar conferencias en diversos lugares, he expresado mi respeto y admiración por el esteticista suabo Friedrich Theodor Vischer. También he mencionado el hecho de que fue uno de los primeros a quienes me dirigí después de haberme ocupado durante treinta años de sentar las bases de lo que ahora llamo la ciencia del espíritu. Fue el primero que se dirigió a mí diciéndome: Tu concepción del tiempo es una base muy fructífera sobre la que construir una ciencia del espíritu". Como ya he dicho, respeto a Nietzsche, e intenté hacerle justicia en mi libro, Friedrich Nietzsche, luchador por la libertad. También respeto a Vischer. Pero, ¿cómo se ven el uno al otro? Nietzsche escribió un interesante pasaje sobre Vischer. También acuñó la muy utilizada expresión "filisteo burgués", que es como llamó a David Friedrich Strauss, el autor de La vida de Jesús y La antigua y la nueva fe. Vischer era un gran admirador de David Friedrich Strauss, observación que añado a título meramente explicativo. A propósito de Vischer, Nietzsche dijo lo siguiente:

... Últimamente ha circulado en los periódicos alemanes la apreciación de un idiota sobre los hechos históricos, para regocijo del pálido y estético suabo Vischer. Esta apreciación, con la que todo alemán estará de acuerdo, es la llamada "verdad" de que "Renacimiento y Reforma -renacimiento estético y renacimiento moral- deben tomarse juntos para formar un todo". Una frase así pone a prueba mi paciencia. Siento que es mi deber personal, de una vez por todas, decir a los alemanes lo que todos tienen sobre su conciencia: cuatro siglos de crímenes contra la cultura; eso es lo que tienen sobre su conciencia. 
Así, es posible tener respeto por ambas personalidades y sus planteamientos filosóficos; pero uno llama idiota al otro. Eso no altera en absoluto mi consideración y respeto por ambos. No me siento obligado a jurar por uno u otro cuando reconozco lo que tienen que decir. Tampoco me siento obligado a hacer mía la opinión que cada uno tenga del otro. Acepto que esa es su opinión, del mismo modo que acepto que el caballero que está sentado al otro lado de la habitación tenga una opinión distinta de la mía sobre la pila de libros que tengo delante. Juzgar las cosas desde un solo aspecto es una tendencia común, que algunos desarrollan hasta un grado notable. Es algo con lo que hay que contar. Ahí está el ejemplo de lo que Hölderlin pone en boca de Hiperión en su "Hiperión en Grecia"; es tan interesante porque, como sabrán quienes conozcan a Hölderlin, éste se identifica con Hiperión. Las opiniones expresadas por Hiperión son las suyas propias. A los alemanes los describe de la siguiente manera:

Siempre fueron bárbaros, desde la antigüedad, y lo fueron aún más a través de la diligencia, el aprendizaje e incluso la religión. Completamente desprovistos de sentimientos piadosos, carentes de toda gracia, sujetos a todo exceso y bajeza insultante para un alma fina, apagados y sin armonía como los fragmentos de un jarrón desechado - éstos, mi Bellarmin, fueron mis consoladores. - Son palabras duras y, sin embargo, las digo porque son ciertas: no puedo pensar en ningún pueblo más desgarrado que el alemán. Encontraréis artesanos, pensadores, sacerdotes, amos y sirvientes, jóvenes y maduros; todo eso encontraréis, pero ningún ser humano... 
Uno puede imaginarse a los autores de la entente queriendo copiar semejante pasaje. Pero hay otro aspecto importante: el mismo Hölderlin que tenía estas convicciones también llamaba a Alemania "el corazón de Europa". En otras palabras, era capaz de tener ambos puntos de vista. Debemos ser capaces de reconocer cada vez más que no sólo es posible, sino que además es una disposición profundamente arraigada en el hombre. Si uno se aferra a la opinión abstracta de que es contradictorio tener diferentes puntos de vista sobre la misma cosa, se está aferrando a la unilateralidad. Los puntos de vista y las perspectivas que condujeron a la grandeza de Europa Occidental ya no son capaces de comprender lo que está empezando a evolucionar en Europa Oriental. Llegará un día en que a los ciudadanos de Europa del Este les parecerá incomprensible que no se puedan tener dos visiones completamente opuestas de algo. Lo que se está desarrollando en el Este es la "polivalencia", y parecerá obvio que para comprender las cosas hay que verlas y describirlas desde todos los ángulos.

Todo esto está relacionado con lo que he empezado hoy, la necesidad de alcanzar una nueva relación con la verdad. Un aspecto esencial de esto es el reconocimiento de que nuestra vida de pensamiento, es decir, nuestra vida en imágenes y conceptos mentales, es ya una vida en el espíritu. Para reconocer que el pensamiento es una actividad espiritual es necesario superar la actitud materialista y poco científica que dice: "Cuando pienso, utilizo mi cerebro, así que el pensamiento debe proceder del cerebro". - Eso es tan inteligente como decir: "A lo largo de este camino hay huellas; ¿de dónde pueden haber salido? Debe haber fuerzas bajo el suelo que las hayan causado. Debo estudiar estas huellas para poder construir una teoría sobre la naturaleza de las fuerzas que empujan y tiran desde debajo de la tierra y forman las huellas en el suelo blando. Esto es comparable a buscar en las formaciones y procesos del cerebro las fuerzas que crean el pensamiento. Del mismo modo que las huellas, aunque se encuentren en el suelo, tienen su origen en personas que caminan sobre él, las formaciones del cerebro -tal como las describen la biología y la fisiología- son la huella del pensamiento, que es espiritual.
Naturalmente, el cerebro debe estar ahí, igual que el suelo debe estar ahí para que la gente camine sobre él. Al igual que el suelo, el cerebro ofrece resistencia mientras vivimos entre el nacimiento y la muerte. Lo que vive en nosotros como espíritu debe reflejarse en algo durante nuestra existencia entre el nacimiento y la muerte. El aparato reflejante es el cerebro. Pero este reflejo es un proceso activo, como en un espejo en el que la luz no se devuelve desde una superficie lisa, sino desde una que se contornea a sí misma, de modo que se puede reconocer en la forma resultante lo que se ha reflejado. Hay que comprender que el pensar como tal es espiritual, que cuando pensamos ya estamos dentro del mundo espiritual. Sólo llegamos a ser plenamente conscientes de ello cuando el pensar se libera, cuando el pensar, por así decirlo, es capaz de apoderarse de sí mismo. Un pensar perfeccionado de este modo puede seguir un curso que le permite apoderarse de las conexiones más ocultas entre los acontecimientos de la vida. Es capaz de buscar los vínculos más delicados bajo la superficie. Ya hablé de ello en las dos conferencias anteriores.
Sólo cuando el pensar se ha liberado de la materia se toma conciencia de su naturaleza espiritual. Sólo entonces se alcanza un pensar verdaderamente creativo. El mundo natural puede ser captado por un pensar que asimila pasivamente lo que revelan los fenómenos naturales por sí mismos. Para encontrar ideas que puedan ser eficaces en la sociedad, ideas que, por así decirlo, gobiernen los asuntos de la gente, deben surgir de un pensar que se haya vuelto independiente. Carecemos en gran medida de la capacidad de elevarnos por encima de la dependencia de los fenómenos externos, de elevarnos a un pensar que formule pensamientos de manera independiente, dentro de su propia esencia. Por eso nuestra vida política es tan estéril, tan infructuosa; sólo el pensar que se ha liberado de la materia puede tratar eficazmente los problemas sociales. Si se quiere, podría decirse que es el siguiente paso necesario que hay que dar en la mística. Pero lo que se quiere decir no es un vago algo místico tan perseguido hoy en día. Lo que importa no es la conciencia de uno mismo dentro de una esencia divina o alguna frase tan bonita. El Dios interior es una experiencia común a todas las criaturas. Para estar en conexión con la unidad del mundo, con el elemento divino interior, basta con pronunciar palabras como misticismo o teosofía. Un bicho de junio también tiene ese tipo de conexión, aunque a su manera especial. Lo importante es que empecemos a experimentar el pensamiento como algo activo y vivo, que se expresa en conceptos concretos. Tales conceptos son capaces de asir y tratar eficazmente los problemas sociales.

Al comienzo de las consideraciones de hoy hablé de la importancia de que el hombre no sólo considere su relación con la verdad a la luz de la ciencia del espíritu, sino que reconozca que la propia relación debe llegar a ser diferente. Debe convertirse en una unión activa con la realidad; esto tendrá un significado inmenso, no sólo para la comprensión de los acontecimientos mundiales, de la historia y de los problemas sociales ahora y en el futuro, sino también para el individuo. Lo que hay que hacer ahora, es continuar ciertas corrientes y esfuerzos espirituales importantes que han sido olvidados. Hubo buenas razones -todavía tenemos que hablar de ellas- para que en la segunda mitad del siglo XIX se olvidaran o abandonaran muchas cosas. Cuando se publique una nueva edición de mi libro Los Enigmas del Hombre, indicaré muchos fenómenos que pertenecen a estos aspectos olvidados de la vida espiritual. En la primera mitad del siglo XIX existieron muchos esfuerzos, hoy olvidados, con los que la ciencia espiritual tiene un vínculo directo. Si hubieran perdurado -lo cual es, por supuesto, puramente hipotético, pues las cosas sólo podían desarrollarse del modo en que lo hicieron-, pero si lo hubieran hecho, el hombre no habría estado tan desamparado ante los trágicos acontecimientos actuales.

He mencionado antes el hecho notable de que, con fines egoístas, la fuerza de las diversas naciones de Europa fue cuidadosamente vigilada en Occidente, especialmente en Gran Bretaña. Fue a través de esto que se juntaron las nubes de tormenta de cuyos efectos todavía estamos sufriendo. En conferencias anteriores he explicado muchas cosas que provocaron la catástrofe actual. Se darán cuenta, por mucho de lo que he dicho últimamente, de que no es suficiente contar sólo con los acontecimientos de los que se habla habitualmente. Es necesario cavar mucho más profundo y tener en cuenta el significado mucho mayor de lo que sucede bajo la superficie de los acontecimientos externos. Esto es lo que se derrama sobre la humanidad como un terrible diluvio. Muchas de estas cosas todavía no pueden ser llamadas por su verdadero nombre, porque los seres humanos no están preparados para aceptarlas. Pero si se quiere comprender la evolución, si se quiere arrojar luz sobre los secretos ocultos directamente relacionados con los acontecimientos actuales, entonces hay que tocarlos. La comprensión de estas cosas sólo es posible si la ciencia del espíritu se toma cada vez más en serio.

El objetivo de la ciencia del espíritu es unirse a todo lo que hay de mejor en las fuerzas e impulsos de Occidente. Sólo podrá alcanzar sus objetivos si deja de confundirse con todas las tonterías que aparecen hoy en día disfrazadas de impulsos espirituales o místicos. Las cosas han llegado a tal punto que en el futuro habrá que dejar bien clara la diferencia entre todo lo que representa la ciencia espiritual, todo lo que pretende ser nuestra ciencia espiritual de orientación antroposófica, y todos los numerosos movimientos que quieren identificarse con ella.
En conclusión, les pido que miren por un momento a Oriente; ciertamente tuvo en el pasado un alto grado de percepción de las vidas terrestres repetidas. Esta percepción se alcanzó a través de un entrenamiento especial del propio ser humano. Desde cierto punto de vista hay que decir que ninguna descripción de la conexión del alma individual con el cosmos supera a la del Bhagavad Gita. Pero nosotros, en nuestro tiempo, tenemos tareas diferentes. En su Educación de la Humanidad, Lessing inauguró una de estas tareas. Allí reaparece en Occidente el concepto de vidas terrenales repetidas. Pero, ¿cómo llegó la idea a Lessing? Él sabía, por supuesto, que había sido una enseñanza entre los pueblos primitivos. Pero la idea le vino al contemplar las épocas consecutivas en la evolución de la humanidad, y al notar cómo una época se desarrolla a partir de la precedente. Consideró que el hecho de que no se produjera ninguna ruptura evolutiva entre las épocas sólo podía deberse a que las propias almas humanas transportaban las fuerzas y capacidades que habían alcanzado de la época A a la época B, a la época C, etc. Piensa que si nuestras almas estaban presentes en la más oscura antigüedad y continuaron encarnándose una y otra vez, eso significaría que nosotros mismos hemos arrastrado desde la antigüedad hasta nuestros días lo que corre como un hilo a través de toda la historia y la evolución. Entonces, los propios seres humanos habrían creado las distintas épocas. La historia adquiere sentido y significado cuando se reconoce que las propias almas humanas arrastran impulsos de una época a otra. A través de un estudio histórico tan exhaustivo, la idea de vidas terrenales repetidas llegó a Lessing, no como en Oriente desde el alma humana individual.

El pensamiento histórico y la historia, la historia en su sentido más elevado, ésa es la tarea de Occidente. Sin embargo, esto requiere que la reconozcamos en cada momento. La historia nos enfrenta cuando los hechos individuales se unen en la comprensión de las diferentes edades del hombre. Tenemos historia cuando un niño se encuentra ante un anciano. Aquí captamos el sentido histórico al reconocer que la persona anciana fue una vez un adulto joven y antes de eso un niño. Lo que es consecutivo en la historia también puede aparecer uno al lado del otro en el espacio. Europa Oriental, Occidental y Central, aunque próximas en el espacio, sólo pueden entenderse si también se consideran en sentido histórico como consecutivas. Esto, por supuesto, debe hacerse de la manera correcta.

Cada uno de nosotros tiene ante sí esta tarea. Cuando ampliemos nuestro horizonte para abarcar tales asuntos, en nuestra relación viva con lo que nos rodea alcanzaremos la gratificación que anhela nuestra alma.
Traducido por J.Luelmo ene.2023